El zapato Oxford Negro: un clásico que “no” se reinventa

La perfección hecha zapato (by Church´s).-

     Muy usados por Oscar Wilde, Eduardo VIII y por los estudiantes de la universidad inglesa a los que debe su nombre, los Oxford Negros Lisos, están dotados de cordones, realizados en cuero de alta calidad y se usan en ocasiones de gran formalidad. Lo cual dota al conjunto del vestuario del caballero de una seriedad y elegancia absoluta, desde principios del siglo XIX.

     Originarios de Escocia e Irlanda, se pueden y deben usar con atuendo formal –chaqué ó esmoquin- o informal (traje). Pero también puede ser aceptado que se use, en vestimentas más extremas, como con el más informal traje de chaqueta/pantalón o el más formal de frac, cuando este sea de piel charol.

     Este calzado construirá, desde su base, un fenomenal conjunto global del atuendo completo del caballero.

     Su versatilidad debido a su forma y belleza, entendemos que es casi absoluta; y se puede vestir en casi todo momento acompañando a una corbata y a un pocket square. Si un caballero sólo pudiera permitirse un par de zapatos, sin duda, este debería ser el elegido y asistiría a todos los lugares con una impecable presencia.

     Este zapato, que fue calzado por los campesinos británicos en su origen, tiene una puntera prusinana y, destaca como principal característica, en que sus palas están embebidas en la lengüeta formando una sola pieza.

     El resumen de sus principales versiones son;

  • Lisos, sin ninguna ornamentación.
  • Legate, con finísimo punteado en las costuras.
  • Semi-brogue, con perforaciones en las costuras y en la puntera.
  • Full-brogue, con perforaciones en las costuras, puntera y en las palas.

     ¿No te parece como a nosotros -que en el modelo más sencillo- es el zapato más bello del mundo?

     Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado

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  • juan lugo

    Laverdad que. Estedoseno nunca dejara deser un clasico

    • Amoreno

      Gracias querido Juan, de eso intentamos tratar. Muy amable por tu comentario.-

  • Enrique

    La convención sobre la superioridad de este zapato es más que total. Es muy interesante el ver cómo un zapato de campesino irlandés o escocés, que se refina en un campus inglés, acaba siendo el referente de la elegancia. No voy a ser yo el que lo discuta. Sin embargo, gustándome el oxford -aunque más los legate que los plain- soy un enamorado de los monktrap y de su equilibrio entre sencillez y brillo. No me gustan demasiado los cordones.