El desfile de los caballeros en los Oscar 2013

Se hizo acompañar de su madre, Bradley Cooper uno de los más elegantes

La pasada semana fueron analizados los caballeros que se vistieron para los premios del cine español y ahora les toca el turno a los premios que marcan tendencia mundial en el cine; los Oscar. Puestos ya en faena entramos -dotados de mayor experiencia- con cierta carencia a daros nuestra particular visión, en detalle, del look de los caballeros al otro lado del atlántico y estas son nuestras particulares consideraciones.

La principal nota en líneas generales a destacar sería la correcta elección de la talla debida con total seguridad a la labor de notables sastres, como consecuencia, los caballeros más elegantes, llevaron perfectamente entallado su traje semiformal – el smokingcomo si fuera su segunda piel de manera muy acertada, pues en nuestra opinión el 50 % del trabajo ya estaba hecho. En segundo lugar, muchos de los más elegantes han optado por un tuxedo de chaqueta cruzada de doble botonadura o un tres piezas con chaleco (más clásico e indicado aún), ahí radica gran parte del resto de su éxito. No creo que sea cuestión de caballeros más o menos elegantes que los nuestros, pero si quizás mejor asesorados o concienciados que una impecable imagen viaja a la misma velocidad que la luz y es la mejor publicidad para promocionarse. Ya se sabe; “no hay segunda oportunidad para una buena primera impresión”.

Lo que sigo echando de menos es el obligado y discreto pañuelo blanco y una pequeña flor fresca en el ojal. Si bien la segunda puede ser considerada prescindible por ser la ocasión más ceremonial que festiva, no podemos olvidar que el bolsillo de la chaqueta se confeccionó solo y exclusivamente para alojar en su interior este elegante complemento que para nosotros, sabéis, es todo un símbolo de elegancia y el de nuestra plataforma. Destacable que no vimos ningún cuello wing o de ala, que es el indicado para la pajarita y dota de más formalidad al conjunto.

En las fotos de la galería podemos ver detalles de cada caballero pero en líneas generales:

Positivo; vimos el acertado uso del complemento del fajín para smokings de hilera sencilla para tapar la cintura, la correcta elección del charol en los zapatos de media etiqueta,…

Negativo; cuando se lleva chaleco es imperdonable que se vea la camisa por debajo de este, las slippers no se pueden sacar de casa (ya sea la propia o, en caso de suma confianza, de la ajena), muy pocos muestran impecablemente sus blancos puños por debajo la chaqueta, los mocasines no son de recibo para ningún tipo de traje,…

Y estrepitosas meteduras de pata hay en todos los sitios y en esta ocasión –si- que publicamos unas cuantas; pañuelos negros, trajes mil rayas negras y grises, esmoquin gris claro con camisa negra, corbatas con un nudo desecho, zapatillas deportivas de lentejuelas, …

Tengo que pediros una encarecida disculpa a todos los lectores y es que, algunos caballeros compatriotas lucieron en los Goya mucho mejor que George Clooney, que en esta ocasión, no estuvo a su altura.

En tu opinión; ¿Como estuvieron los galanes en la entrega de los premios estadounidenses? ¿Quién fue tu favorito?. Solo de esta manera el artículo quedaría perfectamente terminado.

Fotos; GQ.

  • SIn duda el mejor Hugh Jackman, sigo sin entender el uso de la corbata para este tipo de eventos

    • Amoreno

      Muchas gracias por tu opinión estimado José María. Compartimos tu interrogante, saludos cordiales y bienvenido a esta tu casa.-

  • Julián Cuesta

    Buenas tardes,

    Para mi gusto, Jason Clark casi lo borda. Elegante y con un toquefresco y moderno, huyendo del clasicismo. (En mi modesta opinión que no soy ningún entendido) Lo único, que yo le pagaba un buen corte de pelo y un buen afeitado. Parece que acaba de volver de un día de playa en Tarifa, un día de poniente, !qué pelos! je, je, je. Saludos a todos, desde Zürich. Julián.

    • Amoreno

      Muchas gracias estimado Julián por tu comentario y bienvenido a esta tú página. Efectivamente todo debiera guardar una coherencia en la imagen de un caballero. Saludos cordiales hasta Zürich.