El valor de la puntualidad en el caballero V. P.

No es la principal motivación de este artículo el dar continuidad al dedicado en su día a la maravillosa joya que solemos lucir en nuestra muñeca, ni la disculpa para aglutinar los últimos modelos que más os han gustado de los localizados por la web. Aunque me gustaría comenzar recordando que su función original de medir el tiempo resulta hoy tan secundaria, que no es difícil que yo los luzca a menudo fuera de hora, ya que me suelo orientar más por el del coche, móvil, ordenador, ipad,… un defecto, lo reconozco.

Lo que sobretodo me gustaría compartir con vosotros en esta agradable ocasión es el valor de la puntualidad como virtud. Lo que significa una muestra de respeto fundamental, hacia nuestros semejantes -además de hacia nosotros mismos- el llegar a los sitios a la hora comprometida. ¿Qué respeto se puede mostrar ante unas personas, acto o celebración al que se llega tarde? La puntualidad es un síntoma de buena educación. Si decíamos en su día que nuestra imagen es la mejor carta de presentación… no llegar a la hora acordada a alguna cita ya lo está diciendo, siempre es mejor anticiparse unos breves minutos a cualquier compromiso y tomarse el tiempo para “prepararse” sosegadamente para el encuentro o evento. Pertenezco a la generación en el que esta norma se aplicaba con celo y sin disculpas; si bien todo extremo es deleznable también el caso omiso o costumbre de no cumplir con la hora consensuada es una dejadez que no corresponde con el modelo de caballero que defendemos.

Como tantas otras costumbres esta es una que se adquiere, educa y es difícil que quien es puntual por costumbre, se retrase en alguna ocasión. Pero seguro que si ocurre, este se disculpará sentidamente y seguramente haya avisado con una puntual llamada anterior que tan bien suele ser acogida por el sufrido que espera. Las personas puntuales suelen proceder de esta manera por sistema y es algo innato, lo contrario también suele suceder.

Me gustaría hacer otra reflexión al respecto y es que en algunos actos a los que he tenido el placer de acudir (de la más presunta distinción) se ha comentado al comienzo; “vamos a conceder unos minutos a aquellas personas que se retrasan y dilataremos el comienzo…” para mí esto no es admisible y por respeto a los que somos puntuales se debería comenzar a la hora prevista. Además que serviría para “educar o evidenciar” a aquellas personas que las normas de educación están para cumplirlas.

Tampoco quiero dejar pasar esta ocasión para comentar dos temas puntuales; el “vulgar relojazo o peruco” y las imitaciones. El primero no tiene un pase por la ostentación que esta singular costumbre al parecer querer apabullar o presentar credenciales en forma de modelo de reloj exuberante, que normalmente es artificial y que puede o no corresponder con la posición del portador, pero seguro que no con la del buen gusto. Y la segunda es que siempre va a ser mucho más elegante mostrar un sencillo, discreto y si se quiere humilde modelo de reloj que corresponda con nuestra personalidad, que un sucedáneo o la imitación de un modelo que no podemos permitirnos.

La clase y el estilo mucho tienen que ver con que todo nuestro conjunto guarde coherencia y equilibrio, de nada vale lucir el último modelo Rolex de oro si nuestros zapatos están descuidados o ser muy precaria calidad, así como vestir un traje confeccionado de manera artesana con un Casio de plástico. La armonía es parte innata de la elegancia.

Todos conocemos caballeros que portan sus modelos Swatch o Lotus con la clase que para sí quisiera el personaje que protagonizó nuestro actor Javier Bardem cuando lucía un par de modelos de oro de prestigiosa firma en la famosa película que lo lanzó al estrellato.

No estará terminado este capítulo hasta que nos hagas llegar tus comentarios para aportar tu necesario y gran valor añadido. Comencemos, así mismo y si lo estimáis oportuno, un debate.

  • Gonzalo Olguín Estrada

    La puntualidad es virtud de caballeros, cuando es concertada una cita, por ello, uno se debe fijar como tal, por lo menos unos 15 minutos antes de la misma por cualquier eventualidad, así, siempre llegaremos a tiempo en el lugar y hora convenida, pues no debemos olvidar que debemos respetar el tiempo de las personas, ya que tan valioso es nuestro tiempo como el de quienes acuden a la cita.

    ¿El reloj de la muñeca?, nada tan elegante como un buen reloj con correa de piel, que en lo personal, es mi estilo favorito, claro, hay una enorme variedad de modelos y marcas, lo que nos da oportunidad de seleccionar lo adecuado a nuestra preferencia; pero reitero, a mi me agrada el de correa.

    Saludos Amoreno.

    • Amoreno

      Muchas gracias, querido amigo. Tú siempre tan fiel a la cita con todos nosotros y… de manera tan puntual. A mi personalmente me fascina leer así que siempre llego a mis citas con tiempo suficiente para preparar la reunión o en su defecto disfrutar con mi novela del momento. Saludos cordiales, estimado Gonzalo.

  • MyPleasures

    Pienso como Gonzalo pero añadiré algo mas.Para un toque diferente, divertido y sport pero elegante lo mejor son las correas Nato (como el Maurice Lacroix). Siempre he sido de relojes con correa, dan un toque especial. Pero desde hace unos años descubrí estas correas de nilón denominadas Nato (las usaban en relojes las fuerzas especiales de diferentes ejércitos y la Nato incluida, de ahí el nombre). Yo estoy enganchando. Siempre estrenas reloj!

    • Amoreno

      Muchas gracias por tu consejo y experiencia, estimado MyPleasures, saludos cordiales.

  • MyPleasures

    Un Placer 🙂

  • Carlos Avalos Martinot

    Hola estimados, la puntualidad no solo en los caballeros si no tambien en las damas es una muestra de respeto hacia la otra persona. Respecto a los relojes está claro que no depende directamente de la billetera ni de la línea de crédito, si no del buen gusto. Prefiero los acero inoxidable pero no me disgustan para nada los de correa de goma y los de correa de cuero. Depende de la situación. Saludos desde Perú!!!!

    • Amoreno

      Muchas gracias amigo y caballero peruano estimado D. Carlos; es un honor y un privilegio que nos sigáis desde nuestra querida tierra iberoamericana. Hemos sido asiduos de vuestros preciosos y entrañables países. Efectivamente esta es una página de caballeros donde las damas son más que bien recibidas… y es más, somos seguidos en gran parte por ellas tenemos grandes fans (y en la misma trabajan una mayoría femenina). Y por supuesto que la elegancia no es directamente proporcional para poder adquisitivo, trataremos próximamente este tema que venimos defendiendo específicamente. Un abrazo a ti y a todo Perú.

  • waco1972

    Hola Con el tema de la puntualidad has tocado uno de mis pilares de mi educación y de mi personalidad, ya que la puntualidad refleja el grado de educación y valores, aunque no lo creas, ya que al ser puntual en una cita o en cualquier otra ocasión eres respetuoso con las personas que con quienes ayas quedado, Yo siempre soy puntual en cualquier ocasión y siempre llego unos cuantos minutos antes, parar ser yo el que espera y no mis amistades, aunque a veces no no me lo aprecien el gesto. La puntualidad en un caballero es tan importante como el estar vestido.

    • Amoreno

      Muchas gracias estimado amigo Waco por tu confrontación, llegar unos pocos minutos antes es la puntualidad ideal de todo caballero. Me encanta leer tu comentario, bienvenido a tu página y saludos cordiales.