El bajo del pantalón

“Nada con exceso, todo con medida”; Solón.

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      En el equilibrio de las proporciones reside la belleza clásica. Si además se le unen la armonía y la moderación, la obra resulta práctica y perdura durante generaciones.

      El ancho del bajo en el pantalón tiene que guardar relación con el resto de la prenda, y el conjunto. Su altura habla del cuidado que se le presta en su elección. Coincide además que es una parte fácil y necesaria de ajustar o rectificar, y que en no pocas ocasiones nos define.

      Respecto a la anchura de la zona inferior del pantalón, a lo largo de los años ha sufrido casi tantas variaciones como la Bolsa. Las tendencias oscilaron de extremo a extremo de manera periódica, incluso de un año para otro. Así, a finales de la década de los 70 John Travolta bailaba al ritmo de Fiebre de Sábado Noche (1977) con pantalones de campana, e inmediatamente después se los estrechó hasta el modelo pitillo en Grease (1978).

      Una medida tan simple como ésta pasa desapercibida si se elige bien. Como le sucede a todo lo elegante. Sin embargo, si es exagerada -por ancha o estrecha- afea al global del vestuario.

      Ningún extremo es aconsejable porque en el término medio se halla la virtud, y si seguimos la moda imperante de cada momento nos quedaremos anticuados más pronto que tarde. Así que será mejor ajustar el ancho del bajo del pantalón a nuestra fisonomía y gustos, para depender de nosotros mismos y no del inestable entorno. Ventajas del estilo clásico.

      De forma personal abogo por la fórmula: número del pie (EUR) dividido por dos en centímetros. Con cierto margen para que la longitud de la boca del pantalón sea aproximada a los dos tercios de la del zapato. Lo que da la impresión de que cae sobre el centro del calzado en la parte delantera (la más vista).

      Teniendo en cuenta que algo estrecho nos rejuvenece y estiliza, no conviene pasarse. Ya que si lo hacemos, como en el juego de las siete y media, perderemos.

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      La altura del bajo es otro handicap, si cabe tan importante como el ancho. Algunos opinan que debe asomar el calcetín, mientras que otros defienden que la arruga al apoyar sobre el calzado aporta estilo.

      En mi valoración personal soy de la idea que hay que intentar que roce (bese como dice Luciano Barbera) el zapato en la zona del empeine y llegue a la mitad del talón en la zona trasera. Que su caída sea recta. Limpia.

      En cuanto a su forma. La vuelta es un bonito adorno clásico, no apto para los pantalones formales y que en los de estilo más sport podría ir remangado y no cosido. Con todo, la mayoría me gustan sencillos.

      Otros detalles que le podemos incorporar en la zona inferior del pantalón son los pliegues (Hugo Jacomet en la foto de Rosa Callahan) o las lanzaderas de sardineta. Aunque yo me andaría con mucho tiento con estos adornos pues podemos patinar por recargarlo demasiado.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado

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  • David Pardo

    Yo soy partidario de un punto intermedio. Algo más estrechos de lo habitual y besando el zapato. Ahora mismo llevo algo así:

    • vestirseporlospies

      Que bueno!!! Muchas gracias estimado amigo David por tu contribución…. Genial!!!
      Un abrazo,

  • Alberto

    Buenas tardes Don David:

    Tengo un bonito tres piezas clásico de tweed que pude adquirir en Cordings durante mi último viaje a Londres. Lo traje sin arreglar y ahora que iba a proceder a meter los bajos del pantalón me ha quedado la duda de si hacerlo con o sin vuelta/doblez. Le agradezco su consejo.

    Atentamente,

    ABM

    • vestirseporlospies

      Mi querido Alberto, muy buenos días.

      Que envidia, sana :-), me das con esa joya de traje JAJAJAJA

      Mi recomendación no puede ser otra que con vuelta. Sus indudables ventajas: mejor caída, cuidado en los detalles, vistosidad… lo hacen recomendable. Es un tweed, seguro Harris o similar, lo va a agradecer… y mucho.

      Mi norma personal es disponér el dobladillo a todos aquellos trajes de sastrería, y no lo pongo en los trajes formales (no solo etiqueta) sino aquellos tres piezas o cruzados azules o grises más oscuros lisos o anodinos… en el resto; si puedo a todos.

      Saludos cordiales y un placer el serte de utilidad, (recuerda que los consejos son siempre eso, puntos de vista, lo mejor es que hagas aquello con lo que mejor te sientas y veas… en todo caso será un traje de bandera….)