Combinar cuando nos vestimos los pies; el zapato dentro del vestuario en el caballero

 Mi deseo es promover nuestra asesoría personalizada, “On line” y/o en tiempo real, que complemente a lo que es una realidad tangible en este blog. Hasta entonces, no son pocos los amigos que me piden que escriba sobre los temas más diversos y el de esta ocasión es el que me propuso el hermano de una de mis mejores amigas y gran impulsora de mi proyecto, Mónica. En su honor esta es mi opinión;

     Que el traje lo hemos de combinar con zapato de cordones o si uno no es demasiado purista con hebillas, Monk/strap, lo hemos dejado escrito en anteriores publicaciones.

     También son excelentemente recibidos, los botines y las “opera pumps” para el frac o “slippers” para el esmoquin cuando uno no abandona el hogar, pero de lo que en el presente nos va a ocupar son los colores y formas para combinar con el resto de atuendos. Ciñéndonos en esta ocasión al traje informal y casual, ya que para estilos más sport estas pautas serán mucho más relajadas y tan solo el buen ojo de cada uno y muy pocas reglas serán las indicadas a seguir (foto 21).

     Los tonos de los zapatos del caballero para combinar con los trajes van desde el negro hasta el rojo burdeos, pasando por todas las gamas de marrones, pero nunca optando por colores más tenues al marrón tabaco. Aparte del imprescindible negro y marrón oscuro “New Black”, los cordobán, rojos, coñac (foto 24), y la práctica totalidad de los distintos tipos de “cafés” son más que acertados. Por el color del traje, las reglas que rigen son;

  • Los trajes más oscuros; azules marinos o grises marengos combinan a la perfección con los zapatos negros, si bien es verdad que este color para el zapato es un seguro de acierto para toda la gama de trajes del caballero. Con el negro siempre acertarás. Foto 1a y 2.
  • Los trajes azulones, azul cielo, muy adecuados un zapato marrón “jatoba”. Fotos; 3 y 4.
  • Para los trajes grises en las distintas tonalidades, son especialmente agradecidos los zapatos de color marrón. Todos los que van desde la gama marrón más oscura conocida como hemos dicho “el nuevo negro”, hasta la claridad más aceptable. Son especialmente acertados los colores rojos, brandy, cordobán, etc. Si con los negros aseguras, con los marrones sorprenderás. Fotos 1b, de la 5 a la 10 y 14 a.
  • Para los trajes de colores muy claros aparte de los colores más tostados de zapatos pueden ser especialmente indicados los zapatos “spectator”. Que si bien no son, prácticamente usados en la actualidad por su gran riesgo, sí que darán un excelente resultado y están especialmente indicados. Fotos; 11, 12 y 13. Este zapato con otras tonalidades se requiere precisión y destreza, aunque son muy reconocidas las combinaciones con los trajes de raya diplomática (Foto 12). Es para valientes.
  • Para los trajes de tweed clásicos son los zapatos marrones miel, prácticamente los únicos que se van a adaptar correctamente. Fotos; 14 b, 15 y 16.
  • Evitar siempre fuertes contrastes entre los colores del traje y del calzado, es decir nunca usar un gris marengo con unos marrón claro, por ejemplo.

     En cuanto a las formas y modelos. Hemos visto que existen los modelos de cordones Oxford y los Derby, los primeros los usaremos para una ocasión de mayor grado de seriedad y los segundos para una menor si bien es cierto que lo fundamental serán los dibujos que estos luzcan dotándolos de la verdadera formalidad, siendo los lisos; plain o legate los más serios y los full-brogue los menos siendo estos indicados para traje menos sobrios y en término medio quedarán los semi-brogue que habrá que utilizar para situaciones intermedias.

     Por resumir podemos citar dos claves;

  • Cuanto más dibujo más informal será, así como decíamos que el negro aporta la más alta formalidad del zapato, el más liso sin ningún tipo de perforación también lo caracterizará frente al más informal de un modelo full-brogue (para ocasiones más casual).
  • Siempre será más informal unas hebillas o un modelo Derby o Bluchers que el majestuoso Oxford. Los de piel vuelta, ya hemos comentado, que también corresponde a un estilo sino sport, si al menos y según el modelo cuando menos casual.

     Recordando una vez más que el mocasín no es apto para calzar con trajes, por más que sea estilosamente realizado entre caballeros de probado buen gusto; “El mocasín es casual y el traje informal, por lo tanto no casan”.

     Que el uso del calcetín es de obligado cumplimiento cuando portamos una corbata no me cabe la menor duda, lo contrario no me parece nada riguroso por más que resulte estiloso con algún look.

     Así mismo tengo que defender por múltiples motivos -sobretodo personales- prescindir de tan noble complemento tan pronto como las condiciones climatológicas y que el evento que acudimos nos lo permitan, para mí es una de las primeras liberaciones que se producen con la llegada del mejor tiempo y unas de las que más me cuestas prescindir cuando este torna a descender el mercurio de los termómetros.

     Permitirme que recomiende el uso del zapato llamado castellano para su uso con bermudas, para mí este no tiene desperdicio y un clásico año desde hace muchos años (foto 23).

     Además y respecto a las opciones para lucir calcetines ya hemos hablado en su momento, pero baste recordar en este momento, que siempre que podamos luzcamos un bonito modelo que rompa la combinación zapato pantalón en el caso más casual y le demos la mayor continuidad o juego con el conjunto en el caso más formal (foto 19).

     Respecto al combinar el cinto con el zapato existen dos versiones diametralmente opuestas de dos de los maestros que más han escrito sobre este tema, y uno de los grandes debates en V. P., en el cual el caballero español defiende que nunca han de conjuntarse y el teutón que siempre han de estar combinando.

     Yo como buen residente en la tierra gallega de mis hijos, me quedo en el medio y defiendo que ha evitarse dejar ver el cinto en las ocasiones más formales y combinarlos con el color del pantalón para que, en el caso de no utilizar los elegantes tirantes, este pase lo más desapercibido posible. Y en el caso sport, cuyo uso es indicado, si buscar cierta cohesión entre los distintos cueros que portemos.

     No sé si con esto he dado alguna luz o al menos me he sabido explicar cuáles son nuestras predilecciones en el arte de combinar el calzado, pero en el caso de cualquier consideración no tienes más que comentarlo… al pie de este artículo o a través del correo electrónico; contacto@vestirseporlospies.es.

     Muchas gracias por la atención prestada y una satisfacción sería contar con tu opinión.

David García Bragado

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  • Mario

    Interesante y ameno artículo y una buena ayuda para esas dudas recurrentes que todos, a veces, tenemos. Saludos.

    • Amoreno

      Muchas gracias estimado Mario y bienvenido a esta tu página. …. efectivamente a todos nos asaltan estas dudas, a Dios gracias ;-). Saludos cordiales,