El cárdigan; una de las prendas más versátiles para hombre

El cárdigan; una de las prendas más versátiles para hombre

“Amor por siempre, ese es el mensaje que quiero esparcir con mi arte”; Yayoi Kusama, artista japonesa.

El más básico Cárdigan es un clásico atemporal para nuestro armario. Usado desde principios del siglo pasado, como casi todas las prendas que a día de hoy utilizamos, toma su nombre del conde de esta ciudad galesa que lo popularizó. Nos permite mayores posibilidades que casi cualquier otra prenda, por su posible utilización en múltiples situaciones con distintos grados de formalidad de nuestro vestuario. Pocas serán tan utilizables.

La principal característica que le detecto -a esta imprescindible pieza del vestidor- es que puede aportar desde la relajación del serio aspecto de un traje, como “falsa” tercera pieza, hasta darle una contenida pero delicada seriedad a un sencillo conjunto de camisa y pantalón. Casi siempre apostaría por el de fino punto monocolor, o como mucho con un discretísimo motivo, sin cuellos y con pico en V. El color debería ser muy distinto al resto, apostaría por todos los: verde caqui, rojo vino, gris ceniza, azul marinos o más vivos como un atrevido amarillo.

Esta chaquetilla podrá tener o no mangas, en un estilo chaleco, lo que va a hacer que sea recomendable para su uso con chaqueta. En cuanto a la forma de llevarla, opino que como toda chaqueta, sin abotonar el último y quizá algunos apunten por no hacer lo propio con el primero, aunque a mí hoy por hoy no me atraiga demasiado.
Aportaremos un toque de color extra a nuestro conjunto con un sobresaliente sustitutivo del jersey y/o de la chaqueta, mas a medio camino entre ambos. Otra gran opción sería la de lana gruesa, con motivos de ochos, con cuellos y solapas, pero esta sería distinta ocasión, más casual y mucho menos combinable -no con la chaqueta- y utilizable -no con traje por ejemplo-.

Su uso es tan amplio -como vamos a ver en la galería que anexamos- que se puede vestir: Con traje aportando una gran coloración a la indumentaria, con conjunto de chaqueta pantalón, acompañando a: la corbata, la pajarita, la bufanda o el pañuelo Ascot e incluso con una camisa o en la situación más casual con una camiseta. Con un polo no lo veo, en absoluto.

Es momento de apostar fuerte por esta prenda que aparte de reforzar nuestra sensación térmica, lo hará en la belleza de nuestro atuendo.

Muchas gracias y buena suerte,