Gafas de sol; el favorecedor complemento para el caballero

 

Este complemento tan útil y necesario para evitar el dañino efecto nocivo de los rayos del sol sirve además para ver con comodidad en los días de excesiva luminosidad, pero desde hace muchos años ha dejado de ser, su uso, una cuestión de necesidad y si más bien obedecer a una razón de estética, por lo favorecedoras que resultan en la mayor parte de las ocasiones, además de no tener pocas ventajas. Con el comienzo del buen tiempo aprovecharemos para dedicarle nuestra atención y estudio a tan elegante y favorecedor complemento, seguramente por su carácter misterioso y sofisticado, cuyos usos ha sido extendido a múltiples y variadas ocasiones y circunstancias.

Parece que su origen se remonta en los estados unidos y para las actividades donde se requería proteger la visión de los reflejos y destellos que producían el astro rey. Más hoy en día, aparte de este uso, es muy utilizado como complemento estético y se utiliza sin ser necesario, sino como embellecimiento de nuestra imagen exterior y “vestimenta” de nuestro rostro.

Que los ojos hablan no es ningún misterio y que muchas veces muestran más emociones que ningún otro gesto de nuestra personalidad, también parece ser un hecho, por eso las gafas de sol puede ser un buen medio para disimular nuestros sentimientos y por eso son utilizadas cuando queremos reservarlas del exterior, por los más variados motivos.

Las normas de educación básicas, nos dicen que cuando hablemos con otra persona, al menos en un principio deberíamos prescindir de ellas. Y por supuesto no utilizarlas en recintos cerrados o donde nadie más la use; véase una terminal de aeropuerto o cuando se está en una mesa comiendo por ejemplo salvo -como la lógica impone- por causa de fuerza mayor. Otras consideraciones al respecto se asemejan a las que describimos cuando enumeramos las del sombrero pero sobretodo; no colgárnoslas en lugares inverosímiles, ni juguetear con ellas, ni introducir su patilla en la boca y guardarlas en su funda cuando no se utilicen; lo que además redundará en su buen estado de conservación y durabilidad.

Son un clásico de siempre las celebres y clásicas “Ray Ban aviator” mas la cantidad de modelos y oferta existente en nuestros días hace que tengamos infinitas opciones de elección, sin bien es aconsejable que sean fieles a nuestro estilo y las usemos acorde al evento en el que nos encontremos. Ya que si bien un modelo de pasta negra puede ser muy acertado para ir a la playa a lo mejor no lo es tanto para acompañar a nuestro traje cuando nos dirigimos a la oficina. No obstante y en general estas se ajustarán a nuestra personalidad y rostro, el cual marcará definitivamente el modelo acertado con nuestra fisionomía facial, para lo cual con tener dos modelos, una para ocasiones más formales y otra para las de sport suele ser más que suficiente.

Un consejo que he seguido siempre para una buena elección de mi modelo de gafas es probarlas, siempre, viéndome de cuerpo entero, no solo la cara,… a mi me a funcionado. Otros fundamentos para la correcta elección pueden ser;

  • Ante todo priorizar la calidad a la estética, siempre adquirirlas en ópticas especializadas y que tengan el marcado CE.
  • Como todo complemento no debe ser protagonista y centro de las miradas que nos dirijan. Por lo tanto el tamaño debe ser escalado y proporcional a nuestro rostro.
  • El color se ajustará lo más posible al de la tez de nuestro rostro y al color de nuestro pelo, así sentarán mejor a un moreno las negras y a uno de piel clara colores menos oscuros.
  • Deberían cubrir la totalidad de las cejas y disponer de logotipos y símbolos muy discretos. Como siempre; menos es más.
  • Fieles a nuestro estilo apostaremos por un modelo clásico y lo más exquisito posible, lo cual redundará –además- en una mayor inversión, que se amortizará con el tiempo.
  • Con relación a la forma geométrica de nuestra cara podemos conseguir un efecto “acentuante o suavizante”.  Para las caras con forma redonda la acentuaríamos con gafas redondas mientras que conseguiríamos efecto contrario con un marco de forma geométrica, angulosa o estirada. Y en el caso de las caras cuadradas, la acentuación se consigue con las formas geométricas y la “corrección” con las formas ovaladas. Si nuestra característica no es muy acusada, conviene equilibrarla; en caso contrario no nos va a quedar más remedio que no luchar en su contra.

Una vez más, con estas pautas, seguir nuestro ojo estiloso y crítico será la mejor recomendación.

Entre todos completaríamos una artículo mucho mejor, ¿nos das tu valor añadido? Muchas gracias por tu lectura y muy amable por tu comentario por anticipado.

  • Muy buen articulo, como siempre. Las gafas de sol, sobre todo a partir de la primavera son imprescindibles como complemento. Cuando comentas sobre donde se pueden colgar o donde no,….supongo que en el bolsillo de la chaqueta si, y en el cuello , supongo que no. Las Ray ban, son mis favoritas.

    • Amoreno

      Mi querido Carlos Blanco, que alegría me da verte por aquí amigo. Muchas gracias por la visita y tu amable valoración. Ya sabes que como buen residente en las tierras gallegas no cierro mucho las cuestiones, jajaja… todo depende del momento, que se hagan con clase y educación es lo principal. Lo suyo es cuando no se usan guardarlas en su funda, pero sobre todo las mujeres, son unas artistas de colocárselas en los sitios más inverosímiles con una clase y distinción innata de la que podemos aprender… Un abrazo amigo y bienvenido. (y yo también son las únicas que uso desde hace años… he hecho pruebas con otras marcas pero no es lo mismo…)

  • Brais T

    Lo cierto es que ahora que el sol nos acompaña (aun solo a menudo) son un buen complemento no solo por necesidad sino por mera estetica. A veces, como me pasa muchas veces, puedes desplazarte sin nada más que lo puesto, recomiendo altamente el bolsillo interior de la chaqueta como solucion de emergencia para nuestro querido (y altamente personalizable) complemento.

    • Amoreno

      Muchas gracias estimado Brais, tomamos nota… Efectivamente un gran lugar 😉 Saludos cordiales,