Gary Cooper que estás en los cielos… de la elegancia

“La vida de un hombre no vale nada si no vive de acuerdo con su conciencia”;
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Toda virtud es consecuencia de una trayectoria y el grado que alcanza ésta suele ser proporcional a los esfuerzos dedicados para cultivar dicha faceta. Así, los iconos -del mejor estilo clásico para el hombre intemporal de todos los tiempos- se han ganado por méritos propios su merecido lugar en: El Olimpo de los varones con mayor clase de la historia.

Gary Cooper, junto con algunos contados elegidos más, cultivó su mejor apariencia con unas pautas muy sencillas y siguiendo los cánones que se mantienen a lo largo del tiempo. Cierto es que su alta y atlética complexión física junto con el azulado color de sus ojos le ayudarían, pero no lo es menos que fue su gran gusto en la elección de la múltiple diversidad de atuendos que utilizó lo que le encumbró. Además de porque su rostro y cabellos que siempre lucieron impolutos.

El gran maestro artesano George Cleverley fue uno de sus zapateros de referencia y sus prendas estuvieron siempre perfectamente adaptadas -a su estilizada fisonomía- por los mejores sastres. Con la misma naturalidad y clase vistió desde los trajes de etiqueta -el frac o el smoking– a un simple polo blanco o el cárdigan, y ahí es donde residió su mayor fortaleza. Con cualquier tipo de atuendo su imagen fue a menudo admirable.Frank-James-gary-cooper-0

Características
Era asiduo a los bellos estampados de tweed para sus chaquetas y los claros azules lisos para sus trajes. Como complementos: se valía del alfiler en los picos del cuello de sus camisas para mantener estos perfectamente en su sitio y el nudo ligeramente levantado, era asiduo de los pañuelos para el cuello y nunca le faltó el del bolsillo. Como fino detalle a valorar, a la menor ocasión adornaba su ojal con una pequeña flor natural.

Biografía
Frank James Cooper nació con el siglo XX en el entorno de una familia de clase media-alta, lo que le permitió estudiar en Inglaterra y empaparse de su cultura a muy temprana edad. Inició su carrera artística a los 25 años y antes de cumplir la treintena ya era un actor de éxito.

Trabajó con los mejores directores del momento: William Wyler, Frank Capra, Howard Hawks, Sam Wood,… y junto a las más bellas actrices: Marlene Dietrich, Carole Lombard, Barbara Stanwyck, Ingrid Bergman, Grace Kelly, Audrey Hepburn, Rita Hayworth o nuestra Sara Montiel en el western Vera Cruz.

Obtuvo tres estuillas del tío Oscar la última de las cuales fue por su meritoria carrera interpretativa.

Amigo íntimo de Ernest Hemingway, también se relacionó otros genios como Pablo Picasso. Lejos de los escándalos de las estrellas del momento solo se casó una vez, cumplió su deseo de conocer al Papa Juan XXIII, tuvo una hija y murió en un discreto silencio a los 60 años.

Epílogo
Recto, honesto y conservador, a parte de una impecable trayectoria como actor le recordaremos como un modelo de la mejor imagen que un hombre puede transmitir con su presencia. Incluso hoy en día, y con los mismos atuendos coparía los más altos puestos de las listas de caballeros mejor vestidos. Todo un ejemplo.

Muchas gracias y buenos días,