Pinitos en la sastrería de Vestirse por los Pies

Modelos que me encantaron y vosotros, amablemente, lo habéis avalado

La teoría sin practica, bien lo sabemos los técnicos, no resulta completa. Por lo tanto, en esta nueva ocasión haremos una prueba y nos vamos a salir de la tónica general, eminentemente teórica, que venimos siguiendo hasta ahora. Voy a describiros con una experiencia personal parte de nuestra práctica con el mundo de la sastrería a modo de prueba y para confrontar que os parece este tema para ofreceros en futuras ocasiones más información en este sentido. El que compartamos una serie de experiencias más personales y prácticas con vosotros.

Este primer caso se debe a que un día vi el abrigo de portada leyendo el blog de nuestro amigo y entrevistado Jose María Lopez-Galiacho y me encantó. Dado que la época de crisis que a casi todos nos afectada, en mayor o menor medida y que soportamos estoicamente, no permite tomarse el primer vuelo dirección Savile Row para confeccionarnos uno a medida de nuestro propio gusto, decidí hacérmelo de la manera más económica posible.

La historia es que tenía uno que usaba en contadas ocasiones por su marcado estilo formal y que compré hace muchos años de excepcional calidad, de la firma Burberry, era sumamente clásico. Sobre esta base muy seria y, entiendo, menos ponible y más común, que además dicho sea de paso me favorecía más bien poco…  el caso es que decidí rejuvenecer este modelo y adaptarlo al que realmente me tenía encandilado y de paso hacía cierta práctica, con las siguientes operaciones que ahora os enumero.

Tras confrontarlo con mi costurera de confianza, Mercedes, nos pusimos manos a la obra y las principales operaciones fueron 3;

1.- Entallarlo en todo el largo y estrechar en la cintura.

2.- Cortar el bajo ya que estaba por debajo de la rodilla y lo dejamos a la altura de esta.

2.- Coser un tercer bolsillo a mano derecha superior al que existía y un tercio más pequeño, con la tela sobrante del paso número 1.

3. Coserle un contraste de terciopelo negro en la parte posterior del cuello.

El resultado me dejó mucho más satisfecho y de hecho lo uso mucho más… ahora solo me falta coserle un bolsillo superior a la pechera izquierda y estrecharle/afilarle un poco las solapas. Con esto quedará muy similar al que en su día me propuse tener y por mucho menos importe. Reciclando uno al que sacaba muy poco partido.

Otras pruebas que he realizado es además de entallar, por que mi físico a lo largo del tiempo lo aconsejaba algún traje y camisa a mi medida exacta, son la elaboración de pañuelos de bolsillo a partir de telas descartadas, confección de trajes de baño… pero lo que más hemos realizado es adaptar la ropa a la medida exacta de mi morfología. Con esto suele estar asegurado el 50 % que una ropa te favorezca, gran parte del resto según la biblia de Alan Flusser “Dressing the Man” es el color.

Nos gustaría que compartieras con nosotros aquellos trucos con los que todos saldríamos muy beneficiados y por supuesto, que nos confrontéis y digáis si deseáis que sigamos esta línea, más personificada.

  • Merchy

    Gracias

  • Juan Villalonga

    Hola
    Ni una foto clara del proceso? Ni el antes ni el después…¿?

    Creo que no entiendo muy bien esta pagina.

    • Amoreno

      Muy buenas tardes estimado Juan Villalonga, efectivamente del proceso no mostramos por no entenderlo indicado. Sin embargo si mostramos una del abrigo original y otras dos de como resultó finalmente. Estaremos encantados de explicarte cualquier duda te asalte de nuevo al respecto de nuestra página y muchas gracias por tu visita.

  • Gonzalo Olguín Estrada

    De acuerdo, el abrigo es más agradable, para mi así es, cortado ligeramente arriba de la rodilla, y el entallarlo nos hará lucir más esbeltos, pues como dice el maestro Tom Ford, “estrecho cerrado, eso hará que luzcas con menos kilos de peso; obviamente, esa recomendación es también para los trajes y camisas, sin que escape a su servidor que el largo del pantalón es muy importante, así, (recordando una platica de café), no daremos la apariencia que nuestro sastre es muy honrado, y que puso toda la tela que le dimos para confeccionar nuestra prenda, que no se quedó con nada, no reservó algo, porque la totalidad fue usada en el pantalón.

    De manera admirable, leo cómo es utilizada tela diversa para la confección de pañuelo, (complemento que me encanta, es uno de mis favoritos), y por supuesto, claro, la selección de color es algo que se debe cuidar, es fundamental combinarlos y sobre todo, adecuarlos sabiamente a nuestra propia persona. Toda una ciencia.

    • Amoreno

      Muchas gracias estimado Gonzalo por tu amplio y ameno comentario. Saludos cordiales, amigo

  • Muy Buenos Dias excelentes comentarios . pero me gustaria que subieran mas tips sobre combinaciones y accesorios . muxas gracias

    • Amoreno

      Muchas gracias estimado Max. Dicho y hecho… el miércoles: la tela “seersucker” y el jueves: combinaciones con el zapato. Saludos cordiales y si, en concreto, desea algo preciso no tiene más que decírnoslo y lo trabajamos.

  • V.

    Viendo este artículo creo que voy a animarme a hacer algo similar con un abrigo que tengo algo abandonado. Por lo que siento más curiosidad es por la parte de terciopelo del cuello, ¿es muy complicado de hacer o en cualquier sitio de arreglos lo pueden hacer? Yo aun no tengo nadie de confianza para estas cosas y no sé si me van a mirar raro si lo comento.
    Enhorabuena por el blog, por cierto.

    • Amoreno

      Muchas gracias estimado Víctor. Me alegro que te hallan servido nuestras prácticas… No tienes problema, es una operación muy sencilla que cualquier sastre o costurera esperimentada, te podrá dejar perfectamente. Toma la precaución, eso si, que de las dos telas del cuello te deje solo una (junto con el terciopelo) sino quedará muy abultado. Un fuerte abrazo amigo,