Formas de vestir el color morado

“Arte es lo que dejas salir”; Andy Warhol (1928-1987), pintor norteamericano.

      Definitivamente todos los colores tienen cabida dentro del vestuario masculino. La clave reside en acertar con el tono y la ocasión para cada prenda.

      Los tonos morados, asociados a la dignidad y la creatividad, se pueden presentar en multitud de variantes: púrpura, lila, violeta, magenta, añil, cárdeno, amatista o malva.

      Resulta un color delicado, peligroso, puesto que no todos valen para variadas opciones ni mucho menos. Es muy fácil errar, y con ello enseguida hacer el ridículo.

      Mientras que en el el forro de un zapato resulta un matiz, sutil, excepcional. Para trajes o el calzado será mejor descartarlo. A no ser que viajemos al Pitti con ganas de atraer sobre nosotros los objetivos de las cámaras, y no pocas miradas, o lo elijamos para unas slippers nazareno con las que disfrutar en la intimidad de la propia casa.

      Hace ya casi un par de años nuestro rey, Felipe VI, nos sorprendió con una corbata morada en su mensaje de Nochebuena. Aunque en realidad era el efecto causado por diminutos cuadros azul marino y rosa, me pareció preciosa y no la he olvidado desde entonces.

      Veamos de que otras maneras podemos vestir con este inusual color, que de acertar, nos llevaremos gratas sorpresas.

  • En una chaqueta.
  • En una prenda de punto. Jerséis o cardigans.
  • En una corbata. A parte de la Jefe del Estado, estas:
  • En unos calcetines.
  • En las rayas, o cuadros, de una camisa o en su más leve tonalidad (portada).
  • En las líneas de un estampado de tweed.
  • En el terciopelo de las prendas formales: chaquetas smoking o batas para fumar.

      No caben matices, conviene ser preciso. O damos con el tono exacto o mejor será optar por otros colores como el azul.

      Los tonos oscuros del morado favorecen en aquellas prendas de pequeñas dimensiones o complementos como el pañuelo de bolsillo, y el claro es más propio de las principales (chaquetas, camisas o pantalones).

      Combina bien con los grises, el blanco y el negro. Fenómeno con todos los azules y morados entre sí.

      De todos modos, aprendemos de los fracasos nunca de los éxitos. Así que lo mejor será probar, y como dijo Séneca “alguna cosa sucede bien al que muchas prueba”.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado

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