CEDES Milano

“La naturaleza nunca destruye nada a no ser que dé algo mejor”; Maestro Eckhart (1260-1328), teólogo alemán.

      La naturaleza no produce nada superfluo. Todo tiene su razón de ser. Los animales cuando desaparecen dejan tras de sí materia orgánica que se integra en el ecosistema con facilidad y otra, mucho más dura, que no se degrada en siglos.

      Desde que el hombre es hombre, ha utilizado éstas -astas, conchas, huesos y colmillos- para la elaboración de utensilios. De similar manera que las pieles para la elaboración de prendas, bolsas y lonas o las maderas para construir. De hecho, un paso definitivo de nuestra evolución como primates fue la utilización de herramientas y aquellos animales que lo hacen en la actualidad poseen cerebros privilegiados.

      Hace pocos días tuve conocimiento de la existencia de la firma CEDES Milano. Esta marca transalpina da valor a pétreas materias primas naturales elaborando todo tipo de artículos para el aseo, la limpieza de nuestro vestuario, acompañarnos durante los viajes, la decoración de la casa o el menaje de cocina. Además de objetos para fumador.

      Elaborar con estos materiales no deja de ser un homenaje a la naturaleza que desaparece. Aunque de ninguna manera puede ser excusa para una sobre explotación o caza indiscriminada que acapare objetos de manera ostentosa. La medida separa a la medicina del veneno y a la virtud de la maldad.

      CEDES Milano relativamente joven, de 2009, tiene un aire a Absolute Bretón. Exótico y artesano. Solo aventaja a la firma de Ubrique (Cadiz-ESPAÑA) en imagen, variedad de materiales utilizados y, por supuesto, el saber lucir italiano.

      La pureza de elaborar útiles cotidianos con una forma tan noble resulta loable y meritoria. Si bien es cierto que se requiere de cierta sensibilidad para apreciar el valor de estos materiales naturales bien trabajados.

      El valor de los objetos lo definen la nobleza de su materia prima y la calidad de su elaboración. Si a esto le sumamos el valor sentimental de un regalo o una historia, su valor es cuando se vuelve incalculable.

      La naturaleza nos proporciona maravillas. Unas son de procedencia inorgánica: esmeraldas y otras gemas, metales preciosos, cuarzo, etc. Otras nos las proporcionan los animales cuando dejan de existir en forma calcárea: cuernos, astas, colmillos, conchas o piel. Otras formas son vegetales como el bambú (una de las maderas más resistentes del mundo con la que se realizan los andamios para la construcción de rascacielos en algunas regiones asiáticas) y ciertas maderas nobles que suponen un lujo de material. La firma, Cedes, ubicada en Milan es un ejemplo de artesanía con estos elementos.

      Decía Aristóteles que la naturaleza no hace nada en vano. Y si con estas porciones de materiales naturales elaboramos piezas de calidad habremos aportado un meritorio, y humano, valor añadido.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado

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