Algunos, precisos y preciosos, detalles de la sastrería

¡Un sastre de los de toda la vida!

Sastrería de D. Jose Luis Iglesias Rodríguez en La Coruña

Nos gustaría compartir con vosotros una serie de detalles de la sastrería tradicional que quizás no sean muy conocidos por la inmensa mayoría de caballeros, ya que no son excesivamente extendidos. No suelen ser muy usados en el “prêt-a-porter”, que como el típico bolsillo de superior delantero a ras del cinturón para las monedas u otros son –ya- sobradamente conocidos.

Estos particulares detalles que pueden pasar desapercibidos para la mayor parte de los que no nos hacemos la ropa a medida marcan, a nuestro parecer, un cuidado por los detalles que redundará en el beneficio global de la prenda y hablará fenomenalmente de la misma. No es condición necesaria de su calidad pero si denotan que la pieza se ha elaborado con sumo detalle, de manera cuidadosa y artesanal,  con especial cuidado, pero no suficiente ya que hoy muchos de ellos se pueden encontrar en las piezas más vulgares. Estos son:

• El tercer bolsillo de la chaqueta o abrigo, el ticket pocket. Se cose en el lado derecho, encima del habitual y como su nombre indica era usado para guardar las entradas del evento al que se acudía, ópera, teatro, cine …

• Un bolsillo para las chaquetas sport es especialmente agraciado; el tipo parche. Muy usado en la sastrería italiana por su desenfado y al carecer de forro y ser fácilmente cosido encima de la tela.

• El picado a mano de la solapa y otras costuras. Resulta muy fino y bonito si no es exagerado y define la calidad del trabajo del sastre. Pero hay que tener en cuenta que una máquina también lo puede realizar, si cabe más perfecto y artificial. Sólo el ojo experto lo sabría diferenciar.

• Los botones practicables, reales y efectivos de la manga de los trajes. Aprovechamos para comentar que nuestra valoración es que el llevarlos desabrochados denotan un punto de ostentación innecesaria, a no ser como promoción publicitaria. La calidad, si se denota, se aprecia y salta a la vista del entendido; -perfecto-, en caso contrario no hay necesidad de más llamada a la atención, artificial.

• Al “chorizo” en la hombrera se le denomina a un bulto exagerado en el encuentro entre la manga y el hombro. Este punto de inflexión en Italia suele ser muy suave e inapreciable, como el de una camisa, pero cuando este sobresale como el diseño que presentamos del magistral Tom Ford, se le califica de esta manera.

• El rabillo para el tallo de una flor fresca por favor, en el ojal. Simplemente es un pequeño cordón cosido para que la flor permanezca en su sitio cuando es lucida en el ojal de la chaqueta.

• Los botones cosidos, para abotonar los más elegantes tirantes, en el interior de la cintura. Particular detalle de esta particular confección en la cintura trasera es esa característica forma en V para que al “tensar“ los mismos no hagan una fea arruga donde el final de la espalda pierde su casto nombre. Hacer hincapié, casi redundante, que se deben omitir los pasadores del cinturón cuando estos detalles son realizados.

• Cosido de trabillas en ambos costados para ajustar el pantalón a la cintura del caballero, sin necesidad de cinturón. En la misma tela que el resto del pantalón. La asociación trabilla & tirantes, resulta la más perfecta, eficaz y elegante manera de mantener a la altura indicada el pantalón del caballero.

• Para que en los pantalones con dobladillo este no tenga que ser cosido en su totalidad, lo que reflejará un efecto más natural y no pueda perder su correcta forma; se le coserá unos botones en su interior que además permita la labor de ser limpiado sin problemas.

En la portañuela (también conocida como marrueco o la vulgar bragueta) los botones cosidos se imponen en el caso de calidad, no solo en vaqueros con remache.

• El ojal perfectamente cosido tendrá forma de cerilla, de no exagerada cabeza y no se verán trozos de tela entre las puntadas. Estas estarán perfectamente alineadas y consecutivas.

Para que el bajo tenga la altura indicada y este ubicado perfectamente en el lugar indicado en todo su contorno, sin descansar pero sin permitir ver trozo alguno del calcetín, se deberá cortar este con dos medidas diferenciadas la delantera y la posterior. Con lo que el bajo resultará ligeramente inclinado – cuando está colgado en su percha- pero óptimamente cuando es vestido.

Nos gustaría también que sirviera como nuestro pequeño homenaje a estos grandes profesionales de la aguja y la tijera; personalizados en uno ya jubilado como es nuestro José Luis Iglesias Rodriguez de la Sastrería Coruñesa y más antigua de España y en nuestro joven amigo Joaquín Fernandez Prats de la Sastrería Langa al que tuvimos la oportunidad de conocer en la capital del reino; que tan bonito e inolvidable legado dejan para el disfrute de todos nosotros.

Nos gustaría ampliar estos detalles de los profesionales con vuestras aportación; ¿nos la cuentas?

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  • Tengo entendido que al tercer bolsillo se le conoce también como cerillera o bolsillo cerillero y como su propio nombre indica se empleaba para guardar las cerillas para encender el cigarro o la pipa!!

    Un excelente trabajo y artículo, pos supuesto!!
    Un fuerte abrazo!!

    • Amoreno

      Estimado amigo David, por supuesto que tu comentario es muy acertado. Abrazos tocayo y me encanta verte por esta TÚ casa, besos para Ana 😉