Diario de un dependiente. 09/01/2019.

“La vida intensa a diario me convence de lo efímero de las derrotas”; Gioconda Belli (1948), escritora nicaragüense.

      La venta se trabaja, no se cierra. El comercio vive de vender, pero nunca debería ser éste el objetivo sino mas bien una consecuencia. Se compra cuando se confía. Esto voy aprendiendo.

      Mi mayor satisfacción -como dependiente novel- no está siendo despachar, el mayor reconocimiento proviene del cliente que repite. Si una persona vuelve motivada por el agrado que le produjo el primer artículo que adquirió: intuyo que hay futuro.

      Ya tenemos una parroquia fiel que crece de manera gradual. Antonio, Fabian, Joaquín, Jesús, Gonzalo, Venancio, … y si de algo disfruto en esta nueva experiencia profesional es con ellos. Del contacto directo. Del trato personal. Es como trabajar el blog pero en vivo, y con material de por medio. Un gusto.

      Las personas mayores, que duda cabe, y por norma general saben más. La elegancia es un valor que gana solera con el paso de los años. Como el buen vino. Los más jóvenes, cuando se muestran receptivos, aprenden.

      La elegancia no puede ser cara. Nosotros disponemos, por ejemplo, de chaquetas de tweed atemporal, 100% lana hoy en rebajas a 135,00 €uros, y con un acabado tan logrado que lleva pespunteado -a máquina- el forro de viscosa. ¿Quién da más?.

      Lo que la elegancia sí precisa es conocimiento. Educar el paladar. Ser descubierta. Domeñarla. Americanas de cuatro dígitos son mera ilusión.

      Existen principalmente dos tipos de compradores. Unos tienen una idea de lo que quieren y lo buscan o encargan hacer. Por ejemplo un pantalón de tricotina verde musgo o una pajarita rosa sin el nudo prehecho y a la medida. Otro grupo está más abierto a la oferta. Confía en una firma, la visita periódicamente o cuando tiene necesidad de ampliar su vestidor, y elige entre la gama que le ofrece su tienda de cabecera. A ninguno resulta sencillo satisfacer, y conseguirlo es lo que hace mejor a las marcas que sobreviven.

      Otra cuestión que vislumbro es que un producto como la camisa de confección tiene los días contados, como prioridad, en detrimento de otra a la medida y el gusto. Por apenas por un puñado de monedas más, ya no tendremos que resignarnos con esa manga holgada, aquel cuello que aprieta o el bajo que es demasiado largo. Además de optar por nuestro cuello o puño favorito y elegir unas rayas verdes. El único inconveniente es que tenemos que esperar unas cuantas semanas para vestirla, pero nada que merece la pena llega de repente.

      De momento nada más que compartir con todos ustedes, salvo disculparme por no frecuentar con mayor asiduidad esta vuestra página pero otras obligaciones me tienen absorbido. No quiero dejar de agradecer a los locales vecinos por su buena acogida y apoyo, de manera nominal a Andrés Calvo, de la Joyería Calvo (la vanguardia en el sector de la ciudad de La Coruña), por la amabilidad de incluirme en su publicación anual. Les espero en el número 59 de la Calle Real en la ciudad herculina.

      Muchas gracias y saludos cordiales,

David García Bragado
Fotografía Miguel Ares