Cómo debe quedar un pantalón (pregunta del lector)

“Para enseñar buenas acciones es mejor apelar a los buenos modelos que a las más precisas reglas”; Efraín Gutiérrez Zambrano (1955), escritor colombiano.

Asunto: Inquietud sobre el uso correcto de pantalones de vestir y casuales.
Buenas noches, Sr. García: he leído algunas veces su blog y me parece interesantísimo. Por este motivo me animé a escribirle este correo. Soy abogado, de 44 años, y siempre he tenido dudas sobre la altura correcta a la que debe ir el pantalón, así como su terminación en el zapato. Debe usarse el pantalón: ¿justo por encima del ombligo? ¿Justo por debajo del ombligo? ¿Un poco más abajo del ombligo? Le señalo más, a ver si puede ayudarme: vivo en Venezuela y por cuestiones propias del país, tanto sociales como climáticas, uso muchos pantalones estilo ¿chino? (pantalones de drill), así como saco (que creo que son denominados por ustedes como “americanas”). Para ciertos eventos uso traje. No se si entre ambos tipos de pantalones (los de drill y los de traje) haya diferencias en cuanto al largo (inicio y fin) correcto. Agradezco de antemano su ayuda en este tema. Gracias por la atención prestada a mi correo. Saludos.
J. P. Z. M.

      Considerar al pantalón el hermano pobre de un conjunto resulta desafortunado. Es demasiado habitual otorgar mayor importancia a la estructura de la chaqueta -por compleja y vistosa- en detrimento del pantalón. Lo que no deja de ser un error de bulto, pues que sea de corte más sencillo no quiere decir que sea una prenda menos relevante y aciertan aquellos que cuidan por igual ambas prendas.

      Un pantalón que asienta correctamente en nuestras piernas otorga una notable imagen. Lo contrario, cuando menos, evidencia dejadez.

      El pantalón de vestir, o el de un traje, se lleva en la cintura (línea perimetral que se encuentra a media altura entre la cadera y el ombligo). Si es menos formal, sea parte de un conjunto con chaqueta o no, pero casual, el extremo superior descansará sobre el hueso de la cadera.

      En cuanto al bajo, o extremo inferior, en ambos casos debe de “besar” el zapato. Si su longitud no es exacta, no sería tan grave en el caso de un vaquero o chino (y de manera personal prefiero que ralee).

      La mayor dificultad estriba en mantenerlo a esta precisa altura y que caiga limpio sin dobleces. Como el chorro de agua que mana de un grifo.

      Con el uso esta circunstancia se hace cada vez más complicada puesto que los tejidos se deforman y hacen “bolsas” o arrugan de manera acusada en la zona de las rodillas, bolsillos y en las ingles. Cuestión que atenuaremos si al sentarnos tomamos la precaución de remangarnos las perneras.

      La medida del bajo es algo que se toma en mucha consideración. Tanto los muy estrechos (por debajo de 18 cm.) como los del tipo pata de elefante (superiores a los 23) me parecen igual de desafortunados. En el término intermedio está la virtud y entre estos 5 centímetros habrá que escoger en función de nuestro número de pie, grosor de piernas y uso a que se destine el pantalón.

      El diámetro de nuestra cintura determina en parte la medida del extremo inferior. Aunque dependerá de la longitud de nuestras piernas, porque si una barriga gruesa pretende un bajo estrecho obligará a demasiada pendiente en el corte.

      Lo más estético para un pantalón de carácter formal es que caigan rectos, o con una ligera inclinación descendente. En el caso de un pantalón de gabardina, franela o similares tejidos la pendiente puede ser más acentuada.

      Cinco son las medidas a tomar en cuenta para ajustar un pantalón a nuestra fisonomía (amén de la longitud). La cintura, a la altura las nalgas, el muslo y los gemelos (ambos en la zona más ancha) y el susodicho bajo.

      Unas perneras estilizadas alargan la figura. Aunque irá en detrimento de nuestra comodidad si disponemos de unas piernas musculadas. Por otro lado, un corte ancho nos suele hacer mayores y lo contrario rejuvenecer.

      Cuando el pantalón se planche con raya, en los formales, esta debe atinar sobre el centro del zapato.

      Por si sirve de referencia. En mis pantalones he ido dejándome influenciar por un bajo cada vez más estrecho, pero siempre dentro de los 22 cm. para la boca en el caso de los pantalones de los trajes y 20 para el resto. Si bajara más, con una cintura que rara vez baja de 92 (46) cm. de perímetro, cachas de 102 (51) y gemelos y muslos de 44 (22) y 60 (30) respectivamente con un bajo más estrecho estaría bastante incomodo. Sobre todo utilizando calcetines largos que siempre entorpecen más que los de media caña.

      La ventaja del pantalón es que se puede medir fácilmente. Pues midamos.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado