Vestir para una entrevista de trabajo (y otros compromisos similares del caballero)

Detallazo de los calcetines
Detallazo de los calcetines
Imagen profesional con personalidad propia

En una entrevista de trabajo, y otras ocasiones de similares características y relevancia, tenemos que mostrar nuestra mejor versión para convencer al experto en recursos humanos o responsable de la empresa de la idoneidad de nuestro perfil para ser contratados al puesto profesional que ofertan.

De una sola y primera vez, en tan poco espacio de tiempo y con tal grado de desconocimiento por ambas partes se me antoja realmente decisiva nuestra presencia física.

Por lo tanto, yo no dudaría en invertir un generoso esfuerzo en cuidar nuestra imagen exterior y trasladar que también en esta faceta, y como ejemplo del resto de nuestras cualidades, podemos mostrar la mejor versión.

No debemos olvidar que es la imagen de la empresa que nos contrata, también, la que se está eligiendo. Conocer al detalle cual es el estilo propio de la corporación a la que ofrecemos nuestros servicios sería el más inteligente primer paso.

Nuestro aspecto durante la entrevista debería corresponder lo más fielmente a nuestra naturalidad diaria como respeto a quien nos dirigimos, pero cuidada al extremo. No obstante, será especialmente acertado estudiarla sin dar lugar al más mínimo error, con un especial cuidado. Lo cual evidenciará nuestra predisposición al detalle que sin duda, gustará a cualquiera que vaya a depositar parte de responsabilidad de su corporación en nuestro talento.

Mostrar nuestra mejor versión será un punto más en nuestro favor y mis principales recomendaciones las resumiría en las siguientes pautas;

  • Lo primero, pasar por nuestro barbero de confianza para si hace más de 2 ó 3 semanas que no nos arregla el cabello, nos ponga a punto. Cortar el pelo y/o arreglar barba y absolutamente todos los demás pelos que tengamos en nuestra cara, principalmente cejas y orejas. El afeitado debe ser apurado y reciente, como todos los días.
  • Rebosar naturalidad, la ropa ha de ser nuestra, por supuesto, pero además que está sea la que mejor nos sienta y si usamos habitualmente algún complemento discreto, pues lo llevamos, si no lo mismo. De lo contrario fácil e inmediatamente se volverá en nuestra contra. Sencillez al máximo.
  • Nuestra imagen ha de ser limpia, al extremo límpida. Esmerémonos especialmente en todos los detalles; cuidado de las manos, limpieza de los zapatos, planchado y limpieza de la ropa, higiene corporal… todo. Olor fresco y agradable, no recargado ni recién perfumado.
  • Ese día es el menos adecuado para arriesgar e innovar. La discreción y la moderación, será un valor seguro, vístete de una manera ya corroborada en días pasados como la más excelente que puedes ofrecer. Tan pronto comience esta, olvídate de la ropa por completo.
  • El traje marino-marengo es hoy la estrella y lo más indicado. Pero de tener otro tipo; de raya diplomática o especialmente bonito no lo descartaría, puede encumbrarnos. Tampoco es desaconsejable y dependiendo de nuestra personalidad y el puesto a optar, un conjunto serio y sobrio de conjunto chaqueta pantalón. Pero a la chaqueta no le faltará el pañuelo en absoluto, es personalidad y saber estar. Camisa clarísima, corbata discreta y zapato de cordones completarían nuestro atuendo típico.
  • Respecto a que si debe guardar consonancia al trabajo que buscamos, no me cabe duda, como tampoco que este día entiendo que mostramos dentro de la normalidad nuestra mejor versión. Una vez demostrada esta, de relajarla siempre estaremos a tiempo y seremos capaces, el caso contrario no está demostrado. Insisto en el uso de la chaqueta, camisa de vestir, pantalón de pinzas y zapato de piel como mínimo, pero lo idóneo es el mejor traje y corbata con todas las pautas que venimos dando.
  • Que tu lenguaje corporal y no verbal esté en completa sintonía con tu vestuario. Naturalidad, tranquilidad, seguridad, sinceridad,… lo más valioso eres tú. Muéstralo.
  • Que ninguna estridencia llame la atención de nuestro entrevistador; obvian comentarios respecto a pendientes, anillos que nos sean los de compromiso, llamativos relojes, pulseras,… o cualquier frivolidad.
  • No dejes de sonreír y mostrar tu mayor amabilidad… imposible mostrar tu elegancia de otra manera. El mejor vestuario es la sonrisa franca y amigable.

