Iconos del estilo clásico y la elegancia masculina. II Parte

“La clave para la inmortalidad es principalmente vivir una vida que valga la pena recordar”;
Bruce Lee.

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Continuación.

Jean-Paul Belmondo

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El niño mimado de la crítica cinematográfica francesa es venerado por sus paisanos y media Europa. Deportista desde joven, practicó boxeo –cuya actividad marco su rostro-, también fue un adicto a las mujeres.
Bebel –como es conocido por sus cercanos- a sus 82 no ha perdido un ápice de sus características: feo seductor, alegre vividor, divertido libertino. Si acaso se han hecho más pausadas, ya que tras recuperarse del infarto cerebral sufrido a los 70 años aún ha tenido tiempo para ser padre otra vez y mantener nuevos romances e infidelidades.
Elodie Constantin, Laura Antonelli y Natti Tardivel fueron las mujeres de su vida. A todas dio similar final este incorregible mujeriego que también sintió la tragedia -con toda su crudeza- cuando perdió a una hija durante un incendio.

Marcello Mastroianni

icono-caballero-hombre-imagen-clasica-elegante-mito-07Actor italiano, con fama de playboy, saltó a la fama interpretando a un periodista en La dolce Vita (1960) de Federico Fellini con el que rodó varias películas más.
Como profesional consiguió dos palmas de oro en Cannes –uno de los tres únicos actores que ha logrado repetir este premio- y como latin lover se ganó los favores de las mismísimas Catherine Deneuve o Faye Dunaway.
Descubierto por Luchino Visconti, protagonizó un centenar largo de películas entre las que se encuentra una decena compartiendo protagonismo con la bella Sophia Loren.
Este tipo natural, pero nada corriente, solo estuvo casado con una mujer: Flora Clarabella.

Marlon Brando

icono-caballero-hombre-imagen-clasica-elegante-mito-08Uno de los mayores mitos que ha dado el cine universal, obtuvo su primer premio Óscar en 1954 por La ley del silencio.
Rebelde desde su difícil niñez, Bud -como era conocido de niño- fue expulsado de la academia militar de Minnesota y debió trabajar en todo tipo de oficios –albañil, conductor, botones, lavaplatos…- hasta que le llegó su oportunidad de la mano de Tennessee Williams en Un tranvía llamado deseo (1951).
Versátil actor, sus obras no tienen regularidad, en cuanto a calidad se refiere, ya que mezcla interpretaciones memorables como la primera entrega de la saga de El Padrino (1972) con la comercial Superman de 1978.

Michael Caine

icono-caballero-hombre-imagen-clasica-elegante-mito-09Este Sir aguantó el envite rebelde de la década de los 60 con sus excelentes trajes de sastrería de raigambre británica.
Maurice Joseph Micklewhite, fue el verdadero nombre de este caballero que se hizo a si mismo, ya que procediendo de una humilde familia obrera no lo tuvo nada fácil para salir adelante. Sin embargo, le valió su condición de trabajador incansable para superar su ascendencia sencilla.
Obtuvo dos estatuillas Óscar, ambas por su interpretación como actor secundario, en Hannah y sus hermanas (Woody Allen, 1986) y Las Normas de la casa de la sidra (Lasse Hallström, 2000). Además cuenta con numerosas interpretaciones de gran mérito como en La Huella (1972) o Evasión o victoria (1980).
Lejos de toda la divinidad de otras grandes estrellas conserva el carácter discreto, amable y educado de un actor de reparto que lo consiguió todo desde la nada.

Paul Newman

icono-caballero-hombre-imagen-clasica-elegante-mito-10Con solo llevar su nombre timbrado en los carteles servía para abarrotar las salas de cine durante su momento. Inteligente y de gran atractivo físico realizó muchos papeles imborrables entre los que se cuentan Dos hombres y un destino (1969), El buscavidas (1961), El golpe (1973) o la mítica La leyenda del indomable (1967).
De discreta vida amorosa, para lo que estilaba en Hollywood en su época, su matrimonio con Joanne Woodward fue todo un ejemplo. Además, este gran amante de las carreras de coches, tuvo una personalidad comprometida con los colectivos más necesitados.
Desde sus comienzos teatrales siempre tuvo el éxito de cara con sus interpretaciones, y entre las primeras que destacan dentro de su carrera como actor está La gata sobre el tejado de Zinc (1958).
Hijo de una húngara católica y un alemán judío tuvo una gran educación académica universitaria durante la cual estudió economía en Ohio y arte dramático en Yale.

Muchas gracias y buena suerte, (continuará)

David García Bragado

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