La agradable y cálida sensación de cubrir el cuello con estilo

Tres ejemplos by Scabal

Hemos comentado en nuestros primeros artículos, que normalmente, el noventa y muchos por ciento de nuestro cuerpo está cubierto de ropa, de ahí la vital importancia de la elección de ésta en todo momento y situación. En ocasiones, incluso cuando la sensación térmica es realmente desfavorable -a la baja- hasta el cuello y las manos nos apetecerá cubrir,  para sólo dejar a la vista el rostro. En la mejor de las ocasiones uno es lo suficientemente elegante y cuidadoso con su imagen para explotar y explorar todas las posibilidades que ofrece el vestidor del caballero, en esta ocasión trataremos de las bufandas para proteger y lucir el cuello de todo caballero.

Su origen casi todos los historiadores lo sitúan en los legionarios romanos de los primeros siglos de nuestra era cristiana, aunque los más aventurados, ya datan de tiras en el cuello tres siglos antes en la actual China. No obstante, estamos seguros fue usado desde incluso más antiguo cuando el hombre se quiso proteger del frío.Según su tejido se pueden catalogar como:

  • Bufanda de lana virgen que es la utilizada por antonomasia.
  • Pashminas si estas son elaboradas con la fina lana de las cabras indias de la región de Cachemira.
  • De seda si este es su material base o predominante, que es utilizado sobre todo si se busca un marcado efecto visual.
  • Algodón o foulard, en este caso la bufanda es ligera e indicada para uso más liviano, sport y benévolo.
  • Por último y casi anecdótico, están las muy ligeras confeccionados en lino.
  • Aunque también existen las acertadas mezclas de estos tejidos.

Las formas de colocar serán variadísimas y tan personales como caballeros las lucen pero podremos hablar acompañándonos de las fotos de:

  • Colgada, alrededor del cuello con las puntas en las caderas estilo yugo o con un extremo en el pecho y otro en la espalda.
  • Nudo sencillo, simplemente pasar un extremo por encima del otro.
  • De una o varias vueltas, hacer pasar la bufanda unas serie de veces alrededor de nuestro cuello sin nudo.
  • Nudo francés, italiano o europeo, el clásico elegante y abrigado consiste en doblarla en dos y hacer pasar los dos cabos por la vuelta extrema alrededor del cuello y ajustando a la nuez de la garganta.
  • Doble nudo, haciéndola pasar dos veces con sendos nudos alrededor del cuello.
  • Nudo corbata, una combinación del nudo de una vuelta y el sencillo.

En nuestro caso, aconsejamos albergar en el guardarropa una variedad acorde a cada situación que ya hemos hablado; una de seda blanca para las ocasiones más formales y bastará con una media docena de distintas variedades, lisas, estampados (príncipe de gales, tweed, tartán o cuadro escocés …), de rayas, con dibujos o motivos, para combinar en los distintos momentos de traje informal o estilo casual. Hemos de apuntar también que se corresponderá a la mayor finura del grosor del tejido de la bufanda al grado de mayor formalidad y hacia el más casual; “in crescendo”. Igualmente ocurrirá con las dimensiones, más comedidas cuanto más formal y cuyas medidas extremas se pueden situar entre; los 1.300 y 1.600 de largo, los 200 y los 250 de ancho y un grosor de pocas unidades e incluso menos, unidades en mm.

Como siempre este artículo no estará culminado hasta que contemos con vuestra opinión, consejo, versión, foto, tipo, …¿A qué esperáis para opinar?

  • F.L.

    La selección que presentáis es lo más completo que he visto, para mí es un recordatorio de algo que tenía olvidado. Cuando se viste de traje y corbata, si el abrigo también es de solapas, siempre queda la parte del escote desprotegida del frío, y la bufanda soluciona el problema; si además optamos por una de las aquí propuestas, el efecto es espectacular. Nos evita en los días fríos la antiestética costumbre de subirnos el cuello del abrigo; también al no ser como la chaqueta, que deja ver 1 cm de cuello de camisa en la espalda, el abrigo está en contacto directo con la piel, y la bufanda o foulard evita el roce del cuello del abrigo con nuestra piel.

    La bufanda o banda de tejido arrollada sobre el cuerpo, me trae a la memoria la leyenda que existe sobre el patrón de los sastres. San Homobono fué un sastre, hijo de un mercader de tejidos en la ciudad de Cremona (Italia) allá por el siglo XII.

    En aquella época se vestía la capa larga casi hasta los pies, y era habitual que tanto los sastres que hacían ropa para hombres, como las modistas que lo hacían para las señoras (los modistos u hombres haciendo ropa para las mujeres no era ni habitual y yo creo que ni permitido); bien, pues como digo, era normal que se hiciesen trabajos a domicilio y siempre se llevaban encima los útiles de trabajo, en éste caso la tijera de grandes dimensiones; (también podía hacer de espada si fuese preciso). Éste buen sastre Italiano de gran corazón, en los días fríos, cada vez que a su paso encontraba algún mendigo semidesnudo, sacaba su tijera y recortaba una tira de todo alrededor de su capa para cubrir al desvalido, (tengamos en cuenta que el círculo de una capa son siete metros más o menos), así que haciendo su capa diez centímetros más corta, bastaba para arropar al desvalido.

    Tantas veces lo hizo, que en ocasiones su capa no llegaba más abajo de la cintura.

    En la actualidad existe en Zaragoza la asociación de sastres de San Homobono, hermanada con su homónima italiana de la ciudad de Cremona, asociación fundada el año 1633.

    Feliz Día de Navidad

    • Amoreno

      Muchas gracias estimado amigo D. Francisco por tu magisterio y apoyo constante. Muy interesante la historia del patrón de los sastres y gracias por tus documentos gráficos. Saludos cordiales;

  • Pablo

    Muy buena recopilación de fotografías y tipos de nudos, algunos no los conocía, y la verdad es que en invierno siempre llevo pañuelos o bufandas, habrá que poner en práctica lo nuevo aprendido.

    Interesantísima historia Francisco, me la guardo para alguna tertulia.

    Un saludo

  • Amoreno

    Somos, nosotros los que aprendemos de vuestros amables comentarios. Muchas gracias querido Pablo.-