Absolute Bretón; La excelencia del detalle “bespoke” en piel

El detalle y la excelencia en artículos de cueros de lujo

 “El éxito no se consigue con hacer algo extraordinario, sino en hacerlo extraordinariamente bien”, J. V. Bretón.

Me va a costar resumir lo que viví durante las 48 intensas horas que disfruté en la cuna de la marroquinería, del mundo cristiano desde hace más de tres siglos, a la que fui amablemente invitado por Javier Villanueva Bretón. El caso fue que leyendo uno de mis blogs de referencia, el de mi afamado colega Simon Crompton, repare -dentro de su abundante publicidad- en una firma de artículos en piel, más que refinada, española. Inmediatamente descolgué el teléfono, llamé y me atendió Pilar, la cual, con eficiente profesionalidad enseguida me proporcionó el contacto con el alma máter y máximo responsable de la ubriqueña referencia. Tras no pocas horas de conversación concentradas en los pocos días que transcurrieron hasta mi viaje a Andalucía, el CEO y fundador de ABSOLUTE BRETÓN, tuvo la deferencia de proponerme conocer su trabajo en la ciudad con mayor concentración mundial de artesanos de la piel en estos momentos.

En la figura de este paisano mío, el Sr. Bretón, tuve la suerte de comprobar que es todo atención, primero en el trato con las múltiples y variadas personas con las que se relaciona a lo largo del día, el mismo que luego lo traslada a su trabajo en la elaboración de sus exquisitos productos, así como por supuesto, el que también dispensa a cada uno de los trabajadores de su experimentada plantilla. La excelencia y el detalle son sus obsesiones, está en busca permanente del refinamiento más exclusivo, que no pocas veces alcanza. Me suenan sobre manera estas dos características por el libro -sobre la vida del fundador de Apple- que actualmente estoy leyendo, y es que éstas son las metas a las que se entrega en cuerpo y alma en sus dilatadas jornadas laborales, como lo hizo en su momento el genio de las comunicaciones. Ha dedicado gran parte de su vida a la creación de estas joyas en cuero, muchas realizadas a la medida y bajo el pedido de clientes específicos, para cubrir su necesidad y satisfacer su gusto, algunas de las cuales decoran las residencias más perfeccionadas y exigentes del planeta.

Dos son las principales líneas de trabajo a cual más excelsa: la primera y más sofisticada son los muebles, estrellas y específicos para las más diversas ocasiones como completas neveras, cafeterías portátiles, baúles para fumar la pipa de agua árabe o como trabaja en estos momentos, un prototipo para degustar caviar del esturión Beluga del mar Caspio que baña Irán… todo en la mejor piel y realizados -uno por uno- artesanalmente y a mano, luego “bespoke”. La segunda gran línea la componen todos aquellos complementos inimaginables para el caballero como son: los utilizados para guardar relojes, plumas, corbatas,… y las mil necesidades para el hombre atemporal, aunque también fabrique -y gran variedad- artículos para las damas. Más de mil objetos catalogados a lo largo de las tres holgadas décadas de constante trabajo y revolución constante dentro del sector del cuero, para todas las funciones posibles. Especialmente me gustan los dedicados al mundo de la escritura, con las depuradas escribanías y todo para la decoración de nuestro escritorio.

Salvo ropa y calzado, porque me comenta que no es posible competir con las “fábricas orientales” ya que en éstas la competencia es de todo menos leal y no puede ser justificada, del resto de elementos -Bretón- diseña y fabrica en la curtida piel de los más diversos animales; reptiles, mamíferos y otros, las piezas que podréis descubrir y disfrutar en su página, aunque solo sea por el mero placer del deleite visual. No tiene límites porque está en estudio constante y cada día le solicitan o se exige un nuevo reto. Cada artículo es único, artesano, fabricado de manera individual por personas de la tierra, “curtidas” en la profesión y con nombres propios: María, Diego, etc. en una ilimitada variedad y en constante reinvención.

