El diminuto pasador del pantalón para la hebilla del cinturón

El diminuto pasador del pantalón para la hebilla del cinturón

“Haz en la medida de lo que esperas conseguir”, Audrey Hepburn.El diminuto pasador del pantalón para la hebilla del cinturón

En muchas ocasiones, existen minúsculos detalles que definen la calidad de una pieza. Y así ocurre, por ejemplo, en el grado de los detalles confeccionados para un pantalón, aunque estos no se vean. En ellos se pone en evidencia el esmero y la dedicación que se ha puesto en su fabricación. Este es el caso del diminuto pasador central que protagoniza este -conciso- artículo: el cabillo de la pretina.

Este pequeño elemento podría pasar desapercibido, pero se agradece –y mucho- su existencia, por no de hablar del refinamiento de los pantalones que lo incorporan. Esta pequeña tira de tela, a modo de argolla, se aloja en la unión de la cintura con el inicio de la bragueta. Es una finura de elemento que se cose en el centro de la pretina, en la parte superior de la jareta o marrueco, y nos sirve para tener perfectamente unida la hebilla al pantalón, a través de su pasador metálico. Singular y efectivo, consigue que el cinturón no se desplace hacia arriba o “baile”, manteniendo la pieza metálica en su sitio exacto, para hacerla una con la prenda.

La piel del cinto se aloja en sus pasadores y su hebilla también. No me deja de sorprender y he de reconocer que no siempre he sabido de su utilidad, asociándola a una mera función decorativa. En lo sucesivo, será otro de esos imprescindibles detalles que demandaré en mis próximas adquisiciones –sartoriales y no- cuando no precise tirantes.

Muchas gracias y buena suerte,