Chaquetas de Vanni; curvas únicas

“A 273 kilómetros por hora te sales en una curva, pero a 271 kilómetros por hora te pasa el segundo”; Ayrton Senna.

      Luego siempre hay que ir al limite, a 272 km/h. Hoy en día, para seducir al cliente hay que ser realmente bueno. La oferta es enorme y su difusión universal, por lo que los esfuerzos deben dirigirse a una especialidad en concreto ejecutándola de forma inimitable. De otra manera resultará imposible llegar primero.

      Propuestas genuinas surgen en contadas oportunidades. Aunque haberlas hailas, y muchas llegan del Lejano Oriente. Un par de ejemplos destacables son los zapatos del maestro Masaru Okuyama o las chaquetas de la sastrería surcoreana Vanni. Cuya fundación data de 1978.

      Seok-Ho Lee y Chang-Soo Kim son los sastres que cortan las sensacionales curvas en sus chaquetas.

      Un recta une dos puntos por el camino más corto, y único, luego es fácil de realizar con la ayuda de una regla. De modo contrario, trazar una curva se trata más bien un arte que de una técnica. Con infinitas posibilidades.

      Cada chaqueta de Vanni tiene una firma indeleble en el vuelo de su solapa. Además, la curvatura del costadillo y de la manga armonizan a la perfección con ella. La tres son continuas. Dos curvas distintas unidas en el mismo tramo de costura, no dan siempre como resultado una ondulación estética.

      Me atrae de manera especial el estilo de sus chaquetas. No así del resto de sus prendas, abrigos o pantalones, en los que no he observado semejante destreza.

      En este campo sartorial, como en todos ya que cada vez somos más, resulta complejo distinguirse. Tiene que ser a base de perfeccionamiento en aquello que se es diestro y hacerlo mejor a cada nuevo intento. Vanni viene haciéndolo en gran variedad de tejidos utilizados: lino, franela, tweed, cashmere

      Ellos mismos, Seok-Ho y Chang-Soo hablan de línea italiana (florentina o napolitana), aunque en mi opinión es korena. Del sur y de la buena. Punto.

      La chaqueta de Vanni es de esas prendas que lucen por igual en el cuerpo de su afortunado poseedor, que como decoración de interiores sobre un maniquí.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado


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