El estilo, la clase y la elegancia en el vestuario del caballero

      Me voy a meter de lleno en un delicado jardín con, al menos, tres flores bastante delicadas, para generar un poco de debate que tan bien nos va a hacer para el crecimiento y magisterio de todos y cada uno. Es para tratar de poner en negro sobre blanco la impresión que tengo de los calificativos con los que nos referimos a la imagen que transmitimos al exterior con el atuendo que lucimos. Filosofemos.

LA CLASE

      La clase es algo así como, que llevamos y cómo portamos lo que vestimos. Dignificar nuestra presencia. Es decir, en el caso de portar ciertas prendas que en si no pueden ser muy agradecidas e incluso poco indicadas pero que sobre el cuerpo de determinados caballeros cobran una vida y una belleza que la encumbra y dota. Un buen ejemplo para sería una camisa de manga corta, de la foto, que ya sabemos que no es nada bonita ni indicada, pero que en el saberla llevar de uno que le dota de la dignidad o porte del que carece. Así mismo un caballero que porta una corbata al cuello y no se acompaña con los debidos calcetines, puede tener la clase suficiente para salvar esta situación que sabemos que no es correcta. Se ve bien. La clase se nota por que el mismo atuendo en otra persona no tendría suficiente lucidez. La clase, a mi juicio y manera de ver, es innata y nada se puede hacer por tenerla, es dada por los dioses y a nadie se le puede reclamar como el castizo y charro dicho “Lo que Dios no da, (la universidad de) Salamanca no presta”. Es un don con el que uno nace, se trabaja y mejora pero no se alcanza. Es el virtuosismo. Un claro ejemplo es el dandi más elegante de todos los tiempos Giovanni Agnelli, o el duque de Windsor,… no cejaron en su empeño de saltarse las normas (qué tan bien conocían) y son eternos. Tenían clase… y seguramente pertenecen a una clase determinada que no se puede describir con palabras. Para mí es, con diferencia, la más difícil y complicada de definir de las tres.

EL ESTILO

      El estilo es la seña de identidad de cada uno. En el vestir es la forma con la que se identifica a cada caballero y que es habitual en este, su uso. Cuando decimos que tiene estilo (propio), nos referimos a que no se deja influenciar por las modas pasajeras ni por su entorno, simplemente sabe lo que le sienta bien y le favorece, o con lo que se siente cómodo y le gusta. Es fiel a su propio carácter… y eso se nota, marca estilo. Es algo que tenemos cada uno y en mayor o menor medida la trabajamos y desarrollamos, lo que hace que se destaque por encima del resto cuando es natural y se corresponde con nuestra propia personalidad. El estilo es propio y se hará claramente auténtico si realmente refleja lo que llevamos en nuestro interior. Se descubre y se modela pero no se puede plagiar de nadie, se notaría artificial y el estilo ha de ser natural, sería uno de los peores errores que se pueden cometer.

LA ELEGANCIA

      La elegancia ya sabemos que proviene de la palabra “elegantia”; forma bella de expresar los pensamientos. Por lo tanto, nuestro vestuario nos está “desnudando” el razonamiento interior y dice mucho más que lo conscientemente creemos. A todos nos sucede que un día tristón nos vestimos con lo primero que tenemos a mano… pero ¿no pasaría al contrario? No lo invertiríamos inmediatamente, al menos en nuestros sentimientos, sin ese preciso día nos esforzamos por mostrar nuestra mejor versión.

