El hombre del traje marrón; un señor atemporal

Gama de colores para la ropa de caballero

“Cuando el color tiene su mayor riqueza, la forma tiene su plenitud”, Paul Cézanne.

En esta ocasión el título nos lo ha servido en bandeja la genial dama del misterio Agatha Christie, que escribió una de sus antológicas obras en 1924 con tal encabezamiento, por lo que vamos -si os parece- con otro color de los informales trajes, la pigmentación castaña. Tras éste ya solo nos quedaran el verde y aquellas tonalidades más extravagantes, pero no por ello menos espectaculares, como algún rojo, el tenue rosa como él de El Gran Gatsby o incluso otros más dispares para el traje cotidiano y completar con ello su gama cromática.

Seguramente el protagonista del presente instante sea un tanto raro de ver, pero también uno de los más atemporales, ya que podríamos considerarlo como el tercer color, tras el gris y el azul en todas sus gamas. Como anécdota, yo es el primero que recuerdo ver en mi padre y lo tengo grabado en la memoria como si lo estuviera viendo ahora mismo, fue el que uso durante mi bautizo y repetidas veces lo vi en fotos, un precioso color –algo tostado que hace cuarenta años era muy utilizado y a buen seguro con retoques hoy luciría igualmente. Porque fue un clásico de la época y aún anteriores, como podremos ver en la foto que acompañamos en la galería del artículo de hoy con una imagen de la célebre y antológica serie “Downton Abbey”, con uno de estos modelos de época, a modo de ejemplo.

Éste, poco explotado color, tiene algunas características extraordinarias. La primera destacable, su original personalidad, además de ser muy asociado al tweed o la lana más gruesa, más hoy se puede disfrutar en cualquier lino o tejido tan ligero como deseemos, ya que la gran variedad de tonos a nuestra disposición puede variar desde los más claros, cercanos al color teja o avellana, a los más oscuros chocolates así como en una variada gama que nos recuerdan a los grises, verdes o incluso rojizos. Donde siento una cierta sensación daltónica, debido a que con su riqueza cromática, me asalta la gran duda del color predominante que tengo delante, como muestra la penúltima propuesta de la colección que os mostramos en las fotos al pie del presente documento.

La camisa que mejor le va a combinar ¿cómo no? será la blanca, aunque entiendo que cualquier clara le puede favorecer, si bien en este caso -creo- que los más bellamente “toscos” tweed y similares agradecerán especialmente las camisas de cuadros. La corbata se me antoja verde como más indicada o favorecedora, si bien es cierto que actualmente (o igual viene de lejos) le tengo especial apego a este color para los complementos y para el calzado, ideal el color marrón. Que será tanto más indicado cuanto más oscuro, siempre bastante más que el del tejido, si bien sabemos que como el clásico color negro y de cordón, nunca creo que se invente nada que lo supere y es el zapato por excelencia. También muy apto para calzar la uniformidad que hoy nos ocupa.

En cuanto a las ocasiones entiendo que los tonos oscuros son un original sustituto para los tradicionales grises y azules en sus tonos medios y más opacos, si bien son opciones más relajadas, pero igualmente válidos para similares circunstancias. Es decir, que serán aptos todas las coloraciones más oscuras tanto para negocios y el trabajo, como para el ocio y las reuniones o las ceremonias. Los tonos más claros ya sabemos que son lo idóneos para lucir con luz natural o antes del “evening” -así como para las estaciones cálidas- y los lóbregos para después, además de para el frío. Una vez más los cortes y el diseño también tendrán su influencia en estas directrices, pero sobre todo el buen sentido común y la mejor documentación.

En esta ocasión permitirme introducir un modelo del semiformal traje Tuxedo, en este transgresor tono, en la última foto de nuestra galería de hoy, ya que en su más renegrido tono- Ralph Lauren ha creado un smoking que de puro revolucionario me parece igual de erudito que aquellos granates, verde oscuro y claro gris que en su día se sacó de la manga Suitsupply. No son clásicos, son innovadores, pero si vienen con tal virtuosismo, bienvenidos sean. Aunque sabéis que con la mentalidad tan clásica que aún conservo, se me hace complejo y algo conflictivo aceptarlos e integrarlos. Nadie es perfecto, felizmente. Muchas gracias y buena suerte,