El paraguas de hombre; un complemento esencial (para el caballero)

“Haz las cosas tan bien que sea imposible que te ignoren”; Steve Martin, actor norteamericano.paraguas-caballero-umbrella-gentleman-complemento-hombre-00

Ningún complemento deberá ser –nunca- el protagonista de nuestro atuendo. Solo lo rematan y prestigian. De hecho nada en nuestra imagen debería destacar, y estos artículos únicamente deberían acompañar para integrarse en el conjunto. Realzarlo.

Dentro de la armonía de nuestro vestuario, el caso del paraguas que ahora nos ocupa no es ninguna excepción. Por este motivo hemos de tomar las mínimas precauciones para que ninguno de éstos nos arruine la presencia.

Si excluimos a las ciudades más lluviosas en las temporadas más húmedas, como las preciosas villas del norte de España (véase por ejemplo Oviedo, Santiago de Compostela, San Sebastian o Santander por poner algunos de los más bellos ejemplos) y los parajes campestres, casi podríamos prescindir –prácticamente- de este complemento hoy en día. Ya que como ocurría con el abrigo, nuestra permanencia en las calles es cada vez más puntual, y ésta no es tan desapacible.

No obstante un bello y sobrio modelo de éste accesorio, puede otorgarnos una presencia regia e impoluta. Que no conviene que dejemos estropear por cualquier vulgar versión.paraguas-caballero-umbrella-gentleman-complemento-hombre-0

Longitud
Lo mejor son los largos. Y en las más destacada de las ocasiones si elegimos entre las distintas medidas posibles -o ajustando su extremo inferior- a nuestra altura personal, nos proporcionará cierta comodidad al caminar.

Los plegables no son nada elegantes, y aunque socorridos, confieren una imagen de improvisados. Además, suelen resultar más incómodos -de llevar- a no ser que se guarden dentro del maletín.

Características
Conviene que su perímetro sea generoso, con un ancho superior al metro de diámetro. Se hace mucho más distinguido. Además, debería resultar suficiente para cubrir holgadamente a dos personas.

Su color por excelencia, y el que más le favorece, es el negro. Casi en exclusiva. O como mucho podríamos elegir entre algún agradecido estampado Tartán (tipo Burberry u otro clásico y apagado).

En cuanto a su tela no admite discusión: lo mejor es la seda. En su defecto una mezcla sintética y/o de algodón es lo más corriente.

Algunos modelos disponen de una doble cubierta en la zona superior para reforzar, frente a la acción del viento, o un tratamiento especial para una protección contra los rayos U. V.

Empuñadura
Los mangos de mejor calidad son los de madera, dentro de los cuales los de tipo bambú serán lo más sofisticado. Pero también son muy acertados los que son forrados de piel o por algún metal (aunque un poco menos afortunados visualmente, porque resultan demasiado ostentosos).

Los más populares se realizan en nylon u otros materiales plásticos.

La forma de su característica curva se la confieren con la aplicación de presión localizada con la ayuda de vapor de agua muy caliente. En el caso de los paraguas deportivos carece de esta geometría y son rectos, como por ejemplo los utilizados para el golf.

Otros
Las varillas en los ejemplares de calidad son de acero con el mejor acabado superficial, para facilitar una suave apertura y cierre, con el resto de latón.

Aunque el cierre suele realizarse con una tira con arandela que cierra sobre un botón de madre perla (u otro fino detalle de madera por ejemplo), en no pocos modelos de calidad vienen dotados de una funda del mismo material.

Situaciones
De este artículo cuya principal ventaja es que no te mojas, con lo que no hechas a perder ni tu pelo ni tu ropa, lo peor suele ser que lo dejamos olvidado en casi cualquier parte. Sin embargo es raro que no se nos respete, y cuando volvamos a por él no siga en el mismo sitio esperándonos.

Firmas
Existen marcas con muy altos estándares de calidad y cuya fama esta tan asociados a estos artículos como la de sus ilustres usuarios. En el caso de las renombradas casas Brigg y Fulton son avaladas por la mismísima casa real británica por el uso de sus príncipes.

Secretos
En algunas películas, y en no pocas ocasiones en la realidad, podemos ver que bajo los mangos de éstos se esconden variadas sorpresas: un lápiz para apuntar, que son desmontables para que se puedan intercambiar o que incluso llegan a albergar en su interior tanto una pequeña espada (o puñal) como una diminuta petaca para un trago inesperado de destilado de malta.

Muchas gracias y buena suerte,