El inmaculado traje blanco para el hombre

Traje blanco para caballero

Seguramente -nuestro protagonista del presente artículo- sea uno de los trajes más difíciles de utilizar de cuantos tenemos a nuestra disposición los hombres y para lo que requeriremos una buena dosis de personalidad, conocimiento y gran gusto. Aunque de la misma manera será uno de aquellos que nos encumbren, distingan y hasta nos eleven a la más alta categoría en el supuesto, claro está, que lo usemos adecuadamente. Siguiendo nuestro estilo, el que sabemos que os gusta, vamos a proceder en el siguiente capítulo a compartir nuestra visión sobre el uso de este espectacular albo color para nuestro atuendo informal.

Aglutinando un poco de documentación; podemos asimilar este color a los tostados o beige más claros o el también conocido como blanco roto. Situar su máximo esplendor en la época colonial para combatir los rigores del calor tropical y destacar que principalmente está confeccionado en los tejidos más frescos como el lino. Lo cierto es que su uso se hace muy concreto y puntual, además que su adquisición suele acontecer cuando el número de los que disponemos es muy variado, pero no por ello vamos a dejar de disfrutarlo, de conocerlo y contar con su estudio. Esto es lo que sobre el mismo opino.

La principal desventaja que le detecto -tras el de su sufrida limpieza y máximo cuidado para la conservación de su color natural- es que solo se puede usar en las épocas del mayor calor durante el verano y mientras la luz es natural, por lo menos al comienzo del evento, ya que por la noche los colores claros ya sabemos que no son los indicados. Pero sus principales ventajas residen en que su uso nos diferenciará –absolutamente- y nos aportará una frescura -en varios sentidos- por su nuclear tono.

Comenzando por lo más importante para nosotros, los zapatos, entiendo que se pueden usar casi todos los tonos, si bien yo aconsejaría evitar el negro por su fuerte contraste, y apostar por los tonos más claros que si bien los blancos pueden ser aptos, no son los ideales, ya que por su marcado “esnobismo” tampoco los recomendaría. Entiendo que los más acertados son los célebres “spectators” preferiblemente en el color miel o marrón claro y blanco frente a otras dualidades de color o incluso unos con color tabaco o marrón muy claro en sus totalidad. El cordón me parece obligatorio en detrimento del mocasín si bien es cierto que en este caso se le puede considerar el color más informal dentro de los “trajes informales” y no sería tan grande, el traspié, como en el caso de los colores más oscuros. ¿Tan siquiera una hebilla?

Las ocasiones más apropiadas para vestirlo serían aquellas que se realizan al aire libre, recordemos el caso para el esmoquin con la chaqueta blanca, reiteramos que nunca en una boda ya que este color se le reserva en exclusiva a la novia, y aunque algunos opinen que esto solo es para el género femenino, sumaremos que además no un color “serio” y por lo cual no apto para una ocasión tan formal como lo es la ceremonia de un enlace matrimonial para cualquier clásico.

Al ser el color más sencillo, no en vano es la inexistencia del mismo, conviene relajarlo y no recargarlo de ningún detalle a mayores, todo muy sencillo y liso. Recomendando:

  • El uso de la camisa blanca casi en su exclusividad, con la posibilidad de alguna otra opción como de muy finas líneas o de muy tenue azul. Descartar en absoluto buscar el más mínimo contraste. Mas la opción de las camisas con cuello blanco (y los puños, pero estas ya hemos comentado que son menos agraciadas en mi opinión) y el resto de otro claro tono o rayas, me parecen muy acertadas también.
  • En cuanto a la corbata y el pañuelo yo sí que recomendaría el uso de todo el mayor color posible, me encanta con la corbata negra, “Grenadine” o de muy viva gama, ya que si bien es cierto que casi todas valen porque serán más oscuras que el traje y destacarán. Vetada estarán la blanca o casi.
  • El pañuelo blanco con un colorido ribete de color mejor en esta ocasión ya que liso, casi, se difuminará. Por lo demás entiendo que cualquiera vale que no combine exactamente con la corbata, como siempre.
  • El calcetín blanco al ser de igual color al del traje podría parecer indicado según alguna regla, pero tampoco creo que con éste acertáramos. Así que mejor seguir con las otras pautas y como en el caso de la corbata optar con múltiples colores distintos, pero algo oscuros.
  • Para terminar con los complementos, de igual manera que el uso de la chistera con el frac eran indivisibles, en este caso la utilización del precioso sombrero Panamá se hace casi obligatorio toda vez que además -al ser al exterior- lo podremos portar durante casi todo el tiempo. Véase el caso de nuestro dandi por excelencia, Luciano Barbera.

Decir que es: un traje casual, se puede usar sin corbata, sin calcetines o con camiseta al estilo Sonny Crockett en Miami Vice, no es propio de este lugar de encuentro, como os gusta saber. Es algo que no puedo defender, porque como sabéis somos muy fieles a las normas más clásicas y esto no se corresponde. No obstante, quiero dejar una vez más constancia que hay caballeros tan elegantes que pueden con su estilo marcar diferencias y elegantemente desdecir mis argumentos, pero habrá que ser especialmente bueno. Soslayaría esta opinión en que ha sabiendas que es este color el menos formal de los trajes, no es menos cierto que aún así se luce mucho más en una versión de traje con tres piezas o cruzado, que el más simple de hilera sencilla. Aunque sea también muy usado y por supuesto acertado.

Una particularidad qué me gustaría destacar es que así como en la mayor parte de los trajes (casi) nunca recomendaría para su tercera prenda, el chaleco, buscar un color distinto. En esta ocasión sí que me parece acertado el optar por otro tono para esta tercera parte del traje, ya que su contraste estilo “El Gran Gatsby” no me desagrada en absoluto. Y el marrón sería una gran opción.

En cuanto a las situaciones, no recomendaría llevarlo a la oficina, ni siquiera en la ciudad, ya que está más relacionado con el ocio y la diversión; como para fiestas y acontecimientos en el medio rural. Y aunque el tema no dé para mucho más si que entiendo es bueno dejar constancia que si el traje no puede ser utilizado tan frecuentemente, la chaqueta o el pantalón por separado con otros tonos como el azul por ejemplo, nos puede dar algo más de juego… pero esto es ya otro tema para el apartado casual-sport del que nos ocuparemos y mejor no “jugársela” con estas combinaciones, hasta no estar bastante seguro.

Si decíamos que el negro sí, pero para las puntuales circunstancias (profesionales, entierros cócteles y muy pocas ocasiones más), en este caso se me antoja aún más esporádica y puntual sus posibles utilizaciones, ahora eso sí; “Cuando lo hicieras, que te tomen buenas fotos porque te harás “eterno”.

¿Qué te parece el uso de este traje?

  • ivan

    Pues definitivamente un traje difícil de usar. Quizá solo la chaqueta de blanco roto o color hueso, con pantalón oscuro es una combinación que he visto algunas veces y no se ve nada mal.

    saludos

    • Amoreno

      Totalmente de acuerdo estimado Iván, solo lo esbozamos, pero entiendo que el pantalón blanco con una blazer de otro color -por ejemplo cualquier azul- o una chaqueta blanca con un pantalón de los tonos que apuntas sería una gran opción. Muchas gracias por compartir tu opinión y saludos cordiales,