Camisas de rayas (carnicero)

“La belleza seduce a la carne con el fin de obtener permiso para pasar al alma”; Simone Weil (1909-1943), filósofa francesa.

      Las decisiones que alejan de la seguridad incomodan. Inevitable. Pero no es menos cierto que lejos de las certezas es donde se esconden las mejores recompensas. Lo determinante está en evaluar los riesgos.

      A la hora de elegir camisas, rara vez nos desmarcamos de las blancas y azules (más claras). Lógico y acertado por buen gusto y prudencia. Pocas alternativas lejos de éstas nos vestirán con similar elegancia… si acaso algunas de cuadros (como los Vichy), rosas (muy livianas), índigo (vaqueras), gris (solo las de matiz ceniza) o de rayas son dignas de plantearse adquirir para variar o relajar la imagen.

      Dentro de las de rayas, un valor seguro son las del mismo color. Si alternan rayas de distintos colores, o grosores, enseguida se corre el riesgo de fracasar estrepitosamente. Mas existe una alternativa a estudiar: las de un color solido con franjas blancas o de carnicero.

      Quien se pregunte el motivo de este calificativo puede fijarse en la foto en blanco y negro de la galería.

      Las butcher´s stripe (de los ingleses) me parecen acertadas si se continua en la tendencia de tonos claros y de cara a no utilizar con corbata. No al menos con una de complicados estampados. Las prendas de un mismo conjunto no deben competir en protagonismo entre ellas, y ese tipo de camisas son casi tan inusuales como las de tonos tostados amarillentos. Que de todo hay.

      Si seguimos la regla de no mezclar prendas del mismo patrón (finas rayas en este caso) con idéntico tamaño. En el caso de estas camisas habría que elegir otras prendas de motivos más grandes o menores. O también podrían ser de otros dibujos de tamaños similares. En todo caso nada mejor que los lisos para combinar.

      Al ser tan fuertes, estos estampados carniceros (¡que mal suena!) en ocasiones se suele aligerar con cuellos y puños blancos de contraste para acompañar a los trajes. A mi juicio aumenta la fuerza que ya de por sí poseen y la hace más formal. Mejor aligerar el tono de fondo y utilizarla como sport. De hecho, las de lino con la raya difuminada son especialmente acertadas.

      También se utilizan para sobrecamisas. (En la galería un ejemplo de Drake´s, que recuerda a la raya diplomática).

      Recuerdo haber utilizado una de este tipo durante mucho tiempo con agrado, y gran resultado. Y ahora que estoy observando -con regocijo- que el tallaje de la ropa se va dilatando, y los modelos no se ven tan oprimidos dentro de sus trajes. Quién sabe si observaremos algo más de riqueza en el estampado de las camisas.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado.