Como mostrase elegante con tanto calor y no morir en el intento

propuestas-elegancia-hombre-calor-verano-00¿Qué haría un hombre, si se ve obligado a vivir siempre en el calor sofocante de la sociedad, y nunca pudiera bañarse en la fría soledad?; Nathaniel Hawthorne, novelista estadounidense.

      Sobrevivir al calor con clase es posible. Ésta es la buena noticia. Sucumbir a descuidar nuestro atuendo cuando sufrimos los rigores del verano suele ser la tentación. Sin embargo, resulta fácil mostrarse impecable a la par de cómodo -siguiendo una serie de sencillas pautas- sin necesidad de sufrir con ello cuando el astro rey incide sobre nosotros con sus rayos tan verticales.

Tejidos
Elegir los tejidos más aptos para el calor es lo primero adecuado. Lógicamente durante estos momentos hasta un pañuelo de bolsillo en cachemir da calor, aparte de desentonar.

      El lino es la tela más fresca, aunque se arruga con mucha facilidad y sea algo cara. Los algodones sobre todo los del tipo seersucker y las lanas frías con mezcla de seda -también- resultan telas muy adecuadas.

      Los colores claros sabemos que reflejan (a modo de escudo) parte de los rayos del sol. Así que son los apropiados en detrimento de los oscuros, que actúan como un auténtico imán de estas radiaciones. Absorbiéndolas. Luego los tostados, crudos y cremas son los colores más acertados, además de los tonos más tenues de los colores marrón, verde y azul.

Pies
La liberación de prescindir de los calcetines tan pronto como podamos es uno de esos placeres del verano.

      No puedo recomendarlo cuando portemos una corbata (para cuyo caso existen los calcetines de fino lino que apenas se sienten). Sin embargo, para el resto de las ocasiones no vestirlos resulta perfecto. Es más, lo contrario no parece indicado.

      En cuanto al calzado todos conocemos que la piel vuelta –sin forro- transpira mejor, por lo que si nuestro atuendo no es el de un traje los podremos usar. Con el traje de oficina estos modelos –serraje – son delicados de usar y deberíamos extremar las precauciones. Es decir, el modelo de zapato de ante tendría que ser lo suficientemente formal para que se integrara en el traje con el que sería recomendable utilizar, el de una versión muy relajada.

      Para los momentos sport los náuticos o mocasines más abiertos y de fina piel son una bendición.

      Tan pronto como nos aproximemos a las orillas de un pantano, lago, río, mar, y demás entornos acuáticos, el uso de las menorquinas (preferiblemente), espardillas o incluso algunos modelos de chanclas se pueden considerar.

Piernas
Bermudas sí, pero solo para el máximo asueto y fuera de la ciudad. Si no existen pantalones de un algodón, lino o mezclas tan ligeros como gasas. ¿Los chinos? Perfectos.

Torso
El polo es el gran aliado para todo momento sport o casual, casi tanto como una camisa remangada. Sin embargo no deberíamos acudir a situaciones un tanto serias o profesionales con prendas para hacer deporte. Para estas situaciones mejor una chaqueta fina, y sin forro, acompañando a la camisa, y si nuestro estilo y ocupación nos lo permite por lo menos un chaleco (de punto o tela).

Cabeza
El uso del sombrero de paja o toquilla –Panamá– es recomendable porque aparte de proporcionarnos una sombra para la cabeza y el rostro, nos protege de la insolación permitiendo la traspiración. Esto es tanto como decir que en contra de lo que puede hacernos pensar la lógica inmediata, con sombrero se está más fresco que sin él.

      Si bien es entendible que nos dé cierto reparo utilizarlo en la ciudad; en el campo, montaña o la playa será la mejor manera de acostumbrase a su uso.

Colorario
Al calor no -solo- se le contrarresta desprendiéndose de prendas.

      Esto se evidencia en la novela de El último Tuareg Alberto Vazquez-Figueroa cuando su protagonista, habituado a las temperaturas más extremas del planeta, se protege del calor abrasador del desierto cubriéndose por completo -todo su cuerpo- con amplias ropas.Turbante blanco incluido por la cabeza dejando solo una visera a la altura de sus ojos.

      Luego el ejemplo y la lección son claras: la mejores armas para combatir el calor son una buena elección del tejido y color de la ropa.

      Si la elegancia en el vestir refleja un valor interior, que ésta no se vea eclipsada por un fenómeno exterior.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado

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  • Anonimo

    Es lo peor del verano, trabajar, por que eso implica tener que arreglarse y a las personas como yo que aun encima sudan, es muy complicado. Intentaremos seguir tus consejos a ver si aliviamos el único problema que implica el calor. Para todo lo demás a disfrutarlo que es maravilloso.

    • vestirseporlospies

      Cuanta razón tienes y benditos seamos por tener trabajo 🙂 Pero pronto tomaremos algún descanso aunque sea breve…
      Cierto es que el calor es un handicap, pero si fuera fácil no tendría mérito 🙂
      Un abrazo y feliz día estimado,

  • Patricio Riquelme

    ¡Que frase te mandaste maestro!

    “Si la elegancia en el vestir refleja un valor interior, que ésta no se vea eclipsada por un fenómeno exterior.”

    Excelente artículo.

    • vestirseporlospies

      Muchas gracias estimado Patricio y un fuerte abrazo.
      Se suele decir que la belleza está en los ojos de que mira así, que tu generosa valoración se corresponde con tu fina sensibilidad… muy agradecido.