Algunos consejos sobre cómo escoger nuestro cinturón con estilo

“Todos estamos en el arroyo, pero algunos miramos a las estrellas”; Oscar Wilde.leather-belt-men-cinturon-cinto-hombre-0000

La idoneidad de la elección del cinturón es inversamente proporcional a la formalidad de nuestro vestuario. Es decir, si éste es formal debería ser inexistente y sustituido por los tirantes, y cuanto más de sport vistiéramos éste debiera ser más atrevido.

Para los eventos de etiqueta, formal o semi-formal, sabemos que es preceptivo y protocolario el uso de los tirantes. Así como muy aconsejable cuando usamos el traje informal – en sus versiones más clásicas (y bellas)- de tres piezas o cruzado.

El uso de los tirantes para sujetar nuestro pantalón está motivado –fundamentalmente- porque es la manera más afortunada y elegante de hacerlo. La práctica también nos indica que es lo mejor porque resulta –en combinación con los tensores laterales- la manera más efectiva de sostenerlos. A su precisa altura y en todo momento.

De cualquier modo, aunque no se van a ver ninguno de los dos complementos en estos casos, si serán evidentes los efectos que producen.

Las demás ventajas de los tirantes son que: no hacen arrugas, no necesitan ajustarse tras las comidas, son graduales, alargan nuestra figura… pero todo esto lo vimos en su día.leather-belt-men-cinturon-cinto-hombre-00

Función
El cinto –protagonista de hoy- es el complemento imprescindible para sostener la mayoría de nuestros pantalones. Porque por muy entallados que nos queden, son indispensables casi siempre, nos aportan una sensación de seguridad o el plus de la elección para su lucimiento.

Así, cuando lo utilicemos con traje de hilera sencillo procuraremos que éste se note lo menos posible. O sea embebido por el tono negro en los oscuros o en el marrón más similar a la tela del pantalón si este tiende a clarear. Con el resto de atuendos casi todo se permite.

Tipos
Los colores y características -más afortunadas- serán muy similares a los de nuestros zapatos. La piel negra y lisa para las oportunidades más serias y los marrones más oscuros con discretos grabados para casi todas las demás.

La piel, generalmente, será cuero de vacuno de calidad. Sin embargo, en las más sofisticadas oportunidades la piel utilizada será exótica: reptil, anguila, avestruz u otras. En la práctica lo que suele suceder es que ésta solo es la última y fina capa visible, pegada o -mejor- cosida, a una cinta de piel más común.

Si bien es muy recomendable incorporar trenzados, tejidos de lona, rafia o algodón trenzado y variados color (como verdes, azules o blancos) conforme se relaja la situación a la que acudimos.

No obstante, rige la máxima de siempre: Si el cinturón capta la atención de nuestro entorno cuando vestimos cualquier modelo, es muy probable que no lo hayamos elegido con la debida fortuna.

Combinaciones
Conviene que entre todos los cueros que vistamos exista armonía. La piel de la pulsera del reloj, la de los portaobjetos, la de los zapatos… negros con negros, similares marrones entre sí pero nunca -forzadamente- a juego, o idénticos.

Armonizarlos si, pero no casarlos. Conferiría igual falta de naturalidad –que sean idénticos, cual kit- que en el denostado caso de que coincida la tela de la corbata con la del pañuelo de bolsillo.

Los marrones y el negro no suelen maridar bien entre sí. Sin embargo, no lo hacen necesariamente mal entre ellos el blanco, el verde u otros acertados rojizos y azulados, o con los primeros y más populares.

Los modelos de ante o piel vuelta son mucho más casual y singularmente bellos. Muy acertados para las situaciones más informales.

Los coloridos cinturones de regias telas o en combinación con tramos de piel, para el verano así como para los momentos de asueto, resultan ser de una genialidad que pone a prueba nuestro buen gusto y singular estilo.

Hebillas
En cuanto a su hebilla o cierre, lo más acertado nos resultará que sea lo más discreta posible. En metal acerado o latón. Nada de nobles oro o plata, por favor.

Su diseñador es muy libre de colocar su logotipo tan grande como lo desee, tanto como nosotros de no escogerlo.

Lo mejor es una sencilla hebilla y un broche muy poco elaborado. Cierre sencillo y con un muy discreto grabado será más que suficiente. Las dobles arandelas son un must to have.

Además, pasarlo por el preceptivo cabillo de la pretina lo anclará a su debido sitio en todo momento.

Medidas
Su ancho será relativo pero equilibrado. Ni mucho que pase con dificultad por los pasadores, ni poco que huelgue. Con respecto a las talla conviene elegir aquel modelo que una vez ajustado el cinturón a nuestra cintura, el final de éste no vaya más allá del segundo pasador pero retenido por este.

Muchas gracias y buena suerte,

  • Me agradó mucho este post por los consejos. El cinturón es un elemento esencial en el vestir de todo hombre y es importante que luzca armonioso.

    Una de las cosas que me llamaron la atención fue cuando dices que si el cinturón llama la atención y destaca del resto, quiere decir que no lo elegimos correctamente.

    Con estos consejos tengo una idea más clara de qué cinturones utilizar para el tipo de ropa que use en el día a día, gracias por la información.

    Saludos

    • Amoreno

      Muchas gracias a ti estimado Ozz, por tu amable comentario.
      Lo que pretendí destacar es que un complemento nunca debe ser el protagonista o “chirriar”. Lo mejor es que el conjunto sea equilibrado. Es decir, en un caso exagerado si con un traje azul marino usamos un cinto de amarillo fosforito seguro que destaca, pero no es correcto 🙂
      Un saludo muy cordial y bienvenido, Príncipe Rojo.