Su método es tan antiguo como infalible. Primero está la fase de diseño: estudio, creación y definición del prototipo para una aplicación concreta, sea esta una necesidad del cliente o de la propia firma por crear un novedoso producto. En esta fase el prototipo, se dibuja sobre cartón duro y será milimétricamente ensamblado o ajustado hasta conseguir el patrón perdurable que se conservará para siempre, numerado y ordenado. Esta característica es otra de las señas de identidad de la firma. La documentación y la observación son tan exhaustivos que propician y logran que el producto sea de la primera calidad. Enfocado para satisfacer al cliente más exigente. Una vez realizado el plano/croquis de manera también artesana, como todo el proceso, se procede a la fase de producción. Siempre se realizan dos moldes y en la mejor madera, nunca conglomerado, uno que servirá de modelo para conservar de cara a futuras producciones y el armazón del primer artículo. Así como cada sastre conserva el patrón del cuerpo de cada cliente sobre papel y cada zapatero sobre la madera de cada horma del pie de su agraciado portador, este “astur” guarda copia de cada creación en ambos y mismos materiales.

Absolutamente BRETON, absolutamente bespoke: artesano, manual y realizado a la medida/necesidad del cliente. Su grado de depurado y cuidado en los detalles es máximo, lo que caracteriza por ejemplo que todas sus piezas de cerrajería estén troqueladas con su icono. Este no finaliza totalmente cuando el artículo está confeccionado y acabado, ya que las cajas donde se empaquetan y el papel con el que se envuelven son –también- fabricados uno a uno y de manera artesanal y a la medida de cada objeto en la propia fábrica. Donde sorprende gratamente la calidad de su materia prima.

Con el modelo realizado sobre cartón, es el carpintero, igual de artesano, el que le da al tronco del árbol la forma del mueble o el marroquinero a las selectas pieles: vacunos, cabras, reptiles, serpientes, culebras y un largo glosario. Todas las pieles de calidad son trabajadas por Bretón, pero solo las que posibilitaran la excelencia buscada tienen cabida, el grado de detalle es tan acusado que hasta los troqueles para su punzonado son realizados en un taller de confianza, donde Diego que así se llama el que las forja, realiza cada pieza para que luego Javier utilice en su fábrica. De igual manera, los forros interiores son del mejor terciopelo, raso o similar noble textil, nada es al azar o improvisado.

El taller es pura motivación, orden, amabilidad y cooperación, constantes carteles acerca de frases “que piden marmol” -como encabezan nuestros últimos “posts”- decoran cada espacio. El propio Javier luce como uno más, cuando sus obligaciones de dirección: en bancos, despachos, asesorías y otras empresas se lo permiten, el artesano mandil para trabajar codo con codo con todo su equipo y en cada departamento, que tan bien conoce. Por algo es un empresario de los de toda la vida, de los que se hacen a sí mimos desde la, casi, nada y con épico esfuerzo.

El orden es metódico y un silencio casi monacal permite, como si de monjes de clausura se tratara, creaciones cuales “códices” marroquineros, como corresponde a los clientes o a las principales firmas de moda para las que trabaja -Asprey y Montblanc entre otros se cuentan entre sus clientes- con un grado de exigencia extraordinario.

El muestrario que podéis visitar en su página oficial y de venta, da idea de la infinidad de solicitudes y pedidos que atienden pero lo más importante es que la atemporalidad y longevidad en la mayoría de sus piezas, las hace eternas. Esta firma artesana triunfa y destaca con luz propia en la mayor concentración mundial de artesanos de la piel y mi apreciación personal es que las imágenes de la web en internet, no hacen legitima justicia a este peletero producto porque ninguna fotografía por buena que sea, podría ofrecer el olor al mejor cuero, la suavidad y tersura a la mejor piel nutrida con auténtica grasa de caballo y la consistencia del mejor pellejo con su noble armazón.

Un caballero lo decimos en cada nueva oportunidad, gusta de los artículos más refinados para cada oportunidad, no solo en la ropa y el calzado sino en el resto de sus útiles, como la cartera, botelleros, cajas de cigarros, portaobjetos, y un sinfín más. Sabe apreciarla y disfruta con y de ella. En la era donde los productos asiáticos desvirtúan el mejor gusto, aún perduran joyas elaboradas en piel por románticos que creen en la nobleza de su firma y de su arte. Y es que es tan artesano que las más de las veces el pegamento es “untado” manualmente por los dedos del profesional, en vez de por el pincel para conseguir su mejor extensión y acabado. Me quedo con ganas de contar más pero ya sé que me he excedido y si bien es cierto que es la primera vez que hablamos de este descubrimiento, a buen seguro no será la última. Os dejo, como siempre, con la galería de fotos que tomé “in situ” para apoyar mi testimonio.

Muchas gracias y buena suerte,