Detalles de sastrería: Pliegues en la chaqueta

detalles-sastreria-bespoke-00-Volkmar-Arnulf“La única manera de hacer un gran trabajo es amar lo que se hace”; Steve Jobs, empresario estadounidense.

     Los experimentos deben hacerse con gaseosa. Cierto, normal y conocido por todos antes incluso de que se lo recomendara el escritor D. Eugenio D’Ors i Rovira al camarero que derramó cava sobre él, en el curso de una celebración. Pero lo que resulta seguro es que hay que experimentar, hemos de probar y, siempre, intentar avanzar.

     Dijo Martin Luther King: “Si no puedes volar entonces corre, si no puedes correr entonces camina, si no puedes caminar entonces arrástrate, pero hagas que hagas, sigue moviéndote hacia adelante”, y seguramente no haya necesidad para dramatizar. Sin embargo, la pauta debería ser siempre la misma: primero conocer, y conocer a fondo, para una vez dominadas las principales pautas, probar sin descanso.

     Sigo apoyándome en frases, que tanto ilustran, y especialmente en la que publicamos hace unos cuantos artículos que decía: “Da igual. Prueba otra vez. Fracasa otra vez. Fracasa mejor” del dramaturgo irlandés Samuel Beckett. Y no le faltaba razón: FRACASA MEJOR. Casi todo está escrito, pero no todo está hecho ni mucho menos.

     La foto de portada corresponde a un sastre desconocido hasta la fecha para mí: Volkmar Arnulf, y muestra el genial detalle de un pliegue en el faldón trasero de una chaqueta. Con forma de fuelle y varios pliegues (también podría tener menos). Muy poco habitual (algunos seremos los que lo vemos por primera vez) me ha sorprendido gratamente esta capacidad de creación.

     Nos lo comentó D. Jaime Gallo en su día: “los sastres alemanes hacen los trajes tan buenos como los coches”. Muy buenos apostillamos.

     En nuestro caso, cuando hicimos el último traje con Agustín García Montero en la Sastrería SERNA, nos sacamos de la manga –nunca mejor dicho- un pliegue similar en la botonadura de la muñeca. Y es que creo que es una obligación moral el ir dejando pequeños legados… unos valdrán y otros no. Pero lo importante es crear e innovar, o intentarlo.

     Luego unas pruebas saldrán bien y otras no tanto, pero es un bonito camino y el único para hacerse una referencia, si cala. Como Agnelli con su reloj sobre la muñeca, el duque de Windsor con sus zapatos Oxford para combinar con traje o tantos otros que hoy asumimos como normales y en su día supusieron una auténtica revolución. No podemos olvidar que cenar vestido con un esmoquin en vez de hacerlo con el frac hace menos de 75 años fue considerado como una temeridad.

     Experimentos sí, pero desde la maestría.

     Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado

Foto portada: © Hein Fienbrot
Fotos galería: © Jose M. Salgado

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