Jerséis de lana cepillada

“La educación es la clave del futuro. La clave del destino del hombre y de su posibilidad de actuar en un mundo mejor”; John Fitzgerald Kennedy (1917-1963), 35º presidente de EEUU.

      ¿Quien no recuerda aquellos jerséis de nuestra infancia que picaban tanto que se hacían insufribles?

      Cuando hace varios años visité el maragato Museo de Batán en el Val de San Lorenzo (León) me explicaron cual era su razón de ser. Esos finísimos pelillos en la lana son los responsables de proporcionar el mayor aislamiento térmico de las prendas que torturaban nuestros días colegiales. Son superficiales y consiguen tupir por completo los micro agujeros propios de tejer con hilos gruesos de lana sin presión.

      Los microfilamentos se consiguen frotando las prendas con cardos (dipsacus fullonum). Método arcaico pero que no se ha podido mejorar tecnológicamente con el paso del tiempo, y de ahí que cuando se pierden se recomienda volver a recuperarlos con la misma operación cuando la fibra por su desgaste lo soporte.

      Cuanto más tupida esté la superficie, más calor proporcionará puesto que menos del corporal se escapa.

      En los jersey de lana cepillada el aspecto exterior resulta algodonoso, y aunque siguen picando su acabado cada vez se ha hecho más suave.

Historia.
Hablar de estos suéteres es hacerlo de una de las firmas más relevante de la historia de estas prendas: J. Press (1902).

      Fundada por Jacobi Press (1879-1951) en el campus de la universidad de Yale, la marca suministró desde 1932 prendas de vestir para la comunidad universitaria de Harvard desde su tienda en Cambridge. De ahí que se asocie mucho al movimiento preppy. En 1998 aterriza en al capital norteamericana Washington DC, y desde este mismo año, 2017, está presente en La Gran Manzana (Nueva York).

      A esta compañía se hace alusión en dos libros de prestigio sobre nuestra temática como son el Ametora (páginas 152 y 154) de W. David Marx o El Gran Gatsby de Scott Fitzgerald. Cuando hacen referencia a prendas utilizadas por hombres elegantes.

      El también conocido como jersey Shaggy dog está realizado en lana cepillada Shetland, 100% pura lana virgen con la etiqueta original J.Press hecho en Escocia.

      Todo parece indicar que el apelativo se debe a la película de Walt Disney The Shaggy dog (1959). Cuyo actor principal era un perro de raza pastor inglés con un pelaje lanudo, de tacto suave, que recordaba a las fibras exteriores del famoso jersey.

Firmas y personajes.
JFK fue un presidente asiduo a los jersey de la marca de J. Press, pero no el único. Gerald Ford (en 1975) y George H.W. Bush (hacía 1890) también lo vistieron.

      Por otro lado advendremos que si Cary Grant lo utilizó, es el mejor aval.
Otras firmas que elaboran este tipo de prendas son: Huckberry, Harley, John Tulloch, LL Bean, Peter Blance & Co., Jamieson´s y Ralph Lauren que, cómo no, está en todas.

Usos.
Asociado al suéter de pescadores, fair isle, su aspecto recuerda al tejido de un abrigo casentino aunque sin bolas. Lo que a mi juicio afea a la segunda prenda hasta descartarla.

      Yo le daría una oportunidad a este pullover, pero para un uso cotidiano, casi hogareño. Con vaqueros y un Barbour para una jornada campera otoñal, perfecta pues su basta presencia la hace propia del medio rural.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado

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