Cordings y el comercio tradicional

“Sin dudas Cordings es el proveedor completo, usted lo tiene todo bajo un mismo techo”; Duque de Wellington, cliente de Cordings.

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      Sin tradición nos quedamos sin identidad. La historia da sentido a nuestro presente siendo, además, una base desde el que mejorarlo. Pero no haciéndola desaparecer para crear todo nuevo, a menudo peor, sino conservando lo que funciona y preservando aquellas novedades que se ganen un lugar.

      Este pasado fin de semana, como todos los años por estas fechas, me di un garbeo por algunas tiendas en busca de oportunidades propias de las rebajas. No fue en una franquicia de envergadura menor, sino en el Centro Comercial más grande de España y el tercero de Europa. Nada. Imposible. Rápidamente descarté toda esperanza de encontrar algo de mi estilo. Montones de prendas se amontonaban ante mí, con formas y colores inverosímiles, sin la remota posibilidad de hallar -entre la ingente cantidad de la oferta- clásicos básicos.

      ¿Dónde están los jerséis de ochos de cuello vuelto, los simples jerséis de pico lisos, las sencillas camisas claras, los cardigans (o sus chalecos) o las chaquetas de punto grueso con solapas?.

      Sobre vestuario más complejo como chaquetas o pantalones mejor sin comentarios.

      Es una lástima no poder acudir a tiendas -de las de toda la vida- como J. C. Cording Co. and Ltd. donde sabemos que nos vamos a encontrar lo que buscamos temporada tras temporada. Y en el mejor de las ocasiones mejorada y actualizada.

      Este comercio londinense lo fundó John Charles Cording en 1839, y tras su ubicación inicial en el 231 de The Strand ocupó el número 19 de la célebre plaza de Piccadilly desde 1877 hasta la fecha. Además cuenta con una sucursal en las arcadas de Westminster, y dispone de una página web completamente operativa adaptándose a los nuevos tiempos.

      Su estilo es tradicional, muy tradicional, están especializados en ropa para caza y también suministran ropa para mujer.

      A pesar de las múltiples dificultades que toda existencia de casi dos siglos acarrea -además de atravesar las dos guerras globales- se mantiene en pie gracias a su estilo conservador y al apoyo incondicional de sus clientes.

      Precisamente debe su supervivencia a uno de sus más legendarios clientes. Eric “Mano Lenta” Clapton que se ha hecho con un gran porcentaje de su propiedad. Arthur Conan-Doyle, Bryan Ferry, el duque de Connaught, el rey Jorge V, el duque de Windsor y -su esposa- la señora Simpson o la reina Isabel II fueron otros de los ilustres consumidores de sus prendas.

      Dentro de otras curiosidades están que suministraron parte del vestuario para la serie Downton Abbey o que patrocinan a la famosa The Tweed Run.

      Los principales productos de este comercio son los conjuntos de chaqueta pantalón en tejido de tweed, donde Fox Brothers es su proveedor especializado, y prendas de punto (knitwear) para el ocio.

      La célebre camisa Tattersall que imita el tejido de las mantas utilizadas en las caballerizas, el abrigo cover coat del que se sienten creadores, una gran variedad de pantalones (en diferentes tejidos como pana, fina y gruesa, algodón, jeans, chinos, molesquín o tela calvary) y las botas altas para la caza a medida son sus artículos protagonistas.

      Todas sus prendas están realizadas con un corte clásico, holgado y tradicional. Completa su servicio de prendas listas para vestir con un servicio de sastrería.

      Reconociendo que algunas de sus prendas vivieron tiempos de mayor esplendor, y que hoy me siento atraído por los básicos de Handvaerk con un estilo adaptado al momento que vivimos con líneas limpias, finas, entalladas y actuales. Su mérito y buen gusto son incuestionables.

      No existen pensamientos acertados o erróneos, sino distintos puntos de vista. Todos deberíamos tener en cuenta esta forma de respeto como base de la convivencia. Así, y una vez adelantado esto, entiendo que si ciertas tiendas tradicionales sucumben no creo que halla que responsabilizar -solo- a las grandes superficies. Sino también a los propios establecimientos que no saben ocupar el lugar que demandamos parte de los clientes que nos sentimos como si alguien, cada equis meses, nos cambiara los productos del supermercado y no pudiéramos encontrar algunos tan básicos como el Cola-Cao o el Nesquik. Aunque sea polvo de cacao bajo distinta etiqueta.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado

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  • vestirseporlospies

    A Cordings le ha gustado tanto que nos hiciéramos eco de su franquicia que se ha ofrecido a hacer un descuento del 15% en todos sus artículos a todos nuestros lectores.

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    Thank you so much for the post, We are than happy to offer an exclusive 15% off to your readers.

    Kindest regards

    Lady Hillary Becque

    Marketing Director

    Cordings of Piccadilly

    19 Piccadilly

    London
    W1J 0LA

    http://www.cordings.co.uk

  • Anonimo

    El mundo va tan deprisa que la moda es efímera y lo que hoy es bueno para poner, mañana ya no se lleva. Se busca la baja calidad (precio bajo) para cambiar de vestuario cuando cambia la tendencia y la crisis intensifica esta tendencia ya que pocos se pueden permitir estos cambios de moda y estilo tan rápidos con una calidad mayor(precios altos). Es la nueva moda y va para largo.

    • vestirseporlospies

      Decía hace poco un lector… si hay mucha ropa que me gusta, pero si visto no como 🙂
      Lo que siempre defendimos aquí, es que la moda clásica es que aparte de ser la más bonita es la más económica porque nunc “pasa de moda”.
      Un abrazo amigo, gracias por tu comentario y buenas tardes,

  • Jose Luis Fernández

    Buenas tardes, David y Compañía.
    Sí que creo que algunas tiendas de los centros comerciales estarían cerca de lo que nos gusta mirar, aunque están dentro de la vorágine de la temporada, compras impulsivas y la moda: LLámese Maximo Dutti o Cortefiel, etc.. y que gracias a este tipo de establecimientos podemos siquiera acercarnos algo al estilo que nos apasiona sin gastarnos lo que en muchos casos (Ya nos gustaría) no nos podemos permitir y que ,en muchas de sus referencias recuerdan las prendas clásicas a las que haces mención.
    Alguna vez me encantaría visitar alguno de estos tradicionales sitios donde la elegancia se respira ya en sus fotografías. Bravo por ellos y lo que transmiten.
    Saludos

    • vestirseporlospies

      Muy buenas tardes, estimado José Luís:
      Muchas gracias por tu comentario, es cierto que en ocasiones me pongo en el peor de los casos, sin embargo es realmente difícil encontrar lo que unos busca… y parece tan sencillo 🙂 que frustra.
      Nada me gustaría como tener a mano una tienda de esas “de toda la vida” donde cuando quiero una prenda clásica sepa que la pueda encontrar en cualquier momento. A sabiendas que va a ser algo más cara… también lo vale y serán pocas las ocasiones en las que acuda a ellas. Pero lo cierto es que casi todas estas sucumben, por algo será 🙂
      Saludos cordiales para ti también,