      La elegancia, además deriva de verbo “eligere”; elegir y tiene mucho que ver el saber tener una natural e inherente presencia en cada momento, en total sintonía con las circunstancias propias y ajenas dentro de un entorno concretó y saberlas campear airoso. Cuando uno se viste con cualquier prenda… lo tiene que mostrar con orgullo, sin miedo ni vergüenza, lo mismo con la corbata, el pañuelo, un sombrero o cualquier otra prenda. La elegancia es mostrar lo mejor de uno mismo, siempre y con pasión, sin altanería la cual restaría hasta el mínimo la misma, pero con toda la expresión y serenidad de la que uno es capaz y la que dota sobre manera la defensa de los valores y el cultivo de la propia cultura. Honore de Balzac que era uno de los escritores que mejor han disertado sobre ella decía dos cosas muy claras, primera que hay que evitar dar a conocer los medios con los que se consiguen y que esta a de pasar desapercibida como si se estuviera procediendo como el resto pero sin hacerlo. La elegancia es muy evidente y se siente más que se ve, se es o no pero se puede educar y afinar.

      Esta es mi opinión… y ya me gustaría saber la vuestra para entre todos crear un más amplio conocimiento a este complejo y peliagudo tema. Muchas gracias por anticipado.

  • Juan Vega

    Buenas tardes,

    Me gustaría presentarme. Soy Juan Vega y me gustaría exponer el momento en el que me encuentro. Tengo una gran duda y acabo de encontrar el sitio ideal para pedir ayuda.

    Estoy invitado a una boda el día 6 de julio y necesito un traje para la ocasión. Creo que debo decir que la boda se celebra por la tarde y la cena será en un club de golf.

    Y mi duda es la siguiente: ¿es adecuado llevar un traje de un azul como el de la 8ª foto que aparece en esta entrada? (la foto del chico sentado en la penumbra). Si no me equivoco lo más aconsejable es llevar colores muy oscuros para una ceremonia de tarde.

    Estaría muy agradecido ante cualquier consejo que me pueda orientar.

    Muchísimas gracias de antemano y mi más sincera enhorabuena.

    • Amoreno

      Muy buenas tardes, estimado Juan;

      Muchas gracias por tu lectura y bienvenido a esta, vuestra, página en primer lugar.

      Demuestras estar muy bien informado y documentado y que tan solo necesitas confrontar tu opción. Efectivamente entiendo que el traje de la foto de Brioni es realmente espectacular y me gusta especialmente, pero me parece un poco claro para la noche o cuando la ceremonia es después de las 6 de la tarde.
      Yo optaría por un color más oscuro, azul marino, gris marengo o algo más tenue pero sin llegar a esta tonalidad, el de al lado por ejemplo es un azulón más indicado sin llegar a ser marino. Sin embargo el precioso gris de Isaia de la misma fila, y según tu numeración el 6º, también me parece excesivamente claro.

      Yo me decantaría por no elegir colores tan claros, una boda es una ceremonia con alto grado de formalidad. Además, si va a ser en tan distinguido sitio, razón de más para estar acorde con dicho entorno.

      Espero haberte sido de utilidad y en todo caso puedes mandarme un email a contacto@vestirseporlospies.es y lo tratamos más en particular.

      Gracias a ti nuevamente y recibe un cordial saludo.
      Atentamente,

  • Hola David,
    Si bien tus conceptos a algunos les pueden parecer “pasados de moda” a mi me encantan. Hace no mucho acudí a una conferencia de uno de los grandes del diseño acutal Karim Rashid en la que decía “vivímos en una época informal, por lo tanto, pásenme unas tijeras para cortar la corbata a los caballeros de las dos primeras filas”. Yo estaba en la segunda fila, jajaja. SIn embargo, al habernos llamado “caballeros” nos había ya dado la potestad de usar corbata en un acto público donde era lo indicado. Por otro lado, el mismo RASHID, aunque no usa corbata, se viste bastante elegante de una manera digamos “deportiva” o alegre.

    A lo que voy es que a mi me parece que en un mundo casual es una gran oportunidad el ser elegante porque te distingue.

    Felicidades por tu excelente blog, es de mis favoritos

    • Amoreno

      Muchas gracias caballero D. Luis; muy amable por su comentario y desde ya seguimos al Sr. Rashid amén de a Ud. por supuesto. Efectivamente creemos que los valores no puede pasar de moda porque son atemporales e inherentes al comportamiento al título de caballero. Bienvenido a este “vuestra” página y saludos cordiales,