Hopsack

“Nuestras virtudes y nuestros defectos son inseparables; como la energía y la materia”; Nikola Tesla (1856-1943), físico croata.

      Unos opinan que la característica primera de una prenda debería ser el ajuste. Otros que el estilo, y en la opinión de algunos -entre los que me incluyo- la calidad del tejido y resto de materias primas utilizadas resulta decisivo.

      La composición es la única propiedad sobre la que no se puede intervenir una vez adquirido un artículo, e incide de manera determinante el grado de satisfacción en la inversión realizada. Pues resulta el dividendo de la ecuación: coste/tiempo de uso.

      Incluso el esmero en el procedimiento con que ha sido realizado, cualquier ropa o complemento, debiera tenerse igualmente en cuenta.

      Bien es cierto que todas las características deberían ir de la mano para resultar un producto coherente. Aunque me parece suficiente motivación como para que demos prioridad a conocer los diferentes tejidos que existen.

      La arpillera, como se conoce al hopsack más basto en países de habla hispana, es una tela gruesa, lisa y tejida sin excesiva tensión. Precisamente su simplicidad la hace abierta y transpirable, convirtiéndola en apropiada para el calor. En el caso más extremo, cuando los hilos están sueltos y son gruesos, se utiliza como saco de legumbres, especias o patatas.

      De ahí que el nombre provenga de los fardos utilizados para transportar el lúpulo durante el siglo XIX. Precisamente por servir para transportar materiales a granel. Cuando se presenta tan ruda también se la denomina tela de saco, cestas o costal.

      Aún tratándose de una tela más bien áspera, en la actualidad se tejen telas para sastrería suaves con hilos de lana o lino. Su peso, ligero, oscila entre los 200 y los 300 gramos por metro.

      El hop sack, saco de salto en ingles por el juego de carreras, tiene textura arenosa. De aspecto informal, ya que se ondula con facilidad, resulta muy resistente a las arrugas. Por lo tanto sirve de alternativa al lino, sobre todo para viajar.

      Su utilización preferente es para hacer chaquetas o chalecos de primavera y verano sin forro y tapicería doméstica suave, como por ejemplo cojines o cortinas.

      Por todo lo expuesto, el hopsack es un tejido con grandes posibilidades durante esta época del año de calor y desplazamientos.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado
Foto de portada. Orazio Luciano para The Armoury