El traje por excelencia para hacer buenos negocios: La raya diplomática

Cuando hacíamos referencia a las alternativas que tienen los básicos, indispensables – al menos uno – y convencionales trajes azul marino y gris marengo, dijimos que el traje que hoy nos ocupa debiera ser una opción imprescindible. Ya que no deberíamos monopolizar nuestros trajes solo con colores lisos y -ni mucho menos- con éstas dos tonalidades tan comunes y utilizadas.

     Para ello, todo vestidor masculino que pretenda ser completado este tipo debiera ser una firme apuesta. Lo adelantábamos en aquel artículo, que ofreceríamos distintas las posibilidades, y lo hacemos ahora. Uno de de ellos debería ser este: el indispensable traje de raya diplomática.

     Si bien es cierto, que a partir de principios del siglo XX es muy utilizado en distintos ambientes como el político, ya que desde que lo popularizara el notable primer ministro británico durante la 2ª guerra mundial Sir Winston Churchil y el mismísimo icono del caballero Cary Grant, vivió su máximo esplendor en los 80, quizás gracias a películas como la que protagonizó el hijo de Kirk Douglas en Wall Street y otras de la mafia italiana en el continente americano.

    Es digno de destacar que también están muy asociados a otros entornos como los músicos del jazz o los gánster en los locos años veinte, como lo muestran las múltiples películas de la época.

     Este tipo de traje lucido por los más elegantes como el Gran Gatsby situa su procedencia en el ambiente de la banca en la city londinense. Parece que es popularmente aceptado que proviene del uso que hacían de este estampado en su trajes los empleados de banca. Se dice incluso que se distinguían a las distintas entidades en las características individuales de las rayas de sus uniformidades.

     Su uso indicado y recomendado es para trabajar en oficinas, despachos y centros financieros y entornos laborales, ya que no es apto para ningún tipo de acto con cierta seriedad como una ceremonia religiosa o acto público de cierta relevancia. Pero curiosamente tampoco tiene las características para ser usado adecuadamente como un look casual en un ambiente distendido. ¡Es para lo que es!

     El conocido también como “pinstripe suit”, suele presentarse en los más variados colores siendo los más usados –cómo no- en los grises y azules más oscuros, pero recurriendo normalmente a la sastrería o a centros muy especializadas podemos encontrarlos en los más variados tonos.

     Resultan muy acertados colores como los marrones en todas sus tonalidades, incluso verdes y otros.

     Sus características líneas verticales pueden variar en grosor e interlineado dándole en cada caso un carácter distinto. Siendo más sobrio y elegante cuanto más pequeñas y juntas y, quizá, un poco más tosco cuanto más de inversa manera.

¿Cómo combinarlo?
Por sus características recomendamos la máxima sencillez en la camisa pudiendo ser también bien de rallas, pero ojo de sensiblemente distinta forma geométrica, de finísimos cuadros o el seguro sólido. Como dijimos en anteriores ocasiones cuanto más clara mayor grado de acierto, máxime por las características del estampado de este característico traje que hoy nos ocupa.

     En cuanto a las corbatas, sólo tener la misma precaución que en las camisas. Como siempre, que no sea especialmente llamativa o el centro de las miradas que nos dirijan.

     El resto al ser un traje eminentemente de trabajo cuanto más sobrio mayor acierto se preverá.

     Sus líneas verticales estilizan la figura por lo que favorece a los cabellos más gruesos a disimular y realzar su figura pero por el contrario para los más altos exageraran sus predominantes características y no será tan indicado su uso.

     Cabe destacar, que las líneas pueden advertir en exceso la calidad de esta confección ya que como en el caso de una buena camisa, las líneas en las costuras deberían coincidir así como ser simétricas y equitativas en las distintas partes del traje; solapas, espalda, piernas, etc.

     Todo esto hace el traje de raya diplomático uno de los más característicos del caballero y que en la actualidad es “vestido por los pies” por los más elegantes caballeros como lo fue en su día. Por lo tanto nuestra moda atemporal, es un valor seguro al que deberíamos apostando.

     Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado

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  • Gonzalo Olguín Estrada

    EL TRAJE ELEGANTE POR EXCELENCIA, LAS RAYAS LE DAN EL TOQUE FINO, DE CALIDAD, MISMO QUE NOS HARÁ LUCIR COMO TODO UN CABALLERO, Y ES ACEPTABLE EN EL COLOR QUE SEA, EN LO PERSONAL OPINO QUE QUE SÓLO HAY QUE CUIDAR QUE LAS RAYAS NO SEAN MUY GRUESAS O MARCADAS, SINO FINAS, CON SEPARACIÓN PRUDENTE, ASÍ, EVITAREMOS CAER EN EL TRAJE TIPO GÁNGSTER DE CHICAGO.

    SIEMPRE CUENTO CON UN TRAJE DE RAYAS, ES IMPRESCINDIBLE EN EL GUARDARROPA, PUES NOS HARÁ LUCIR MUY BIEN Y CON ÉXITO EN CUALQUIER SITUACIÓN.

    NUEVAMENTE SALUDOS CORDIALES.

    • Amoreno

      Muchas gracias por tus cometarios amigo Gonzalo. Puestos a personalizar, comentaros que mi última adquisición, de hace muy pocos dias, ha sido uno en azulón con rayas blancas muy finas y pequeña separación (5 mm.), estoy realmente encantado. De tela de Matteo Marzotto y de confección industrial pero que tras el paso por mi costurera lo ha entallado al máximo posible. El precio fue decisivo en la adquisición siguiendo los consejos de nuestro amigo herr Roetzel el cuál como hemos leido, aconseja o muy baratos o muy caros pero evitando los del tramo intermedio. Saludos cordiales,

  • Gonzalo Olguín Estrada

    Excelente amigo David, ya me imagino cómo lucirás con ese traje, por la descripción es toda una obra de alta costura y de muy buen gusto, así que pronostico que te verás impecable, elegante, todo un caballero . . .como siempre. Un saludo cordial amigo, así como afectuoso abrazo.

    • Amoreno

      Muchas gracias, la verdad es que fue una oportunidad. Saludos cordiales,