Como vestir para asistir a la universidad

Ropa hombre estudiante

Me alegra y halaga a partes iguales el hecho que me preguntéis cuál es mi opinión acerca de cómo se debe vestir para los diferentes momentos y circunstancias de nuestros días. Éste fue el caso del pasado día en el que mi tocayo David González lo hizo tan amablemente, para aquellas edades a las que asistimos a nuestras clases universitarias.

Debido a que mi propia experiencia en la escuela universitaria de ingenieros técnicos de minas leonesa fue tan satisfactoria, también en este sentido, me alegrará mucho dejar constancia aquí de cuál es mi impresión al respecto.

Incluso contar parte de mi experiencia de la qué destacaría como principal característica, su múltiple diversidad en posibilidades, lo que además conviene aprovechar al máximo.

La universidad es una actividad que podemos clasificar como de casual, que no deportiva, por lo que omitiremos el uso de camisetas, zapatillas de deporte, sudaderas… y por supuesto el chándal (que debiera estar muy restringido, hasta para hacer deporte).

El caso es que tampoco entiendo que estuviera acertado el uso de trajes con corbatas correspondientes a la categoría informal, como ya sabemos, a no ser en los momentos de máximo grado de seriedad del centro académico. Como lo son las defensas de proyecto y otros, para los profesores, catedráticos y otros profesionales, para las festividades patronales y otros actos académicos con los que deberíamos estar acordes, etc. En estos momentos, convendremos todos que es inexcusable el uso de un traje y corbata y/o pajarita. Amén del bonito estilo preppy-ivy que tanto me gustar… pero para ver.

Me gustaría recordar así mismo, como he comentado en más de una ocasión anterior, que la universidad marca un hito entre el instituto -en el que se permiten casi todas las licencias, ya que quien más y quien menos tiene un pasado- (además que la minoría de edad es lo que tiene) y la vida laboral.

Si en la más tierna edad colegial nos vestimos con lo que nos dicen nuestros mayores y no corresponde a esta temática, es durante la vida profesional en la cual cobra todo su protagonismo nuestra mejor imagen. Precisamente por este motivo es por lo que deberemos comenzar a tomar nuestra iniciativa, destreza e ir incorporando a nuestro vestuario todas las prendas que en el instituto son -quizá- impensables como por ejemplo una chaqueta blazer, un pañuelo en el bolsillo, un zapato de cordones, una cartera o portafolio de piel o una bufanda de cachemira de cierta calidad para nuestro cuello.

Por no hablar que podremos adquirir ciertas prendas de la mayor calidad, ya que no podemos obviar que seguramente nuestro cuerpo ya no variará ostensiblemente en sus dimensiones y la ropa se podrá amortizar en el tiempo.

Como casi siempre intentaré dar mi particular visión acerca de este tema separando y diferenciando cada parte de nuestro cuerpo a vestir;

