El cuidado de la imagen en nuestros más brillantes empresarios y altos directivos

CEO de Lamborghini. Mr. Stephan Winkelmann

El pasado 19 de marzo tuve la fortuna de ser invitado por el APD para un encuentro de empresarios que bajo el sugerente título de “10 Consejos de valor para nuestras empresas” se dieron cita, reunidos a una vez, los más importantes empresarios de Galicia. Fue un honor y disfruté con el magisterio de verdaderos líderes del mundo de la empresa, tanto jóvenes talentos como veteranos forjados en centenas de batallas. Yo obviamente además seguir detenidamente todas las enseñanzas con mucho gusto, también presté debida atención ¿cómo no?, al tema del vestuario que lucían para esta puesta en escena. Dedique no poco detenimiento para sorprenderme sobremanera que solo unos pocos caballeros destacaban especialmente por su presencia y el cuidado de su vestuario, si bien es verdad que por ejemplo pude observar como el señor presidente de la Xunta está haciendo notables avances y rozó, en esta ocasión, a una aceptable altura.

Como es lógico y procedente no es de recibo las opiniones individualizadas, tampoco es necesaria ya que los procederes son más bien comunes entre los caballeros. Antes de resaltar algunas de las principales connotaciones que pude observar, me gustaría dejar constancia en primera instancia de dos fundamentos que entiendo que son vitales;

  1. La imagen del vestuario del personal, mando directivo o resto de empleados, dentro del mundo laboral como comentamos en su día, en el artículo correspondiente, es un apartado más, y por lo tanto a cuidar, de la imagen que muestra la calidad de la empresa. El “outfit” del empresario, ceo o máximos responsables, requiere del mismo trabajo de preparación por parte de quien corresponda como lo es la imagen de su power point, discurso, imágenes, fotografías, logotipos, etc.
  2. El valor profesional es incalculable y se debe transmitir ya que tendría que corresponderse con el de la imagen corporativa. Recuerdo haber escuchado hace poco menos de un año en Madrid a uno de los sastres de más reconocido prestigio nacional contar como anécdota que muchos altos ejecutivos de todo el estado cada vez más acuden a él con la preocupación de una reunión de alto calado (normalmente con firmas de países como Italia, Francia, Gran Bretaña, USA, …) para la que preparaban su nuevo traje, y demás complementos, como lo hacían con la misma ocupación y cuidado con el resto de sus labores; la elaboración de su oferta, el conocimiento del cliente o la calidad del producto de transacción entre compañías. Ya no es una cuestión de frivolidad, sino de la manifiesta necesidad de ciertos profesionales que en su trato con otros se sienten confrontados, también, en su imagen.

El caso es que en señalado día había muchos mocasines en los pies de los caballeros que portaban trajes, absolutamente todos íbamos de colores azules y grises muy oscuros salvo honrosas excepciones, pude ver menos pañuelos en los bolsillos del pecho de las chaquetas que dedos tengo en mi mano derecha entre un total de más de 500 asistentes, vi alguna camisa demasiado gris o colorida, por descontado no reparé en ningún traje de tres piezas o cruzado, alguna combinación casual chaqueta pantalón demasiado relajada y absolutamente ningún detalle del prestigio que correspondía a la incuestionable y maravillosa imagen y calidad de sus marcas. Estoy completamente seguro que hay un negocio emergente en este sentido, se puede y se debe hacer una labor de mejora en la imagen de los más altos representantes de las empresas más importantes de este país lo cual redundará directamente en el beneficio de las mismas. Es cuestión de tiempo y del descubrimiento de su importancia… recordemos que hasta hace no mucho tiempo era una frivolidad y un gasto fácilmente prescindible -para algunas empresas- la imagen de sus equipos, o la conexión a internet o disponer de móvil, o la alegría y felicidad de sus trabajadores para la productividad,… que hoy son incuestionables.

¿Frivolidad o necesidad? Tu opinión es lo que más me interesa. Muchas gracias.

  • Hola! He descubierto tu blog por casualidad en linkedin por recomendación de un compañero. He de felicitarte por tu buen gusto. Tienes un blog genial. En respuesta a tu post he de decirte que desde mi punto de vista la imagen es muy importante en todos los ámbitos de la vida y considero que los empresarios y altos directivos deberían cuidar su imagen puesto que un porcentaje muy alto del resultado de las transacciones y acuerdos que traten dependerán de la imagen que reflejen. Por desgracia es así, la imagen cuenta y mucho.
    Un saludo

    http://www.elarmariodeunacompradoracompulsiva.com/

    • Amoreno

      Muchas gracias amiga Sayda, esta página es vuestra, y solo es el resultado de la pasión y el trabajo. Nos complace leer tu comentario que porsupuesto compartimos y estamos/surgimos para poner nuestro valor añadido en esta línea de tratar de mejorar la imagen de todo los caballeros que lo requieran. Saludos cordiales y bienvenida a tu casa.

  • Juan Carlos Ahijón

    Buenas tardes,
    Descubrí vuestro blog a través de Linkedin y lo compartí con mis contactos.
    Espero que todos aquellos que menosprecian la imagen en el entorno laboral se paren un segundo a pensar si, en la era de la comunicación, no es necesario comunicar a través de la indumentaria.
    Enhorabuena por el blog.
    Un saludo.

    • Amoreno

      Muchas gracias estimado Juan Carlos por tu amable comentario.
      Sin duda entendemos que es acertado y defendemos que el exterior es reflejo de lo que pensamos y sentimos en nuestro interior, que una imagen bien cuidada dice mucho más de nosotros de lo que -frivolamente- se puede llegar a pensar y que no hay segunda oportunidad para una primera impresión.
      Un saludo muy cordial y bienvenido a esta tu casa.