No debiera ser nada distinto a un día “normal” pero llevado al más absoluto perfeccionismo y cuidado. “Vamos a hacer las cosas muy bien, para que salgan… regular”, me parece un lema acertado para ese día.

¿Qué pasaría si bajáramos un poco la guardia?. Quien más o quien menos en el día a día puede tener un desliz o relajación y no pasar por más que inadvertido. Pero ese día las consecuencias pueden resultar fatales. Merece la pena, no hay segunda oportunidad para una primera impresión… y perdura en el tiempo en una altísima probabilidad.

En mi vida profesional y realicé labores de director de obras por ser ingeniero técnico, trabajé para tres empresas dedicadas a; minería interiores, obra civil de construcción y vertedero/medioambiente… y en las tres seguí estos consejos con óptimo resultado. No dudaría en continuar usándolos y así lo hice por ejemplo en mi primera entrevista para TV; traje azul marino y corbata roja lisa, nuestro mejor calzado negro, camisa blanca con ligeras líneas azul claro y pañuelo blanco… y estamos entre las dos más vistas!!!

Más me encantaría contar con tus opiniones para seguir mejorando, y por descontado que nos ponemos a vuestra disposición para cualquier consulta privada o pública que tengáis a bien hacernos. Yo para trabajar en V. P. no dejaría de contratar a cualquier caballero con las credenciales de las quince fotografías siguientes…

  • Enrique

    Como profesional de Recursos Humanos desde hace más de veinte años, no puedo estar más de acuerdo con muchos de los consejos que proporcionas. La discreción, el equilibrio, la limpieza y una imagen serena son los acompañantes perfectos de un buen auto conocimiento de puntos fuertes y de mejora, de una exposición clara sobre logros y sobre errores, de una pasión verdadera por obtener el puesto y de un interés genuino por la oportunidad que puede estar delante del candidato. Siempre habrá que adaptarse a la cultura y al “ecosistema” de la empresa entrevistadora, pero pecar de más será siempre mejor que pecar de menos. ¡Tengo cada recuerdo, visual, acústico…y hasta olfativo de alguno y alguna!

    • Amoreno

      Mi estimado Enrique no sabes lo que me agrada leer tu escrito. Sin duda tener tu confortación y verme completado por tu amable comentario me satisface enormemente y te invito a que como experto lo amplíes tanto como desees, seguro que nos sorprenderías, para nosotros será un honor, además de un placer. Muchas gracias por visitar esta tu casa y recibe mi más cordial saludo,

  • Enrique

    No sabría por dónde empezar, de tantas cosas que considerar a la hora de dar consejos para afrontar con éxito una entrevista de trabajo. Por ahora, sólo se me ocurren dos: el primero, es que hay que crear una “marca personal” sea cual sea nuestra actividad, que nos haga preparar el terreno antes de la entrevista (redes sociales, pequeños mensajes previos a la entrevista, curriculum diferenciado). El segundo es no creer que existe el derecho al trabajo y que alguien tiene el deber de dárnoslo: existe el derecho a las oportunidades y está unido al deber de mostrar que nosotros -como candidatos- somos la mejor opción para la empresa que nos entrevista. Esto da para varios tratados en lenguas vivas…y muertas. Un abrazo,

    • Amoreno

      Marca personal y opción a la oportunidad, nos lo apuntamos. Muy agradecido estimado Enrique por tu profesional y experto comentario. Un abrazo y gracias por contribuir a mejorar esta -tú- casa.