El bolsón o la maleta de viaje; Un maletín para 24 / 36 h.

El bolsón o la maleta de viaje; Un maletín para 24 ó 36 h.

“No hay auténtico genio sin paciencia”; Louis Charles Alfred De Musset, dramaturgo francés.

Cada vez son más las ocasiones que viajamos -por compromisos laborales- durante cortos intervalos de tiempo, de poco más de un día. Y se hace necesario que usemos un portaobjetos indicado y específico para esta función. Esta bolsa para hombre va ganando exponencialmente el terreno día a día, y es aquella –reducida- maleta en la que transportemos a la vez todos nuestros objetos -tanto de trabajo como personales- en el mismo habitáculo.

A este modelo se le ha venido denominando, tradicionalmente, maleta de fin de semana o weekender bag para los sajones. Aunque ahora la usemos, habitualmente, en los días laborales y para aquellas situaciones en las que nos ausentamos sólo una noche fuera de nuestro hogar.

¿Por qué?
Existe un gran aumento de esta oferta, motivada por dos razones fundamentales: primera, nuestra mayor movilidad por la gran “globalidad” del mundo actual. La mejora de las comunicaciones es un acicate decisivo, ya que es muy posible completar la mayor parte de nuestros viajes de negocios, a gran parte de la Europa occidental, saliendo por la mañana de nuestro lugar de residencia y volviendo a última hora del día siguiente, sino antes. Y segunda, porque aunque no queramos, son tantos los objetos que necesitamos portar: tabletas, muestras, documentos, cargadores, etc., que los bolsillos y las manos se nos hacen insuficientes. La idea de llevar un maletín para el material de trabajo y otra maleta para los efectos personales, debido a su poca practicidad, conviene limitarla a mejores ocasiones. Esta, siempre según modelos, me parece una práctica y elegante alternativa.

Sus colores.
Los dos colores principales en los que se ofertan estos complementos son el negro y el marrón, aunque la gama en el mercado sea cada vez más variada con blancos, grises, rojos e incluso verdes. No somos amigos de extremar el celo en combinar todas las pieles que portemos, pero puede chirriar lucir este complemento en marrón, acompañando a un bello calzado negro. Así que apuntaría como lo mejor, adaptarnos al tono del protagonista de hoy cada vez que lo portemos. Y así elegir el calzado y el cinturón, si lo usáramos, en función de este. No en vano, no lo utilizaremos tan a menudo y será lo más sencillo. En el caso del uso frecuente del “clásico” maletín de oficina, se hace más evidente tener alguna variedad mayor. Una vez más el negro será la primera, más básica y mejor opción.

¿Cómo completar la bolsa?
Es muy particular, de cada situación y bastante personal, más como entiendo muy eficaz la elaboración de las listas, para que no se nos de olvide nada, voy a compartir con todos vosotros la última que realicé para mis viajes de poco más de 24 h. a la capital:

  • Un pijama en una bolsa de tela y las zapatillas de viaje, en un práctico estuche.
  • Un neceser con todo lo necesario para la higiene y aseo diario. Incluido un cepillo para la ropa y un mini-kit de limpieza para el calzado.
  • Una muda completa: Una camisa, calcetines y ropa interior de sobra.
  • Un libro, aparatos electrónicos (tabletas, cámaras, mp3, etc.) y las carteras.
  • Catálogos, contratos, muestras y cualquier material específico de nuestro trabajo.
  • Una corbata y un pañuelo, para variar al día siguiente.
  • Los cargadores, medicinas, llaves, bolígrafos…. Esas cosas.

Experiencia.
Aunque sabemos que los zapatos y al traje, en condiciones normales, debiéramos dejarlos descansar un día entero, en este caso, se trata de una circunstancia práctica. El quid está en no llevar más que un pequeño bulto, de cómo mucho medio metro de ancho y/o alto, en el cual no variaremos demasiado nuestra imagen (ni falta que hará seguramente) y en caso de necesitar abrigo, paraguas, sombrero u otros, los llevaremos puestos. La comodidad es sorprendente.

Referencias.
En cuanto a las firmas, no me dejaría impresionar en exceso. Ya que es más que probable que estén fabricadas en el epicentro mundial de la artesanía marroquinera, en la sierra gaditana de Ubrique y alrededores, en el mejor de los casos o en similares localizaciones. No obstante los diseños de Armani, Gucci, Hermes, Loewe, Prada y Louis Vuitton, que os dejamos en la galería, son más que logrados.

Buena suerte y muchas gracias,