Chaquetas, no americanas, para el buen tiempo en el vestidor casual sport

Comienzo explicando el sentido del título como humilde homenaje y guiño a mi admirado Alfonso Ussía cuando explicaba que no existen tales prendas sino más bien damas habitantes del centro, norte o sur del continente americano y que él que por tal término se refiere a las chaquetas es aquel que tarde o temprano termina sacándosela en público. El caso es que creo que todos coincidimos que con la llegada el buen tiempo no debiéramos tener la tentación de bajar la guardia en el cuidado de nuestra imagen para mostrarnos de la mejor manera posible en nuestro día a día. La corbata no da calor aunque la sensación térmica pueda ser -a priori- distinta y dependiendo de nuestra situación, posición o ejercicio particular podemos o no prescindir de esta. Pero no sería conveniente prescindir de la chaqueta, cuando menos para dar cierto grado de seriedad a nuestra imagen y lucir un conjunto chaqueta-pantalón en casi todos nuestros looks, incluidos los más relajados. Podemos afirmar que la diferencia entre esta prenda y cualquier otra que cubra nuestro torso, como una cazadora, un jersey, chaleco, chaquetilla de punto, etc. dotará a nuestra imagen de una caballerosidad infinitamente más distinguida, selecta y especial. Permitirme también observar, no sin cierta picardía en este punto, que el uso de la chaqueta ofrece además una gran ventaja… y es que consecuentemente se deberá lucir en la misma el bello y obligado pañuelo. Lo que aportará, si cabe, más opción de éxito y posibilidad de disfrute.

La chaqueta en nuestro atuendo puede ser la prenda principal y que nos distingue como caballeros, aunque solo sea fuera por su tamaño, en cada tipo de ocasión y debiera estar presente en nuestro vestuario en la gran mayoría de las ocasiones (consabida porque forma parte indivisible e inseparable de cualquier tipo de traje) para usar, también, en los momentos  que hemos dado en llamar casual y/o sport. Es una prenda diferenciadora y básica, además de la más compleja confección, cuya piedra angular ya hemos visto en muchas ocasiones explicado por los mejores expertos del momento, es su hombro. La imagen que se proyecta cuando se viste nuestra protagonista del artículo del hoy o un jersey es diametralmente distinta, y en según qué casos ir en mangas de camisa puede no ser de recibo.

Hace unas fechas hemos hablado como opción para cuando el calor aprieta una indicada tela el “seersucker”, que como dijimos aporta gran clase pero seguramente agotará la vista propia y ajena si se utiliza con asiduidad y también hemos hablado de la mítica blazer blue navy (de casi cualquier temporada) y las de tweed (para el frío). Otras opciones muy válidas con las que a continuación os ofrecemos, y para descansar los tradicionales y comunes tonos de grises y azules, y adentrarnos en otros colores más diferenciadores son las que están especialmente indicadas para el verano confeccionadas en algodón, lino, lana fría y otros ligeros y frescos tejidos mezclas de algunos de estos. Estas además carecerán casi en su totalidad, salvo en las mangas, costuras y los hombros, de forro; no poseerán entretelas salvo quizás en las solapas y cuello y su armado será muchísimo menor, tendiendo a las desestructuración propia de la sastrería napolitana por concreción y la italiana por generalización.

Estas son cuatro y a cada cual más atrevida y quizás mucho menos vistas y utilizadas pero que te proponemos para combinar de distintos tonos y colores sus colores, con la confianza que el claro de sus colores combinarán con los blancos tan acertados y agradecidos para el verano en las camisas y pantalones y otros incluso como los más claros rosas y azules, en cuyo caso se le otorga todo el protagonismo a la chaqueta y su formidable color. La chaqueta sería lo primero a escoger y en función de esta adecuar el resto de las prendas; yo apostaría por el siguiente orden: la camisa, el pantalón y luego los zapatos para por último dejar el cinturón y los zapatos.

  • El rosa; claro o no:
  • El azul bebe, muy tenue:
  • El crema o tostado:
  • De cuadros, grandes o pequeños:

¿Cuál te gusta más de las cuatro opciones que te damos en esta ocasión?

  • Alvaro

    ¿Sería correcto vestir un jersey de cuello alto con un cárdigan? Muchas gracias

    • Amoreno

      Estimado Álvaro muchas gracias a ti por la pregunta. Yo diría que se puede usar para las ocasiones en las que hace más frío y se viste muy de sport… si bien es cierto que solo lo veo apropiado para los ambientes más familiares o de lo más relajados, estéticamente no lo veo tan lucido como acompañarlo con la chaqueta. Por lo tanto, resulta más elegante un tejido grueso como el tweed, o incluso la pana, por ejemplo… (Cuidado con la combinación tejidos de lana de punto con punto, es mejor que estos, sean muy distintos). Yo recomendaría en este caso -mejor- una bufanda, camisa y cárdigan. (un jersey “fino” de lana puede también incorporarse bien)