Cuando el caballero se viste unos vaqueros

Como sea, pero con clase

 

Atendemos encantados la amable solicitud de nuestra estimada amiga Sonia creadora de su excelente  blog Bibi-creations, la cual nos animaba a dar nuestra opinión acerca de los pantalones de tejido vaquero y encantados procedemos, rogándoos que participéis para su completa realización. Solo así quedará real y finalmente rematado el presente.

Así es como yo lo veo;

El conocido por los anglófilos como “denim” es un pantalón básico e indispensable en todo vestidor de caballero, eso sí, en su justa cantidad y para un uso muy limitado de veces y específicas ocasiones. Hay una inmensa variedad de modelos aunque no todos son acertados, ni mucho menos; como es coherente con nuestro estilo personal tendríamos que apostar por los de corte recto y más clásico, de cintura con corte bajo pero, eso sí, optando por distintos colores y tonos con los que nos podamos encontrar. A los imprescindibles azules, en casi todas las gamas; azul marino y azulón tejano “natural” típico, le sumaríamos los elegantes blancos. Alguno más arriesgado como los que en su día se usaron mucho y  tienen los más variados colores: rojos, verdes… o hasta marrones, también resultan adecuados. Nunca recomendaríamos los modelos rotos,  deshilachados o desestructurados, ya que no tenemos ni la edad ni osadía para tales aventuras, aunque debamos confesaros que de jóvenes todos hemos tenido nuestro pasado y habrá caballeros que los sepan lucir con mucha clase, pero no es lo acertado para el estilo que queremos lucir ni el que nos gusta transmitir.

Su uso esta exclusivamente indicado para el momento más casual-sport y se han utilizado desde que fueran descubiertos o ideados para los trabajos más duros como la minería y la agricultura, a finales del s. XIX, aunque su tela ya era conocida con mucha anterioridad (datando referencias italianas desde el s. XII). No aconsejamos su continuado uso ya que le daría como consecuencia a nuestra imagen un marcado, y un tanto descuidado o común, carácter sport. Se deberían usar por lo tanto con muy poca frecuencia, óptimamente combinados y para situaciones de lo más distendidas o lúdicas. Son muy asociados con el estilo preppy&ivy, ya que su estética es muy de sport a la par que puede resultar atractiva, pero con un aire marcadamente informal. No es por todo lo que venimos indicando su uso con la corbata o pajarita, pero los más osados y estilosos caballeros podrían acertar en alguna puntual ocasión.

Será acertado si se tiene estilo

También son inversamente utilizados con la edad del caballero, sus bolsillos de corte horizontal son característicos y le acentúan su carácter. Para los zapatos se imponen unos del tipo casual como los que hablamos en su correspondiente capítulo.

Como siempre hemos defendido aquel que es elegante… lo será también con unos pantalones de este tejido, aunque -no nos engañemos- estos no sean especialmente favorecedores. Y acompañándolo de una blazer, un jersey o incluso de una chaqueta de lana gruesa de ochos, puede darnos una más que buena impresión. No me cabe la menor duda que el que destile elegancia portando unos vaqueros lo podría ser con el mejor traje pero, siempre, me alberga la duda el caso contrario. Esto sí que es decisivo a mi juicio, si alguien puede transmitir elegancia con una sencilla camisa blanca, unos vaqueros y unas deportivas Fred Perry por ejemplo … es un caballero con mucha clase y estilo.

Por otro lado, soy un defensor a ultranza desde hace más de 25 años del clásico y famoso pantalón LEVI´s -a quien se atribuye la invención de esta prenda cuando tomo la dura lona de las tiendas de campaña para confeccionar ropa para sus trabajadores- modelo 501, los he tenido de todos los colores y creo que es y será tan atemporal como lo es cualquier otra prenda básica con los altos y bajos de popularidad que han experimentado a lo largo de sus décadas de historia. Su uso no ha dejado de darme satisfacciones, aunque he de decir que cada vez me los ponga con mucha menor frecuencia, he tenido pruebas o deslices con otras marcas de prestigio (Liberto, Gant, …) que no me han dado tantas alegrías.

No me gustaría terminar sin reflexionar acerca del marcado carácter social de esta prenda; ya que en sus comienzos son de utilización exclusiva de la clase trabajadora, en los sesenta asociados al movimiento hippie, en los setenta suben a la pasarela, en los 80 su uso es cotidiano y si bien en los 90 parecía que decaería su uso; en nuestros días parecen reinventarse con múltiples opciones.

Observareis que hoy no os ofrecemos gran cantidad de fotos y es que es realmente difícil encontrarnos con algunos modelos que nos parecieran indicados para ofreceros dignas de vuestro buen gusto. Además nos gustaría dejaros el enlace de un colega, que me parece todo un caballero y que escribió acerca de este tema de muy interesante manera recientemente; Ottoman Dandy.

Y tú; ¿¿Qué opinas de estos famosos pantalones?

  • Gonzalo Olguín Estrada

    Muy cómodos, recomendables para salir al campo y en ocasiones informales, son imprescindibles para este tipo de circunstancia, aunque en lo personal, a mi no me agrada combinarlo con saco, estimo no es lo adecuado para mis preferencias, y desde luego, para acudir a una cita, sólo en fin de semana.

    Tal vez porque mi actividad en la abogacía sea más inclinada hacia el traje o combinación de blazer con pantalón (repito, es cuestión de gustos), es la razón por la que jamás utilizo los jeans con el referido saco sport, pero en lo que respecta a salir a disfrutar la campiña, asistir a un juego de fútbol, u otro tipo de deporte, así como a un desayuno o comida con la familia, son mis favoritos.

    Comparto la opinión de no utilizar los deshilachados o rotos, pienso que nada aportan para quien escribe, y menos rotos o deslavados, tal vez porque como dice David, ya no estoy para eso, así que con los que tengo de corte recto, en color azul de diversas tonalidades, me siento satisfecho; y por supuesto, estoy totalmente de acuerdo que dos o tres jeans no deben estar ausentes en nuestro guardarropa.

    Y algo más, creo que dificilmente estos pantalones pasarán de moda, están vigentes desde hace más de 100 años, y siguen siendo una prenda muy utilizada por todo mundo, casi toda persona posee por lo menos uno.

    Saludos

    • Amoreno

      Muchas gracias estimado Gonzalo por tu comentario; agradable, educado y acertado como sueles. Un fuerte abrazo, amigo.