Cuello

como-colocarse-bufanda-pashmina-fular-complemento-cuello-00“Lo que sientas encontrará por si solo su estilo”; Jack Kerouac, escritor estadounidense.

     La bufanda revela estilo. Este complemento además de aportar una cálida sensación térmica a nuestro cuello, evidencia en gran medida la clase que tenemos los hombres a la hora de vestir. ¿Por qué? Porque seguramente sea una de las pocas prendas donde destaca más la manera en la cual la portamos, que su dibujo o tejido.

     Cuando nos remangamos las mangas de nuestra camisa, nos atamos el nudo de la corbata, asomamos el pañuelo del bolsillo o llevamos un jersey sin vestirlo, reflejamos matices de la propia personalidad que demuestran nuestra mejor clase. No solo es una cuestión de buen gusto sino -también- de: conocimiento, naturalidad y cierto don.

     La mayoría de nuestras prendas, e incluso algunos complementos, solo se visten de un único modo. Chaquetas, zapatos, pantalones, calcetines, etc. solo nos los podemos poner de una manera: la correcta. Éste no es el caso de como lucir una pashmina, foulard o bufanda. Y de forma similar a la preferencia por la cantidad de leche y/o azúcar en el “café” de cada uno, no habrá muchas personas a las que les guste con idénticas características.

corbatas-imprescindibles-hombre-grenadine-macclesfield-paisley-rayas-topos-tartan-madras-punto-00“Si quieres subir una escalera muy larga, no mires hacia el final. Mira cada peldaño”; Leonardo Boff, filósofo brasileño.

Casi todos asumimos que para completar un elegante vestidor necesitaremos muchos años. Así como que su calidad no vendrá determinada por la cantidad de sus prendas, y mucho menos por su coste, sino por el esmero, la dedicación y -sobre todo- la pasión puesta en su creación.

Algunos artículos como el cinturón o los tirantes, los propios calcetines u otros complementos como las carteras o el paraguas, no se muestran constantemente. Apenas se intuyen en determinados instantes, como -por ejemplo- en posturas cuando nos sentamos o los mostramos en una situación puntual. Otros -como el pañuelo de bolsillo- pueden tener un bello dibujo cuando se extienden en su totalidad, pero es apenas perceptible colocado. Se deja ver un trozo mínimo de éste, cual punta de un iceberg.

“El artista debe aspirar a la perfección en todo lo que hace”; Eugène Delacroix, pintor francés.como-ponerse-pañuelo-cuello-ascot-00

     Las prendas, solo, cobran su verdadera elegancia cuando las lucimos. Cualquier tipo de ropa puede ser más o menos agraciada en el expositor, pero es cuando la vestimos que toma sentido y aparece el concepto de estilo, propio. El cual determinará –indefectiblemente- la clase que destilamos. Es decir, como la llevemos puesta determina nuestra clase.

“Todos estamos inclinados a juzgarnos a nosotros por nuestros ideales y a otros por sus actos”; Harold Nicolson, diplomático inglés.

Si algo deseamos firmemente, y no lo encontramos, tenemos que crearlo. En eso consiste el bespoke ¿verdad? Pues debido a este motivo, desde que realice mi previsión de compras para nuevas adquisiciones en el futuro, he estado buscando corbatas de lazo “auténticas”. Hasta la fecha, y como reza la mítica canción de la célebre banda irlandesa U2 “I still haven´t found what I´m looking for”, aún no las he encontrado. Así que nos pusimos manos a la obra, en primera persona, y las confeccionamos.

“Si respetas la importancia de tu trabajo, éste, probablemente te devolverá el favor”; Mark Twain

Por más perfeccionista que uno pueda ser, siempre podremos mejorar. Hay una serie de detalles como este diminuto e invisible complemento que mantiene los picos perfectamente alineados, que nos permitirá acercarnos a la excelencia.

Estas pletinas aplanadas que se insertan en el interior de los picos de las camisas que no disponen de botones, normalmente son extraíbles. Son realizados en material plástico en la manera más común y algunas firmas las personalizan con sus nombres o en el mejor de los casos con una frase. Siendo en blando y blanco o transparente, como vienen en la mayor parte de las camisas comerciales. Lo normal es que traigan un juego de repuesto en las camisas de cierta entidad, dentro de un estuche en cartón, con los botones de recambio.

“Todos vivimos bajo el mismo cielo, pero ninguno tiene el mismo horizonte”; Konrad Adenauer, político alemán.

Explorar todas las posibilidades, tan siquiera para descartar posibilidades, debiera ser nuestra máxima. De los infinitos tipos de corbatas que tenemos a nuestro alcance, es patente el predominio del tupido y liso tejido de seda -menos en lana o algodón y más en mezclas-, palas terminadas en punta a 45º y máximo grosor -en la vista- en torno a los 9 cm., más o menos medio centímetro. Existe, en cuanto a confección se refiere, otro tipo, que son las de punto tricotado, o tricot, de puntas rematadas en recto corte paralelo al suelo y con un ancho ostensiblemente inferior, en torno a los 7 cm en la pala delantera. A estas clásicas, de perímetro rectangular, nos referimos en el presente artículo.