El sombrero de bombín; un símbolo del estilo británico más clásico

Hackett London en Milán

Este sombrero también conocido como de hongo es usado para situaciones semi-formales, tiene forma semiesférica, está fabricado con fieltro duro y tiene una ala redonda. Creemos que esta seriamente amenazado de extinción, a pesar de su indudable belleza e historia, pero prácticamente es irrecuperable.

Actualmente, es un mero adorno por más intención y meritorios esfuerzos que realiza la elegante y modélica marca londinense Hackett y otras, muy puntualmente, como Moschino, Ermenegildo Zegna, etc. Así, es muy difícil que vuelva a vivir época dorada alguna, ya que es mucho más singular que el común sombrero de vestir. Aunque no podemos ni debemos olvidar que culturalmente es un símbolo de la mayor tradición inglesa, hoy, sólo es usado por la mujer boliviana, como símbolo de honor y autoridad o en muy puntuales casos por las más altas clases británicas.

Como hemos sabido leyendo a la historiadora Ana Vázque Hoys,  El bombín fue inventado por Thomas Coke, 2º conde de Leicester de Holkman en 1850. Diseñado por James y George Lock de la calle de St. James y bautizado por ellos “sombrero de hierro”. Los Lock enviaron su diseño a los sombrereros Thomas y William Bowler que produjeron este prototipo del sombrero para el conde. El sombrero del hierro fue llamado más adelante en inglés bowler debido al apellido de sus fabricantes, nombre que siempre se ha utilizado desde entonces.

Como anécdota contar que el bombín se fabricó en primera instancia duro para proteger la cabeza de los guardabosques contra los golpes de las ramas bajas de los árboles mientras montaban a caballo. Ganó renombre hacia finales del siglo XIX al ofrecer una opción intermedia entre la formalidad de la chistera, asociada a las clases altas, y la naturalidad de los sombreros de blandos de fieltro usados por las clases medias más bajas.

Su uso, como adelantábamos, es testimonial y de algunos ambientes selectos como los de la familia real inglesa y poco más, pero si es cierto que históricamente por su particular belleza y elegancia singular, ha marcado de forma y manera eterna los que se han atrevido a llevarlos dignamente sobre su cabeza.

Hablar del sombrero de bombín o “Bowler hat” es hablar de Chaplin, de Laurel y Hardy (el Gordo y el Flaco),  de Mr. Steed de (“Los vengadores”), … o de nuestro cantante español Joaquin Sabina. Debido a estos caballeros, será un eterno … al menos en nuestras memorias.

No creo que tenga el placer de lucirlo nunca, aunque no conviene olvidarse del sabio refrán “De este agua no beberé o …”, ahora lo que tengo seguro es que antes me tocaría con este notable sombrero que con una gorra de beisbol o similar.
¿Y a ti que opinión te merece?

  • Pablo

    Yo sí que no diré de este agua no beberé, aunque ahora mismo no lo vaya a usar sí tengo pensado usarlo en algún momento, el único problema que tiene es esa utilización casi testimonial que tiene, que hace que el que lo lleve pueda parecer extravagante, cuando es un sombrero ciertamente elegante. Me gustaría utilizarlo en otros colores que no sea el negro tan visto, he visto alguno marrón o de colores cálidos que son realmente bonitos, de hecho uno de los que más me han gustado era de un color anaranjado que pusiste en Facebook, vistiendo de sport, y que me encantó.
    Seguramente sea irrecuperable, pero creo que con la moda que existe ahora entre muchos jóvenes de recuperar prendas y sombreros vintage y hacerlos “tendencia”, podría no quedar en el olvido, tal vez haya un pequeño resquicio por el que se cuele.

    Un saludo

    • Amoreno

      Muchas gracias estimado Pablo por tu comentario. Dentro de pocos días pondremos otro modelo color gris claro de Paul Stuart que para la próxima primavera pretende promocionarlo. Es como el oso panda… muchos lucharemos, cada uno a nuestra manera, porque no se extinga del todo… cada uno a su manera. Pocos recursos elegantes y clásicos nos quedan como para dejarlos olvidar sin más 😉

  • Carlos Sánchez

    Cierto, ya es muy difícil ver a alguien con un bombín. Sin embargo, yo lo uso de forma cotidiana. Tengo 3, dos negros y uno gris Oxford. Cuando los he usado en eventos formales, me han felicitado por el buen gusto y la elegancia que representa. En las calles, atrae las miradas y resulta muy divertido.
    Si no estás dispuesto a ser observado por todo mundo, y careces de seguridad personal, no lo uses.

    • Amoreno

      Qué buenas noticias para el buen gusto nos traes estimado amigo, gracias por ser el baluarte del vestir clásico, atemporal y… maravilloso. Todo personalidad y un auténtico caballero VP. Lo dicho, si nos remites algunas fotos me haría muy feliz el verlas. Un saludo muy cordial y muy honrado de contar con tu contacto estimado Carlos Sánchez del 1970 (qué buen año, por cierto).
      David García 1971
      Amoreno

      • Carlos Sánchez

        Estimado y fino amigo:
        Con gusto compartiré algunas fotografías de las que comenté.
        Si quieres mandarme un correo, te las hago llegar.
        Gracias.

  • Carlos Sánchez

    Mi bombín Tripler, de los años 20’s, en fino pelo de castor.

    • vestirseporlospies

      Muchas gracias estimado Carlos por remitirnos tu modelo de bombín.
      Un detalle de mucha clase, sin duda.
      Saludos cordiales y enhorabuena por tu estilo,