Calzado casual; zapatos mocasines, castellanos o loafers

Para vestir el pie de sport del caballero

“Cuando bordeamos un abismo y la noche es tenebrosa, el jinete sabio suelta las riendas y se entrega al instinto del caballo”, Armando Palacio Valdés.

Como nos vestimos por los pies, siempre le damos una especial importancia al calzado que es el que defendemos como pilar o cimiento sobre el cual edificamos nuestra elegancia a la hora de vestir. Capítulos hemos dedicado a la gran variedad de zapatos que existen y a buen seguro que muchos más sobre ellos continuaremos escribiendo, mi gran pasión y debilidad. El de este momento sirva como segundo resumen por la gran cantidad de modelos que de este tipo existen para organizarlos -un mínimo- dependiendo de sus características y mostrar las “arriesgadas” características de algunos de ellos.

Sabemos que este zapato es de sport por lo tanto las normas más tradicionales y clásicas –las nuestras- nos aconsejan no usarlos cuando lucimos cualquier tipo de traje y -si- hacerlo a partir que el grado de formalidad de nuestro atuendo rebaja dicha condición. Es decir, a partir del uso del conjunto chaqueta pantalón -con o sin corbata- en sus distintas características, donde su lucido uso además de indicado es muy aconsejable.

Este tipo de calzado debe su castizo nombre a la casa que en 1920 los fabricó en España de forma artesanal. A los que fueron popularizados en otros países a lo largo de esa misma década y siguientes, proviene -el mocasín- del calzado que los nativos norteamericanos usaban sin suela dura, pero totalmente en piel y podemos recordar, fácilmente, por la forma que tenían los que usaban los pieles rojas y otras tribus indias, antes de la fundación de los Estados Unidos de América.

En cuanto a su construcción; al nivel de su empeine el clásico castellano más español y representativo, se diferencia porque su contorno delantero es muy vertical y pronunciado hacia la costura superior, que caracteriza con un cosido “hacia afuera”, que en el resto de versiones tiene una curvatura mucho más suave y su curva más abierta. El primer caso lo entiendo más serio y el segundo más sport; además es detalle especialmente significativo también el “rollo” que forman las costuras del antifaz en los extremos del primer caso por lo abultada que resulta, de ahí que se denominen también “beefroll” o “rollito de carne” en el idioma sajón, a los de este tipo.

Por lo que respecta a su distintivo adorno en la parte superior del empeine, en su lengüeta, principalmente se fabrican y diseñan con los siguientes detalles;

  • De antifaz. Con una pieza de cuero que recuerda a este artículo que “El Zorro” portaba en su afán de esconder su caballerosa identidad.
  • Detalle metálico o mixto. Con un adorno de metal, normalmente dorado, que también puede estar combinado con algún detalle de tela resistente o cuero.
  • De lazo. Con un cordón de cuero haciendo un nudo o lazo similar, en ocasiones como los modelos de Rubinacci este puede ser mínimo.
  • De borlas o en inglés Tassel. Son estos los detalles más característicos de este tipo de zapato y opino que son los adornos que les dotan de mayor cariz formal, normalmente y dependiendo del resto de características como el color y el tipo de piel.
  • Sin detalle alguno.

En lo que respecta al color, los más comunes siempre fueron -como no- el negro y el tono de marrón más rojizo, o cercano a la jatoba o al brandy. Pero en los últimos tiempos, sobre todo en los de piel vuelta, porque lo permiten con mayor comodidad y calidad, además que son los más indicados para los colores más arriesgados se vienen realizado en los más dispares rojos, azules, amarillos y hasta verdes. En los de la piel pulida, lo suyo es que se les “saquen” todos los tonos posibles al cuero, desde el más oscuro al más claro.

Como colofón me gustaría manifestar que; así como con los zapatos de vestir con traje son los negros los adecuados para los más oscuros y los marrón chocolate para los más claros, dejando las excepciones de los beigs y blancos para otros más claros. Aquí las reglas para el uso de los variopintos tipos de formas y colores, para este tipo de calzado sport para el caballero, es mucho más complejo y seguro más libre de elección. Eso si, debe estar acorde con el resto del atuendo y habremos de poner especial atención a nuestro buen instinto. Normas que no hay, si cabe dejaría alguna pauta por pura lógica; “cuanto más seriedad en el conjunto del vestuario color más sobrio y arriesgando más, conforme a como se hace con la ropa”.

Muchas gracias y buena suerte,

  • ivan

    Como siempre, te felicito por tu web la cual sigo constantemente.
    Sobre los mocasines, me gustaría comentar que no entiendo mucho porque esta tan de moda usarlos sin medias, incluso en otras web se ven muchos monk straps que se usan sin medias.
    Si bien se ve bien en las fotos, en mi opinión es muy incómodo y anti estético. Las veces que lo he intentado, he tenido que abandonar rápidamente la idea. Sin embargo si queda mejor un zapato nautico sin medias.
    Supongo que es cuestión de gustos, pero creo que muchas web estan exagerando esta imagen.
    un saludo

    • Amoreno

      Muchas gracias estimado Ivan, nos alegra mucho tu compañía ya que “somos” debido a este motivo.
      Tu opinión la entiendo muy afortunada y como he comentado en los artículos dedicados a los calcetines; entiendo liberador prescindir de ellos solo en las ocasiones más determinadas… si bien, es cierto que incomodan bastante hasta que nos adaptamos, dependiendo de muchos factores.
      Saludos cordiales, amigo.