El trozo de tela más pequeño y elegante para adornar el cuello del caballero: la corbata de lazo

De Harding and Wilson

Si en el anterior artículo estudiamos el complemento que marca un hito en el vestir masculino como es la corbata, en esta ocasión, lo haremos acerca de otro que anudándose en la misma parte del físico del caballero, y siendo más minúsculo aún, es; más selecto, primoroso y formal. Nada más y nada menos que la comúnmente conocida como pajarita.

The bow tie, es el elemento del vestidor masculino que marca el grado de mayor formalidad y está indicada para estas ocasiones como hemos visto; la blanca para el frac y la negra para el esmoquin. Su origen es idéntico al de su hermana mayor la corbata y es en la Francia del siglo XIX donde vive su máximo apogeo. Con este elemento, con el que no dejaremos indiferente absolutamente a nadie, además de granjear nuestra inherente personalidad y elegancia, aportaremos un nuevo artículo al reducido -por el común uso- vestidor del caballero actual. Como otros lazos, este se anuda al cuello según unas pautas que también adjuntamos al presente en las fotografías y es altamente desaconsejable que nos vistamos pajaritas con el nudo ya hecho, sería como una flor artificial para adornar un jardín, valen… pero no es lo mismo. Este lazo es tan sencillo de realizar como el atar los cordones de los zapatos. Pruébalo sino.

Al huir de la única premisa de no utilizar las del nudo ya hecho, optaríamos por el modelo “self-tie”. Un nudo natural, que aunque no sea perfectamente hecho, siempre será mucho más elegante ya que le dotará de su naturalidad y genuina clase.

Aunque en esencia suponga un grado superior en la formalidad del caballero que la corbata,  en este presente artículo pretendemos -además- abarcar también una visión distinta y más amplia de su uso, es decir con el traje informal y con el casual más sport. No con su concepción formal, purista, elitista e indicada, sino con una más cotidiana, común, relajada y de frecuente uso. Por su belleza y acertado gusto.

Los principales tipos de pajarita son cuatro:

  • La clásica simétrica.
  • El estilo mariposa que se caracteriza por tener los extremos más anchos.
  • El estilo diamante (o alas de murciélago) cuyos extremos tiene la forma de la punta de una flecha.
  • El estilo recto lineal, en el cual no se destacan los extremos.

Existiendo también las asimétricas combinaciones de las anteriores en cada extremo.

Si a la longitud de la corbata no le dimos demasiada importancia por su tamaño próximo al metro y medio en el cual cabe algún margen porque la parte estrecha que no se ve nos da cierto margen, aquí sí que cobra mayor relevancia, ya que si no fuera de nuestra talla se podría notar en exceso.

Es el símbolo de la máxima formalidad, distinción y elegancia. La vistieron y contribuyeron a su mitología; los más clásicos  Frank Sinatra, todos los protagonistas de 007, Eduardo VIII, Oscar Wilde, …. Amén de nuestros dos caballeros por excelencia Mr. Grant y el Dandy Brummel.

La Bow Tie, sajona, está íntimamente ligada al intelectualismo… pero también puede ser muy juvenil (y particularmente preppy ivy) dependiendo del uso que se le dé y por sus características propias. Su uso más indicado es directamente proporcional a nuestra escala de formalidad; por el motivo fundamental de su seriedad innata pero también porque en estos casos por el uso del chaleco o de la chaqueta cruzada se ve menos parte de la camisa, por tanto este elemento resaltará más y al cubrir menos.

La corbata de lazo, se confecciona casi en exclusividad en seda de alta calidad, para los casos más formales y mezclas con otros tejidos en el resto de las ocasiones. Aunque también se confeccionan en lana.

Nuestras recomendaciones son:

  • No abusar de su uso, ya que por ser tan inusual llamaría en demasía la atención y puede llegar a resultar “algo” pesada nuestra imagen.
  • Utilizarla con la máxima distinción y elegancia posible, evitando el indeseado efecto del “niño remilgado” que sus compañeros de clase ridiculizan; puede hacernos pasar un mal trago.
  • Pruébala sin dudarlo cuando encuentres el valor necesario. Naturalidad y personalida.
  • Elige el momento más que adecuado en las fiestas de navidad para las que están más que indicadas.
  • Vístela al principio con el traje más serio y simplemente cambia la corbata por tu pajarita. Te sorprenderás tú mismo del resultado y poco a poco se va adquiriendo la seguridad.

Por último comentar, como viene siendo fiel a nuestro estilo, que su uso está especialmente indicado como una posibilidad real y distinguida para que los caballeros ampliemos todos las posibilidades de elementos que la moda clásica nos ofrece y así dar un aire, fresco, característico, atrevido, elegante, distinto y distinguido … pero sobre todo especial y porqué no decirlo: moderna. ¿Qué te parece su uso?

  • Pablo

    Yo no soy muy amigo de utilizar pajaritas, siempre me han parecido poco varoniles (excepto en las vestimentas formales), pero la verdad es que con este pequeño resurgir que está habiendo, salen muchos conjuntos en los que queda muy bien, y no resta masculinidad, de hecho, me he guardado unas cuantas fotos, la que más me ha gustado es la de Oswald Boateng de abrigo y pajarita verdes, la pajarita pega muy bien, y además el abrigo es increíblemente bonito. No creo que me vaya a lanzar a utilizarla simplemente porque no me gusta demasiado, pero nunca se sabe.

    Un saludo

    • Amoreno

      Muchas gracias estimado Pablo; Por tu natural y sincero comentario. Se nos ocurre comentarte que para usar este lazo conviene no forzar,… todo llegará y siempre es indicado la mayor naturalidad, en la moda en general. El momento de apreciarlo seguro, que con tu pasión por la moda, dentro de un tiempo puede aparecer y será perfecto. En caso contrario, por supuesto, maravilloso también; es tu gran y particular estilo lo más importante.-

  • Carlos Sáchez

    Usar una corbata de lazo tiene sus ventajas: asistir a un lugar y convertirte en cliente distinguido (o al menos conocido), nos puede llevar un tiempo considerable.
    Bueno, con corbata de este tipo, basta con un par de veces.
    Esta es una experiencia personal.
    Como siempre, excelente artículo.
    Saludos desde México.

    • Amoreno

      Que acertado comentario estimado Carlos, como ya nos acostumbras. La presencia impecable en pocas ocasiones, comúnmente solo en primera instancia, hace que nos convirtamos de inmediato en un interlocutor “ilustre”. Efectivamente y máxime con este infrecuente complemento. Saludos cordiales para la linda y querida tierra azteca.

  • Arlequin

    Hablando del tema, ¿Que opináis de las pajaritas de madera?. Se están viendo muchas ahora, a mi me parece un articulo interesante.

    • vestirseporlospies

      Gracias por tu consulta estimado Arlequín.
      No nos vemos con ella por nuestro estilo clásico, pero sobre gustos…
      Feliz tarde de sábado.

      • Arlequin

        Desde luego eso es así. Gracias por vuestra opinión.