El inusual traje en color verde para hombre. Pura sofisticación.

El inusual traje en color verde para hombre. Pura sofisticación.

“Cuando deseas algo, profundamente, todo el universo conspira para que realices tu sueño”, Paulo Coelho.

El caballero que sea capaz de dignificar un traje en este color dominará cualquier vestuario. La variedad cromática para trajes como alternativa a los marino-marengos, tan comunes como favorecedores, creo que se cierra con el que protagoniza hoy. Porque las limitadas gamas de otros como el granate, aunque posibles, tendrán que hilarse con excelso tino. Y uno por uno.

La peculiaridad de este informal atuendo es que su tonalidad determinará el acierto o estrepitoso patinado, debido a que se hará demasiado evidente. Para evitar esta circunstancia hay tonos cercanos al caqui, pardo o incluso algún extremo -por lóbrego o límpido- que serán los más adecuados.

La composición de las telas no diferirán del resto, ya que deben confeccionarse con las mismas lanas frías, tweeds, linos o incluso terciopelos y “seersucker”, sobre diferentes tinturas. En cuanto a los dibujos, podremos afirmar que algunos de los “más apuestos” para esta ocasión serán los motivos tweeds, marcos de ventana e incluso alguna raya diplomática. Como seguro, el liso.

Las combinaciones cromáticas son mucho más potentes, ya que este color va a soportar los complejos estampados sin echar por tierra el conjunto. Debido, seguramente, a que el riesgo es ya inherente a sí mismo. El zapato marrón va a ser la estrella. Así como las camisas de rayas o cuadros, de vivos colores, además de las blancas como siempre, sin embargo las claras –como el azul- le perjudicarán. No siendo en el propio verde o un grisáceo, casi nítido. Más oscuras que el traje: nunca. Es decir, como siempre. En cuanto a corbatas, casi todas y las propias cetrinas y marrones mis favoritas.

El terno de las uniformidades verde y marrón serían las alternativas a descubrir, una vez superados los azules, grises y de raya diplomática. Ya que si una pizca de este esmeralda color en nuestro atuendo le hace tanto, bien. La mayoría lo puede hacer perpetuo.

En cuanto a las ocasiones donde disfrutarlo, si decíamos que el caso del marrón es un sustitutivo “más relajado” de los grises y azules para las ocasiones más distendidas, aquí esa característica se acentúa notablemente. Y convendrá utilizarlo en estas esporádicas ocasiones, como por ejemplos: una visita a una empresa, una entrevista en un medio de comunicación, un viaje de negocios… Sin duda es para tener muchos antes.

Muchas gracias y buena suerte,