Fred Astaire. Elegancia por méritos propios.

fred-astaire-hombre-mas-elegante-00“El mayor espectáculo del mundo es un hombre esforzado luchando contra la adversidad”; Oliver Goldsmith, dramaturgo irlandés.

    No existe mayor talento que el trabajo duro. Lo demostró con su ejemplo el actor que mejor ha bailado a lo largo de la historia, además de contribuir con su profesionalidad a forjar la leyenda de la época dorada del cine.

    Fred Astaire exprimió a su físico todo el partido posible. Con su contenida estatura (de 175 centímetros), complexión enjuta y un rostro -más bien- poco agraciado, se elevo a la categoría de uno de los hombres más elegantes de todos los tiempos. De hecho, de no haber sido el virtuoso que fue dentro del séptimo arte, su atractivo personal -seguramente- habría pasado tan desapercibido como el de cualquier otro mortal.

    Sus movimientos eran sedosos, felinos, casi líquidos. Nadie ha sabido vestir el frac de nuevo como él, y menos moverlo. Tanto con la pajarita blanca como con la negra fue un galán y supo lucir el resto de su extenso vestuario como una segunda piel.

    Destacó con los variados atuendos informales y casual, calzó numerosos tipos de zapatos (donde los spectators o incluso los completamente blancos fueron protagonistas) y fueron una constante de su imagen los sombreros más variados (canotier, chistera e incluso el Homburg). Asiduo de las flores en el ojal y los pañuelos de bolsillo, el tweed fue su tejido fetiche para múltiples ocasiones.

    Significativo es el detalle, como en todos los hombres elegantes, que su pelo estuvo siempre impecablemente peinado. El cabello de este actor, aun escaso, siempre lucía en perfecto estado.fred-astaire-hombre-mas-elegante-02

    Frederick Austerlitzç fue su verdadero nombre y Ginger Roger su pareja preferida de baile (con la que rodó 10 películas) aunque también sucumbieron a sus encantos las mejores actrices del momento como Rita Hayworth o la irrepetible Audrey Hepburn. Consiguió convertirse en un referente porque la elegancia -en todo cuanto hacía- fue su elección.fred-astaire-hombre-mas-elegante-03

    Como anécdota comentar que las primeras críticas que le dedicaron tras debutar en el cine con “Alma de bailarina” de Robert Z. Leonard, cuando ya había cumplido los 33 años, fueron: “No sabe actuar, no sabe cantar, está un poco calvo… lo único: sabe bailar un poquitín”. Lo bella que puede llegar a ser la vida cuando hace más quien quiere que quien puede, y este mito fue un buen ejemplo de ello.

    De carácter modesto, fue considerado como un gran cantante y consumado actor. Algunos compositores de las canciones que interpretó, como Burton Lane, Jerome Kern o Irving Berlin, lo equipararon con las mejores voces como a la del mismísimo Fran Sinatra, sino más, por su manera de interpretarlas. Además fue considerado como uno de los cinco mejores actores de todos los tiempos por la American Film Institute. Todo un polifacético modelo a seguir.

    Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado

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  • Anonimo

    Es un fiel reflejo de que la elegancia y la personalidad, van unidos como la piel. Con un físico no muy
    acorde con los cánones de momento, su personalidad y elegancia supieron contrarrestar para poder ser un grande por su talento.

    • vestirseporlospies

      Gracias por tu comentario, que compartimos plenamente, y saludos cordiales