  • Zapatos; En cuanto al pilar de nuestro vestuario yo apostaría siempre por los básicos mocasines en cualquiera de sus múltiples variantes, si bien son aptos los colores más variados como los rojos, burdeos, marrones, verdes y por supuesto con algún detalle preferible de borlas o antifaz, aunque algún modelo con este detalle metálico o de cordón es realmente meritorio. Siendo también acertado uno de cordón pero con el estilo casual que le dotará cualquier color distinto del negro, la piel aterciopelada, con algo de agujereado y por supuesto también los náuticos -de verano o invierno (Pielsa o similar)- serán de lo más apropiados en casi cualquier modelo, especialmente los marrones y azules. Cualquier zapato en piel vuelta será en mi opinión una pieza espectacular a lucir con el mayor gusto, tanto de cordones como de hebillas o mocasín. En mi caso particular casi siempre utilicé y muy a menudo los modelos castellanos en sus más variadas versiones si bien es cierto que prescindí en los cordones, del hoy  mi favorito Oxford, en detrimento del más adecuado zapato Derby y calcé múltiples colores distintos del color negro que resultaba más formal, aunque nunca me faltó del típico zapato tipo castellano negro.
  • En el torso, se impone la camisa eso sí en todos los colores y variedades posibles. Con el estilo indicado casual, de rayas, cuadros, variados colores… de todo tipo, al que se debería acompañar en las épocas más frías por un jersey de miles tipos entre los que destacaría los de pico liso en cualquier color, los de ochos de cuello redondo e incluso algún otro con tan buen gusto como los de cuello alto. Con el resto de opciones deberíamos tener especial cuidado; por ejemplo con los de cremallera o cierre de botones pero existen opciones realmente meritorias. ¿Alguien se atreve con un chaleco? Pues es un buen momento para utilizarlo con el mayor estilo. Para la época de mayor calor el polo de manga corta o larga puede ser una opción muy válida, si bien es cierto que se transmitirá un mayor porte con una camisa de cuadros o rayas remangada, por ejemplo. En cuanto a las sobre posiciones de abrigo para el torso yo destacaría estas principales;
    • Comenzar con la utilización de las chaquetas me parece un acierto si bien es cierto que se puede iniciar por las más sport. Si ya alguno se atrevieran con el pañuelo, no me cabría ninguna duda de que estaríamos ante auténticos caballeros en ciernes con gran conocimiento y personalidad. En mi caso he de recordar que utilicé no pocas veces las chaquetas austriacas, los anoraks e incluso tuve mi preciosa cazadora tipo Marlon Brando (también tuve un pasado…) pero lo que nunca me faltó fue la blazer azul marino que en aquella ocasión fue de auténtica belleza por su corte y espectacular tela con unas finas líneas verdes verticales casi inapreciables. Una de aquellas “gangas” de Adolfo Dominguez.
    • Las chaquetas de punto siguen pareciéndome de lo más bonitas. Los cárdigan no son para viejos, ni mucho menos. Las hay preciosas de mil tipos y te hacen de lo más joven además de sentar fenomenal, yo apostaría por ellas. Mejor: las gruesas que las finas, las de botones que cremalleras y con solapas sin ellas. Pero será más la imagen de esta la que determine su buen gusto y no -solo- éstas normas.
    • En cuanto al abrigo descartaría el abrigo “over coat”, por supuesto, pero utilizaría como prioridad los tres cuartos o las bonitas cazadoras temáticas de caza y pesca (Barbour), moteras (Belstaff) o marineras (Paul and Shark), los acolchados “husky” y los “trench” también pueden ser muy agradecidos ya que son muy clásicos y favorecedores. Algunos de estos modelos son realmente impresionantes y eternos. Mejor en tres cuartos que largos, pero nunca como cazadoras, y en los colores también hay gran posibilidad.
    • Muy usados son los “plumas” o acolchados plumíferos, pero yo quizás me decantaría más por una trenca de cuerno por mi gusto más clásico y tradicional. Las cazadoras de piel estilo aviador que Simon Crompton promueve, también pueden ser una opción a tener en cuenta.
  • En cuanto a los pantalones aunque los vaqueros sean los “estrella” en las facultades, es el momento de comenzar a explorar todas las posibilidades que tenemos a nuestro alcance comenzando por los chinos de todo tipo de algodón pero también los de franela e incluso una estilosa pana, fina o micro-fina mejor que gruesa. Es una gran oportunidad para indagar en todas las posibilidades de la lana, ya que con un corte clásico, pero actual, casi todas las posibilidades serán adecuadas. Yo recuerdo que vaqueros sí pero probé con casi todos los colores de los míticos 501, los de algodón y franela de corte chino fueron la alternativa ideal además de la pana, fina y gruesa que nunca me faltaron. Pero todos los colores son posibles en este estilo.
  • Para los complementos, a parte de las gafas de sol y el reloj, para el que tan buen gusto se suele tener a esta edad conviene, ya conviene ir cuidado ciertos detalles como lo son la cartera o el portafolios en los cuales se podría comenzar a cambiar la tela por la piel, los calcetines más originales y variados… e ir adquiriendo las primeras prendas más formales que empezarán a ser necesarias para el futuro “licenciado” para esas ocasiones más formales que a buen seguro comenzarán apareciendo como las entrevistas de trabajo, fiestas de graduación…. como gemelos, corbatas, camisas blancas, etc.

Encantado de daros mi opinión y esperando que con estas fotos que dejo seleccionadas fundamenten el escrito, te emplazo a que nos dejes tu opinión.

Muchas gracias y buena suerte,