El presente de la sastrería “bespoke” (y presentación del nuevo vídeo VP)

“El futuro no es un regalo, es una conquista”, Robert Kennedycual-es-el-futuro-de-la-sastreria-artesana-bespoke-00

Escuchar a Agustín es toda una cura de humildad. Asume como propia toda la responsabilidad de su oficio y al igual que nos dijera D. Jaime Gallo en su día, exime de toda culpa al exterior sobre las debilidades de su profesión. No se me ocurre mejor punto de partida para la evolución y crecimiento constante en cualquier actividad.

Vivimos en la época de la comunicación global, quizá no tanto del conocimiento, pero indudablemente lo que no se ve no existe. Bien sea publicado en internet o en cualquier otro medio, se hace vital tener presencia. Además, es necesario ser perseverante y conciso en el mensaje para que el potencial cliente conozca, exactamente, aquello qué se le está ofreciendo y lo valore en su justa medida. Ésta promoción –lógicamente- debiera estar alineada con la calidad de lo que se anuncia.

La sastrería artesana tradicionalmente ha sido una profesión reservada y celosa de su trabajo, lo que le ha reportado muy poca publicidad o de una calidad no equiparable con la de su producto. Esto provoca un difuso entendimiento, al menos de cara al gran público.

Hasta ahora no había sido muy necesaria su propaganda porque entre otras cuestiones la oferta estaba limitada por la mano de obra experimentada, que a su vez determina su calidad, y no es posible asumir gran número de encargos debido a la contenida capacidad para producir. Mayor lástima –quizá- sería que no quede un legado de esta actividad.

Sea como fuere, en la actualidad la competencia es global y complejo le será, a nuestra sastrería, adaptarse a los patrones comerciales actuales para defender su genuina identidad. Sobre manera en unas prendas que sobrepasan los miles de euros de precio -como la obra de arte singular que son- han que ser presentadas al más alto nivel para que su valor sea identificado, y a la par justificado.

Hace no muchos años uno podía encontrarse con firmas de ropa perfectamente clásica y actual de gran calidad, que aguantaba los envites temporales tanto en su resistencia como en diseño, hoy son ya muchas menos las marcas que nos ofrecen este producto. Ahí es donde AHORA tiene su principal oportunidad la sastrería bespoke; en posibilitarle la excelencia al cliente que la descubra y demande. A la medida personal y gusto particular de cada cual.

Como la cantidad en la oferta artesana es inversamente proporcional a su calidad, el bespoke podría encontrar su sitio en el I+D+i y la vanguardia. Muchos, como Tom Ford o nuestro Lander Urquijo ya muestran el camino en cuanto al diseño y el marketing se refiere.

Los sólidos pilares de la ejecución del bespoke se tienen que conciliar con la mejor y más cuidada estética. Cada nueva prenda ha de resultar: fresca, joven, actual, atractiva… obligándose constantemente a mejorar lo pre-existente. Atrayendo a los mejores embajadores del momento hacía su gremio, dotándoles del prestigio que reclaman en su imagen por el buen gusto.

Este es el camino que persiguen y por el que trabajan nuestras jóvenes tijeras. Con algunas hemos tenido el gusto de trabajar como es el caso de Agustín García Montero, Joaquín Fernandez Prats y con otras, como Daniel Schleissner Sanchez-Caro algún día lo haremos. Aprovechando esta ocasión, os presento el vídeo del pasado encuentro adelantado en su día con la confianza de que os agrade.

Muchas gracias y buena suerte,