Cómo vestir cuando llega el buen tiempo

“Todo se puede decir sabiéndolo decir”; Francisco Martín Moreno, escritor mexicano.

como-vestir-con-buen-tiempo-00

      Quien tiene estilo no sigue tendencias; pero sabe adaptarse a las circunstancias. La formalidad de la situación a la que se acude es una de ellas como otra lo es el clima. Cuando varía cualquiera de las variables, es el momento de saber adaptar nuestro vestuario a ellas.

      El punto de inflexión de la climatología anual coincide con el cambio horario. Cuando en primavera se adelanta el reloj, el tiempo que disfrutamos de la luz natural se irá haciendo -día a día- más prolongado. Permaneceremos cada vez más expuestos al sol y al aire libre, y nuestras actividades se relajan. Como consecuencia nuestra imagen se va a ir adaptando a ello de manera gradual.

      Toca almacenar las franelas y otras lanas -excepto la fría- en el ropero de invierno, para recuperar el lino y las ligeras gabardinas de algodón. Apostar por el color y la claridad en los tonos de nuestras prendas será un acierto, así como lo es utilizar complementos propios de la estación como sombreros de paja y el fular o calzar otros modelos de zapatos más claros, abiertos y ligeros como los náuticos o los mocasines belgas.

      Tejido y estampado en las prendas deben ir de la mano. De forma similar lo hará la horma y el tono del calzado.

      El pantalón de color blanco es para el verano. Así como los más claros beige, kakis o crudos.

      Los trajes y conjuntos de chaqueta pantalón tornan hacia colores más vivos y luminosos. Estos tonos, frescos, sirven de manera práctica para reflejar los rayos del sol que inciden más verticales en estas estaciones, además de su función estética.

      La alegría se concentra en la corbata y el pañuelo de bolsillo con colores tan vivos como los amarillos o rosas. Porque es en estos complementos donde reside nuestra coquetería y la única opción de lucir estampados imposibles para otras prendas.

      En el calzado la piel que cobra protagonismo es el serraje, en el modelo de mocasines, de todos los colores distintos del marrón y el negro. Así como la elástica piel azul, verde o roja de los náuticos de suela de goma blanca para las oportunidades más desenfadadas.

      Como prendas típicas del verano, las de clásicas franjas horizontales marineras tiene su punto. A ver si este año las firmas nos obsequian con la posibilidad de poder adquirirlas. El jersey de punto blanco es un básico para situaciones sport.

      Por otro lado, tendremos mucho cuidado en el uso del pantalón corto, solo para acudir a la playa… y de acompañarse con la chaqueta ni mencionar.

      Las zapatillas de deporte blancas: si, pero por favor solo para las situaciones de mayor asueto. Tras el espectáculo en la entrega de los últimos premios Laureus del deporte me veo en la obligación de recordar que este calzado es de uso exclusivo del entorno deportivo.

      Jacobo en los comentarios del artículo del pasado 5 de abril nos consultaba sobre como llevar con soltura las muestras de desencuentro por no seguir la moda que impera o por cuidar nuestra imagen con esmero… Con los tiempos que corren no parece una tarea fácil, ya que lucir una adecuada imagen en cada circunstancia constituye, hoy en día, el verdadero acto de rebeldía.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado

Si deseas recibir de forma cómoda nuestras publicaciones, déjanos tu e-mail de contacto y te haremos llegar -periódicamente- una actualización con nuestros últimos artículos. Estamos a tu disposición. Muchas gracias y buena suerte

O consulta todos nuestros artículos desde la página de archivo